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jueves, 28 de agosto de 2025

Hortaleza, Canillas y sus aguas

 A raíz de la publicación del libro sobre la ampliación de las líneas del Metro durante los años 2003 a 2007 (1), salió a luz unas galerías de un viaje de agua en la estación de Metro de Pinar del Rey.

Los viajes de agua se trataban de unas galerías que iban a buscar el agua al subsuelo por medio de pozos en los que se hacía galerías normalmente por debajo de donde había manantiales o vías de agua, de esta forma el agua no brotaba a la superficie e iba por la galería canalizada. Para prolongar la galería utilizaban pozos que servían además para mantenerlas. Este sistema de abastecimiento era utilizado por los musulmanes y Madrid recibió durante siglos el agua de los viajes, siendo los más importantes: Alcubilla, Castellana, de la Reina, Bajo Abroñigal y Alto Abroñigal.

 

Dos ejemplos de tipos de galerías de los viajes. El de la izquierda estaba hecho de ladrillo y un tubo por debajo de la grava para llevaba el agua, mientras que el de la derecha esta escarbado directamente sobre la tierra y el agua fluía a través de la grava. Revista Villa de Madrid.

 

Fotografías de los dos tipos de galerías.

 

Ejemplo del corte longitudinal de un viaje de agua. La galería con una ligera inclinación llevaba el agua y cada cierto número de metros se hacía un pozo para prolongar la galería y poder mantenerla. Revista Villa de Madrid.

En el municipio de Canillas nacían los viajes de agua del Bajo Abroñigal (Ventas, barrio de la Concepción), y Alto Abroñigal (zona de San Juan Bautista y parte baja del Pinar Rey). El sistema de galerías permitía hacer diversos ramales para buscar nuevas fuentes de agua, con la única condición de tener siempre la pendiente a favor de donde se llevará el agua. Así, en el Bajo y Alto Abroñigal tan solo en dos lugares se sobrepasaba por muy poco la divisoria de las vertientes del rio Jarama y del arroyo Abroñigal, el viaje de agua del Bajo Abroñigal sobrepasaba la calle Arturo Soria a la altura de la calle José del Hierro, y el Alto Abroñigal a la altura de la calle Bueso Pineda.

 

Los pozos de los viajes de agua eran tapados con grandes “capirotes” de granito como el de la foto. Capirote del viaje de agua del Bajo Abroñigal, Barrio de la Concepción. Foto: Consejería de Transportes, infraestructuras y viviendas de la Comunidad de Madrid.

De formar parte las galerías de Pinar del Rey de algún viaje de agua de los que proveían a Madrid tendría que ser del Alto Abroñigal o del viaje de la Castellana. Recientemente algunos estudios sobre los viajes han supuesto que los viajes de Madrid tendrían algún ramal en Hortaleza, pero personalmente lo dudo. Hay muchos estudios sobre los viajes de agua, pero ninguno definitivo, por lo que animamos a nuestros lectores a leer sobre ellos si están interesados.

Además, el estudio que hicieron de las galerías encontradas era concluyente al confirmar que la pendiente de los viajes era hacía el este, con algunos ramales que venían de norte a sur, por tanto, iban hacía Hortaleza o Canillas.

 

Detalle de la situación de los pozos encontrados durante la construcción de la estación del Metro de Pinar del Rey. Foto: libro “El patrimonio arqueológico y paleontológico en las obras de ampliación de Metro de Madrid 2003 – 2007”

 

 

Detalle de uno de los ramales encontrados durante la construcción de la estación del Metro de Pinar del Rey. Foto: libro “El patrimonio arqueológico y paleontológico en las obras de ampliación de Metro de Madrid 2003 – 2007”

 Detalle de la conducción de agua del viaje de Pinar del Rey. A diferencia de otros que se hacían con tubos, estos fueron hechos con los mismos ladrillos con sección cuadrada, de una forma muy sencilla enterrados en el lecho de la galería. Foto: libro “El patrimonio arqueológico y paleontológico en las obras de ampliación de Metro de Madrid 2003 – 2007”

Vista de la galería principal. Foto: libro “El patrimonio arqueológico y paleontológico en las obras de ampliación de Metro de Madrid 2003 – 2007”

 Vista de la galería secundaria. Foto: libro “El patrimonio arqueológico y paleontológico en las obras de ampliación de Metro de Madrid 2003 – 2007”

El estudio indica que, por el modelo constructivo y los sedimentos hallados, la construcción del viaje puede datarse entre los siglos XVII y XVIII, aunque no identifica de qué viaje se trata.

Lo que sabemos a ciencia cierta es lo mencionado anteriormente, que la dirección del viaje era hacia el este, en dirección a Canillas u Hortaleza, y que estaba justo debajo del arroyo del Quinto, que era la divisoria de los términos municipales de los dos pueblos.

Los cascos urbanos de Hortaleza y Canillas se encontraban mucho más elevado que este viaje, por lo que el agua debía de ir a parar a la parte baja de los pueblos. Canillas nunca tuvo falta de aguas, su casco urbano era muy pequeño y se abastecía de sobra con los manantiales que tenía, además, como hemos dicho en su término municipal nacían los grandes viajes de agua que proveían a la Villa de Madrid, el Bajo y Alto Abroñigal. Es más, en el Abroñigal y en el camino de Barajas había grandes pilones para hacer hielo con el agua sobrante en invierno que después era vendido.

Sin embargo, Hortaleza tenía un casco urbano mucho más grande y su principal actividad económica era lavar la ropa para los vecinos de Madrid, además de contar con dos o tres tejares que también consumían agua, y como podemos ver en el siguiente plano no disponía de mucha agua.

 

Plano de Hortaleza de 1857. En él hemos marcado los arroyos de discurrían cerca del casco urbano. En la parte central se ve el Arroyo del Quinto con otros ramales que se unían a él, que nacía en la parte este del Pinar del Rey y otro en el inicio de la avenida de San Luis. La estación de Pinar del Rey estaría en la parte inferior izquierda del plano.

 

Plano detalle de 1867 de la Quinta del Quinto. Hemos marcado en azul todos los ramales del arroyo del Quinto y con una equis roja el lugar aproximado de la estación del Pinar del Rey.

En vista de los planos anteriores y la dirección del viaje de agua podemos afirmar que el viaje era para el suministro de la Quinta del Quinto, que pertenecía a Canillas, aunque tenía algo más de la mitad de su terreno en Hortaleza.

Para confirmar esto intentamos buscar en los libros de actas de los ayuntamientos y en el registro de contadurías de Canillas y Hortaleza para ver si encontrábamos alguna referencia a este viaje de agua. En Canillas, aparte de los famosos Bajo y Alto Abroñigal, existían dos viajes de agua: uno donde estaba el abrevadero del casco del pueblo de Canillas, en el actual intersección de la calle Ramón Power con la avenida de Machupichu; y otro en el lugar llamado La Granja, que estaba por la parte baja de la actual urbanización Conde de Orgaz, donde había incluso dos grandes charcones en los que se podía pescar (datos del año 1860).

Por su parte en los libros de actas de Hortaleza se trataron sobre los viajes y problemas de la escasez de agua que pasamos a mencionar:

-        -  Julio 1786. Reconocimiento de la mina de la fuente (Los viajes de agua de Hortaleza aparecen con el nombre de minas, no todos los libros de actas).

-        - Abril 1787. Reparación de la mina de la fuente, en total unos 14 menos. El mismo maestro repara también las bodegas.

-        - Abril de 1791. Se ha producido un gran derrumbamiento en la mina de la fuente. Se busca urgentemente solución y por falta de fondos se obtiene un censo (préstamo) del Ayuntamiento de Berninches (Guadalajara), para pagar entre los 5 gremios.

-       - Enero 1850. Aguas y atajea para fuente de la plaza de la Constitución.

-      - Abril 1850. Nueva fuente en el Charca de la Juan y Mina de Juan Martín. Así mismo, se dice que se revisen las minas para que no corten el agua de las fuentes.

-      - Agosto 1851. Joaquín de la Torre pide permiso para limpiar su pozo y la mina debido a la acumulación de cieno (Joaquín de la Torre era el administrador judicial de la finca del Palacio de Buenavista, actual parque Isabel Clara Eugenia).

-       - Agosto 1852. Arreglo cañerías y fuentes.

 

Plano de 1870 en el que hemos subrayado en rojo los lavaderos que había junto al casco urbano de Hortaleza.

 

Trozo del plano parcelario de 1871 en el que hemos subrayado en rojo los pozos del casco de Hortaleza. A la izquierda están los llamados de la Villa, que eran los más grandes, en la actual plaza de Santos de la Humosa.

 


Planos de conjunto del sector del arroyo del Quinto. Años 1870 y 1872 respectivamente.

-       -  Febrero 1913. El suministro de agua del Canal de Isabel II llega a Hortaleza  gracias a la CMU, siendo también los primeros en contratar los conventos. El Ayuntamiento puso una fuente pública con esta agua en mayo de 1914. El agua venia del Canalillo, y era bombeada por la máquina elevadora de agua de la CMU desde el Ventorro del Tío Chaleco a los distintos depósitos colocados a lo largo de la Ciudad Lineal.

-       -  Septiembre 1929, Se pagan 13 años de censo al Ayuntamiento de Berninches. Con este pago se acabó por fin con un largo proceso judicial por el impago del préstamo para el arreglo de la fuente.

-       -  Julio 1930. Se manda la limpieza de la mina del lavadero por la poca agua que sale.

-       - Abril 1931. Se manda la revisión de la mina de la fuente que se encuentra en muy mal estado.

-      -  Mayo 1931. Se construye de nuevo el llamado Pozo de la Villa. Sin duda el terreno era muy cenagoso como se mencionaba en actas anteriores.

-       -  Mayo 1931. Se manda limpiar la Charca de la Juana que está en muy malas condiciones.

-     -  Junio 1931. Se inician los estudios para construir el nuevo lavadero. Para todo el tema del lavadero se puede consultar el blog de Aquiles Obispo El Lavadero Municipal - La Historia del Pueblo de Hortaleza

-     -  Junio 1931. Se amplía la mina del Pozo de la Villa en 4 metros y se profundiza el pozo principal.

-      -  Julio 1931. Se obtiene subvención de la Diputación Provincial para el tema del arreglo de los pozos y las minas.

Para más información sobre la localización de los antiguos lugares de Hortaleza pueden consultar el impresionante plano que hizo nuestro amigo Juan Carlos Aragoneses, que en paz descanse. Historias de Hortaleza - Google My Maps

Por tanto, podemos confirmar que además del viaje de agua del metro de Pinar del Rey, existía en Hortaleza el de la fuente del pueblo y el del Pozo de la Villa, que tenía una mina hasta la quinta del Palacio de Buenavista, actual parque Isabel Clara Eugenia. De hecho, en el embargo que se decretó contra Marco del Pont cuando se habla del Palacio de Buenavista se dice que tenía “agua de a pie de mina”, es decir, agua que se extraía del subsuelo. También es importante la presencia de la gran noria que estaba en el actual barrio de Orisa y que daba el agua tanto a la Huerta de la Salud como al Palacio de Buenavista que sin duda extraían la misma agua nutría al Pozo de la Villa.

No obstante, hay que destacar que en los libros de actas no aparece el viaje de agua que nos ocupa, al igual que no se menciona el viaje que tenía la Huerta de Mena, por lo que podemos confirmar que los propietarios no tenían que informar sobre las minas que hacían a los ayuntamientos o, al menos, no hay constancia en las actas, salvo que afectarán directamente a uno de los pozos del pueblo como es el caso de la mina del Palacio de Buenavista.

Como decíamos antes estamos convencidos que el viaje del Metro de Pinar del Rey iba a la Quinta del Quinto. Aunque estaba muy cerca, sin duda con la mina y la extracción de agua bajo el manantial conseguían un agua mucho más limpia y clara que si lo cogieran de la superficie, además de poder aprovechar hasta la última gota de agua si hubiera sequía.

Lo que sabemos sobre la Quinta del Quinto es lo siguiente:

Entre 1827 y 1828 la habitó el doctor Rivas (según otras fuentes Rius o Rives), un famoso cirujano, miembro del Colegio de Médicos y cirujano de la Casa Real. Este tenía tres hijas llamadas Laura, Silvia y Rosaura, nombres figurados que no eran los de su bautismo. A la finca acudían personajes tan variopintos como Bretón de los Herreros, Ventura Vega y Larra a cortejar a las hijas y que eran sus musas. Ellas eran duchas en poesía y música.

En 1836 mataron al general Quesada en la Finca del Quinto. Este general intentó dar un golpe de estado contra el gobierno liberal. Posteriormente, y hasta el año 1844, se haría un juicio a varios vecinos de Hortaleza (mencionado en los periódicos de la época). Javier de Quinto, Conde de Quinto, fue Alcalde de Madrid, Director de Correos, Senador y diputado entre otros muchos importes cargos. Sin embargo, no podemos asegurar que la quinta fuera propiedad de Javier de Quinto pues no hemos encontrado ningún documento que así lo confirme, pero en buen lógica pensamos que sí debía de ser de él pues dio nombre a la finca y al arroyo (antes llamado de las Huertas).

Hacía 1850 la finca la debió de alquilar María Pereira de Buschental (Buchental, según otros escritos). Era brasileña y se casó muy joven con un rico banquero uruguayo. De inmediato vino a Madrid y se estableció en la corte. Dicen que era una mujer muy bella, casi deslumbrante, inquieta, vivaz y de una memoria prodigiosa. Organizaba reuniones políticas, tenía una ganadería de toros y participaba en muchos actos benéficos. Eran renombradas las fiestas que organizaba en El Quinto (empezaban por la tarde y acaban a la mañana siguiente), donde acudían desde Esparteros hasta Prim, jefes de gobierno, embajadores de las mayores potencias, Zorrilla, Echegaray, Castelar, Narváez, e incluso se comentaba que era muy amiga de Isabel II.

En abril de 1866 la finca ya era de los duques de Híjar, ya que en esta fecha aparece la noticia de la inauguración del teatro (o teatrillo) en El Quinto. A él acudía toda la nobleza y en muchas ocasiones los reyes. Rivalizaba con el teatro de Eugenia de Montijo en su quinta de Carabanchel. Pasaron las más importantes compañías teatrales con las mejores obras de aquel momento. Después daban la cena a sus invitados en los salones. En mayo de 1879 la Princesa de Asturias, doña Isabel, visitó la finca tras la inauguración de la iglesia de San Matías de Hortaleza.

Curiosamente, María de Buschental aparece en muchas noticias junto a los duques de Híjar, por ejemplo, en adquisición de los palcos del Teatro Real, rivalizando siempre por estar junto a la familia Real.

En 1890 la finca es embargada a Fernando Rodriguez Pridall por una deuda, quien fue Registrador de la Propiedad de Madrid, y compró varías fincas en Hortaleza y Canillas.

En 1893 aparecen noticias en las que hablan de “las tierras cuyos propietarios eran los duques de Híjar”, pero no podemos asegurar si las tierras eran las de El Quinto. 

Detalle del plano parcelario conocido como “catastrón”, del Ayuntamiento de Madrid (hacía 1950). Destaca la cantidad de pozos que tenían las fincas de la parte baja de barrio de San Fernando que estaba junto al lecho del arroyo del Quinto.

Una noticia fechada en 1899 habla de un incendio en la quinta y dicen que la propiedad era de Camilo Dublet. Este señor era francés y según otras fuentes su nombre se escribía Camilo Doublé Berchet. En su juventud fue revolucionario y se exiló en Madrid, donde a base de trabajo creo el afamado café, restaurante y hotel de Francia, en la calle de la Victoria, de Madrid. Tuvo mucha relevancia social, de hecho, su única hija se casó con el heredero de la compañía madrileña Plata Meneses.

El día 13 de julio de 1903 tuvo lugar un duelo entre el escrito Blasco Ibáñez y el diputado republicano Rodrigo Soriano. Aunque parece leyendo el relato que se trató más de una pantomima que de un duelo. La finca es mencionada en El Heraldo de Madrid del día 14, sin mencionar el propietario. En otras noticias habla de un joven político amigo como propietario. El juicio por el duelo, ya eran ilegales los duelos en aquel año, fue llevado por el juzgado de Navalcarnero.

En junio de 1906 se habla de la magnífica finca que tenían los duques de Casa Valencia. Puede ser que el joven político del que hablaban en las noticias de 1903 fuera Juan Alcalá Galiano, hijo de los duques de Valencia. En 1912 se comenta las funciones que se daban en el teatro, haciendo la nobleza de actores y con la presencia de los reyes.

Hasta 1922 la finca perteneció a los duques de Valencia, y en 1923 paso a ser el Colegio de Huérfanos de Telégrafos.

En un relato de 1927 se habla de la ermita del Cristo que sobresalía en el paisaje y estaba en una finca junto al camino de Canillas, en donde estaba El Quinto. Se dice que servía de refugio para las inclemencias del tiempo, debía de tener una especie de chamizo.

Durante la guerra civil estableció su sede una de las checas. Después paso a ser la Academia de la Policía Armada.
 

Fotografía de una de las casas con un pozo del barrio de San Fernando junto al arroyo del Quinto. Foto: Memoria de Madrid.

La descripción registral detallada de la finca en el catastro era la siguiente:

“Una finca de utilidad y recreo, denominada "El Quinto", sita entre las villas de Canillas y Hortaleza, compuesta de casa habitación principal y otras accesorias, jardín y huertas, plantaciones, estanque, fuente lavadero, noria, máquinas de vapor, estufa, dos manantiales de agua, palomar, gallinero, etc., y tierras de pan llevar; ocupa una superficie toda la finca de sesenta y una fanegas, dos celemines y medio, equivalentes a veinte hectáreas, noventa y cinco áreas y setenta y cuatro centiáreas, y la huerta y jardín se hallan cerrados de pared de ladrillo y en parte de seto vivo. La parte edificada consiste en: una casa principal, que mide una superficie de cuatrocientos ochenta y cinco metros y consta de planta baja y buhardillas; una casa de labor, cuya superficie es de mil ciento sesenta y cinco metros, de los cuales quinientos sesenta ocupa el corral y los seiscientos cinco metros restantes la parte cubierta, constando de planta baja y cámara; una cochera, lavadero y cuartos de útiles, que, en junto, miden ciento cincuenta metros; un lagar con su bodega y cueva, que mide cincuenta metros; un palomar ochevado, que mide cinco metros. Además, se han efectuado y existen dentro de esta posesión varias obras y mejoras consistentes en plantaciones de arbolado y viñedo y construcción de corrales, gallineros y otras dependencias” SIC.

En una escritura de 1905 dice que la finca tenía "2 manantiales de agua de a pie" (no especifica si de mina), estanques, fuentes, lavadero y una noria con máquina de vapor.

En vista de la historia de la Quinta del Quinto creemos que posiblemente el viaje de agua fue mandado construir por Javier del Quinto en hacia 1836 que es cuando la finca tomó gran importancia.

Foto cenital de 1954. La X marca el metro de Pinar del Rey.

Para finalizar debemos de mencionar que no hemos conseguido ver representado en los planos o en las fotos de mayor resolución los picudos que debían cubrir cada uno de los pozos, por lo que pensamos que este tipo de viajes particulares no tenían estos picudos y posiblemente eran tapados a nivel de superficie por lo que no figuran en los planos o ni se ven en las fotografías.

-.-.-

Autor: Ricardo Márquez Ruiz.

Artículo revisado con fecha 05 de noviembre de 2025.

Agradecimientos: A José Daniel Rivera Rodríguez, que me avisó de un error en los datos de la Quinta del Quinto.

Notas:

1 – El patrimonio arqueológico y paleontológico en las obras de ampliación de Metro de Madrid 2003 - 2007. ISBN 978-84-451-3109-1


Artículos sobre las Quintas de Recreo publicados anteriormente:

Historias matritenses: Canillas y Hortaleza – Las Quintas de Recreo – Cuarta parte.

Historias matritenses: Canillas y Hortaleza – Las Quintas de Recreo – Quinta parte.

Historias matritenses: La real historia de Hortaleza

sábado, 15 de febrero de 2020

Hortaleza, Canillas y la Ciudad Lineal

La idea de la Ciudad Lineal en abstracto sobre el mapa de Madrid. Año 1892.

El proyecto original de la Ciudad Lineal era una calle principal de 40 metros de ancho, con dos calles paralelas más pequeñas y calles transversales para unir las calles paralelas a la principal. En teoría podía ser casi infinita, así podría unir dos ciudades tan distantes como Cádiz y Moscú, creando una ciudad que descongestionaría las viejas ciudades donde se hacinaban las viviendas y la falta de aire ocasionaba graves problemas de salud, además se pagaría mucho menos por las viviendas al ocupar campos yermos. En teoría la unión de varias poblaciones mediante ciudades lineales crearía una especie de conexiones poliédricas y la densidad de población bajaría ostensiblemente.

El primer proyecto de la Ciudad Lineal de Madrid. Año 1892. La línea roja que parte de Madrid hacía el barrio de la Concepción era el Ferrocarril Subterráneo, el primer proyecto de un Metro para Madrid presentado por Arturo Soria y que nunca llegó a ser autorizado.

En 1892 Arturo Soria presentó su proyecto de la Ciudad Lineal para Madrid. Basado en el Ferrocarril-Tranvía de Circunvalación del que ya tenía su concesión y que debía de transcurrir por la calle principal de la Ciudad Lineal. Uniría con sus 48 kilómetros los pueblos de Fuencarral, Hortaleza, Canillas, Vícálvaro, Vallecas, Villaverde, Carabanchel y Pozuelo de Alarcón. Precisamente Arturo Soria consideraba imprescindible contar con un medio de locomoción rápido como era entonces el tranvía.

Detalle del primer proyecto presentado y de lo que fue el trazado real de la Ciudad Lineal.

El proyecto de 1892 discurría aproximadamente por el actual trazado de la M40, y de haberse llevado a cabo la Ciudad Lineal hubiera pasado aproximadamente por la avenida de San Luis, avenida Virgen del Carmen y desde allí hubiera bordeado el pueblo de Hortaleza.

Sin embargo, el Ayuntamiento de Chamartín dio muchas facilidades a la CMU –Compañía Madrileña de Urbanización, la constructora de la Ciudad Lineal- y el trazado definitivo se hizo más hacia el oeste, muy cercano a las llamadas entonces Lomas de Madrid, la parte más alta que es la divisoria de las vertientes del arroyo Abroñigal y el río Jarama. Posteriormente, pasada la calle López de Hoyos, la Ciudad Lineal se ajustó al viejo Camino de la Cuerda que era un camino utilizado por los arrieros para rodear Madrid y evitar tener que entrar en la Villa, salvando así los fielatos –unas especies de aduanas- y encontraban a lo largo del camino algunos pueblos donde podían hallar posadas mucho más económicas que en Madrid.

De esta forma la Ciudad Lineal nunca pasó por Hortaleza, y sí discurrió mucho más por el término de Canillas, donde se construyó casi tres cuartas partes de los 5,2 kilómetros actuales de la Ciudad Lineal.

Fiesta del Árbol en Pinar del Rey. La Ilustración Ibérica. Abril 1896. Bne.

Aun así Hortaleza se benefició de la nueva urbanización en 1896, dos años después de poner la primera piedra de la Ciudad Lineal, cuando en los terrenos limítrofes con Chamartín se hizo la plantación del Pinar del Rey, siendo la primera Fiesta del Árbol en España, terrenos que fueron cedidos gratuitamente por la CMU a la Diputación Provincial para la celebración de la fiesta (1) (2). Aunque los terrenos estaban en Chamartín, con el pasar de los años se unieron al distrito de Hortaleza, creándose después el barrio que recibe su nombre, Pinar del Rey.

La relación de la CMU con Hortaleza fue muy cordial desde el principio. Hacía 1898, cuando se estaban canalizando las acometidas de agua, la CMU obtuvo la autorización del Ayuntamiento de Hortaleza para pasar las tuberías por debajo de la carretera de Hortaleza (actual López de Hoyos), aun cuando esta parte pertenecía al Ayuntamiento de Chamartín. Lo mismo pasó años después cuando las vías del tranvía tuvieron que cruzar López de Hoyos.


Billetes del tranvía de la Ciudad Lineal con parada en la Carretera de Hortaleza. Memoria de Madrid.

Precisamente López de Hoyos era uno de los puntos más importantes de la Ciudad Lineal y particularmente para el tranvía. En toda la línea de la Ciudad Lineal -de Cuatro Caminos a Ventas-, fue el único cruce donde se obligó a la CMU a poner un paso a nivel para el tranvía. Además, la CMU construyó en el lugar el kiosco el Fortín para la vigilancia de la zona. Ni el paso a nivel, ni el kiosco el Fortín, duraron muchos años.

La manzana 82 y su prolongación fue uno de los puntos donde la CMU más obras de saneamiento tuvo que hacer. Justo por la calle Matías Turrión pasaba el arroyo de las Cañas que nacía en la parte baja del Pinar del Rey. La CMU soterró el arroyo e hizo una galería de desagüe para poder nivelar el terreno. Una vez que el arroyo cruzaba la calle Arturo Soria, sus aguas eran aprovechadas por uno de los viveros que la CMU tenía en aquel lugar, donde era muy difícil edificar a causa del gran desnivel del terreno.

Canillas abarcaba casi hasta la calle José del Hierro, desde donde solo pertenecían a su término las manzanas que daban al Oeste, ciñéndose al Camino de la Cuerda. En Canillas estaban instalaciones tan importantes como el Parque de Diversiones, después los Estudios Cinematográficos CEA; el velódromo, que fue campo de fútbol del Real Madrid y después del Plus Ultra; la fábrica de electricidad, ....

Vista aérea con los Estudios Cinematográficos Cea en primer término, a su derecha el barrio de Portugalete y al fondo en el centro el pueblo de Canillas, Hortaleza a la misma altura a la derecha. Año 1952. Foto: Ejercito del Aire.

También pertenecían a Canillas en la Carretera de Aragón, actual calle Alcalá, los barrios de Pueblo Nuevo, Quintana y Ventas; y hacía el Abroñigal, San Pascual, Quinta de la Paloma y el Cerro de la Cabaña; y en la propia Carretera de Canillas, San Fernando; siendo mucho más importantes y grandes cualquiera de estos barrios que el casco urbano del pueblo de Canillas.

Arturo Soria sabía que la movilidad era fundamental, por eso desde 1901 la CMU solicitó varías veces que la línea de Prosperidad se ampliara desde Alfonso XIII a Hortaleza, o al menos hasta la Ciudad Lineal, para que los vecinos tuvieran un acceso más directo a Madrid, pero la compañía que tenía la concesión de la línea de Prosperidad nunca accedió a ello.

Los tres tipos de tracción que tuvieron los tranvías de la Ciudad Lineal: Sangre, Vapor (la maquinilla) y eléctrico.

En julio de 1902 el tranvía llegó al cruce de la carretera de Hortaleza con la calle Arturo Soria. Era un tranvía de sangre, es decir tirado por mulos, y llegaba hasta Ventas. El día 30 de marzo de 1904 se cerró la línea, quedando unido así Ventas con Cuatro Caminos, empezando también a utilizarse las famosas “maquinillas”, unas pequeñas locomotoras de vapor que tiraban del tranvía. Desde este momento aumentó considerablemente el número de viajeros de los pueblos de Hortaleza y Canillas. Otro hito muy importante se produjo cuando se puso en funcionamiento el tranvía eléctrico en abril de 1909, con lo que se ahorraban mucho tiempo en los viajes.

Las cabeceras de la línea del tranvía de la Ciudad Lineal: Cuatro Caminos y Ventas. Las dos contaban con sala de espera para los viajeros.

Tras la República y la Guerra Civil, el material móvil de la CMU quedó en muy malas condiciones. Hubo que esperar a que la EMT se hiciera cargo de los tranvías en 1952 para que mejoraran un poco. Febrero de 1944. Colección Anmogon. Fondo Santos Yubero ARCM.

La fábrica de electricidad recién inaugurada con su alta chimenea. Un tranvía pasaba entre los pocos árboles que había entonces en la calle Arturo Soria.

Desde la fábrica de electricidad (3), situada en la calle Ramírez Arellano, la CMU instaló el tendido eléctrico hasta Canillas y Hortaleza en diciembre de 1905, siendo los conventos de estos pueblos los primeros en firmar los contratos de suministro. En octubre de 1907 el Ayuntamiento de Hortaleza instaló “19 bombillas” en su casco urbano alimentadas por la fábrica de electricidad de la Ciudad Lineal.

Entre los años 1908 a 1911 la Ciudad Lineal tuvo multitud de problemas con el Ayuntamiento de Canillas. Por ejemplo el ayuntamiento negaba licencias de obras, ponía pegas a la seguridad de los tranvías o revisaba al alza los impuestos de las parcelas de la Ciudad Lineal. Por su parte la CMU denunció al Ayuntamiento y a algunos de sus concejales por falsedad en las cuentas. En las elecciones municipales de 1911 la CMU consiguió varios concejales favorables a la Ciudad Lineal, no solo en Canillas, también en Chamartín, Canillejas y Vicálvaro, lo que alivió las disputas con los ayuntamientos.

La máquina elevadora de agua de la CMU en el Ventorro del Tío Chaleco.

La fuente que se instaló en Hortaleza. Fuente: Cervezas El Silo.


Plaza donde se instaló la fuente en Hortaleza. La fuente original fue traslada a otro lugar y se puso la que vemos en la foto. Año 1977. Espasa Calpe.

El suministro de agua del Canal de Isabel II llegó a Hortaleza en febrero de 1913 gracias a la CMU, siendo también los primeros en contratar los conventos. El Ayuntamiento puso una fuente pública con esta agua en mayo de 1914. El agua venia del Canalillo, y era bombeada por la máquina elevadora de agua de la CMU desde el Ventorro del Tío Chaleco a los distintos depósitos colocados a lo largo de la Ciudad Lineal.

Inauguración de una fuente en la Ciudad Lineal, años cincuenta. La CMU hizo una importante inversión para traer el agua desde el río Jarama por la carretera de Aragón. Por desgracia nunca se autorizó a la CMU para bombear el agua, y hubo que esperar a los años cincuenta para que el Ayuntamiento de Madrid decidiera bombear el agua del Jarama debido a la alta demanda.

La CMU parceló y vendió en 1922 los terrenos de la Carretera de Canillas que están enfrente de la calle Andrés Obispo, en el actual Poblado Dirigido de Canillas. Se dividió el terreno en 34 parcelas de unos 400 metros cuadrados como media, llegándose a construir una docena de viviendas.

La novedad de un autobús en Hortaleza. Años cincuenta.

Sin duda alguna el problema de la movilidad hizo que la parada 10, es decir el cruce de Arturo Soria con López de Hoyos, fuera el lugar de encuentro más importante para ambos pueblos. Aunque hubo varios intentos de enlazar Madrid a Hortaleza con un autobús directo en los años 1935 (4) y 1955, ambos dejaron de prestar el servicio al poco tiempo. De inmediato diversas compañías particulares tomaron el relevo, convirtiéndose después en las líneas periféricas, las famosas P, que en 1967 llegaban hasta Diego de León y Goya.

Diversos modelos de autobús de la línea 9. Un autobús de dos pisos, "un oruga“  autobús articulado, y uno que se le llamaba lanzadera por ser más rápido que los anteriores. La línea 9 ha sido siempre de las que mayor número de usuarios ha tenido la EMT. Fondo Santos Yubero, ARCM.

Un P1 en la plaza Patricio Aguado de Hortaleza. Foto: AAVV Villa Rosa.

Una P2 frente al cine Pinar. Foto: Diario Madrid.

Un 49 que venía de Hortaleza torciendo en Arturo Soria para tomar la Cuesta del Sagrado Corazón. Junto a las líneas 7 y 29 daban servicio a Manoteras y a esta parte de la Ciudad Lineal.

Mientras el 9 finalizaba en Arturo Soria desde hacía muchos años y era el método más directo de ir al centro de Madrid. Vecinos de Hortaleza, Canillas, la Ciudad Lineal, Portugalete y de nuevos barrios como Manoteras, acudían a la parada 10 “a coger el 9 para bajar a Madrid”, así se decía.

Muchos trabajadores cogían el tranvía para ir al polígono industrial de Hermanos García Noblejas -donde estaba Femsa, Vespa, Resopal,...-; o al norte de la Ciudad Lineal donde estaban Eomsa o el Cida; y por su puesto a Plaza de Castilla, el punto de conexión con los polígonos de Fuencarral, carretera de Burgos, Alcobendas, San Sebastián de los Reyes y Colmenar.  Los autobuses cubrían el polígono industrial de Prosperidad -Danone, Corcho, Fichet, Abelló,...- y grandes industrias situadas junto al Abroñigal, como Perlofil y Bressel.

El tranvía 70 a la altura de la calle Celeste, año 1963, en el que se arrancaron gran cantidad de árboles en Arturo Soria. Santos Yubero, ARCM.

La parada 10 vista desde el cine Ciudad Lineal. Una gran actividad taxis, tranvías, autobuses,... con un kiosco de gallinejas, otro de prensa, una fuente y el bar la Tierruca con su terraza en una de las casas.

El kiosco de la familia de Leonor Arduña que estaba en la calle Arturo Soria esquina con Navarro Amandi. Foto Carlos Rodríguez Zapata.

El bar Jacinto, que tenía una terraza con mucha sombra.

La Ciudad Lineal bajando desde la piscina Stella a la parada 10. Año 1966.

Se instalaron varios merenderos en el centro de la calle Arturo Soria, y muchos bares junto al cruce. En 1961 se inauguró el cine Ciudad Lineal, que fue bastante más importante que el cine Pinar o el Hortaleza. El cine contaba además con una sala de fiestas/discoteca, donde iban jóvenes de muchos barrios, incluso de San Blas.

La discoteca del cine Ciudad Lineal en los años noventa, cuando para modernizarse se cambió el nombre.

En la calle Vicente Muzas se abrió el ambulatorio con numerosos médicos de cabecera que daban asistencia sanitaria a Hortaleza, Canillas, y todos sus barrios. También se instaló en la parada 10 el primer kiosco fijo de prensa y una administración de loterías.

La parada del autobús 73, que tomó el relevo de la P1. Foto AAVV Villa Rosa.

Como todas las casas de la Ciudad Lineal contaban con jardín hizo que muchos colegios se instalaran en ellas, y aunque la gran mayoría eran colegios particulares, ayudaron a suplir la falta de plazas escolares que había en todos los barrios de la zona (5).

Foto aérea en la que vemos Pinar del Rey, más cerca Villa Rosa, y a la izquierda Banesto y la piscina Formentor. Foto: Santiago Domínguez, grupo Facebook Madrid en Blanco y Negro.

Plano de situación de las piscinas en la Ciudad Lineal.

Otra de las actividades que atraía a los vecinos de Hortaleza y Canillas eran las piscinas, desde la casi privada de Villa Rosa, la más grande la Formentor, o las más exclusivas y elitistas: la Stella y la Mallorca. Casi todas estas piscinas contaban con salas de fiestas, bien dentro de sus instalaciones o en parcelas colindantes, por lo que había una vida nocturna muy importante.

Foto aérea en la que se aprecia como los barrios han ido uniendo la Ciudad Lineal a Hortaleza, convirtiéndolo en un todo. Años noventa. Foto: La Unión de Hortaleza.
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Autor: Ricardo Márquez
En el blog Historias Matritenses también colabora José Manuel Seseña.

Notas:
1- En realidad los terrenos pertenecían en un 50% a la CMU y el otro 50% a un testaferro de los Jesuitas, pero por las escrituras se deduce que la cesión de los Jesuitas se hizo a cambio de que la CMU les comprará muchos más terrenos para el trazado de la Ciudad Lineal.
2 – Pasados los años, y como ni la Diputación ni Chamartín se hacía cargo de mantener el Pinar del Rey, la CMU llevó su agua hasta el pinar para regar los pinos con unas pequeñas acequias de ladrillo.
3 – Además de Canillas y Hortaleza, también suministraba electricidad a barrios de Prosperidad y a las Cuarenta Fanegas.
4 – La línea iba a Alonso Martínez.
5 – En la Ciudad Lineal del término de Canillas se instalaron 4 hogares de Auxilio Social, y el Hogar Clara Eugenia en el casco de Hortaleza.