Las paradas de La Ciudad Lineal (IV) – Parada 10

lunes, 17 de mayo de 2010

Continuamos con nuestro recorrido por la Ciudad Lineal dejando atrás nuestros recuerdos y vivencias referentes a la parada 9. En esta ocasión nos vamos a adentrar en lo que se denominaba parada 10, para contemplar un tramo que comprende desde la calle Belisana hasta la calle Emilio Rubin, sin olvidarnos de los aledaños, tanto al margen derecho como al margen izquierdo del citado tramo.

Plano de situación de la parada 10.

Retomamos nuestro recorrido en la calle Arturo Soria y seguimos por la acera de los números pares, hay que destacar una colonia de viviendas que se construyó al amparo de la asociación del taxi, y que fue bautizada por COLONIA DE LOS TAXISTAS. Las casas todas iguales tipo chalet de dos plantas y garaje. Esta colonia comprende un perímetro que podemos contemplar entre las calles Arturo Soria, Matías Turrión, Asura, Santo Ángel y Antonio Cavero.

En la misma calle Arturo Soria, entre las calles de Santo Ángel y Matías Turrión, había uno de los bares mas conocidos de la zona, su nombre MARILIN, lo explotaba el matrimonio Sevilla. Este bar disponía de una sala-sótano que, según la ocasión, era “salón de TV”. Podías ver las retransmisiones de fútbol o toros por cinco pesetas (con derecho a una consumición) cuando los televisores todavía eran inasequibles para muchas familias. Cuando dejaron de serlo también cambió el uso del sótano y se convirtió en sala de billar. Había tres mesas de juego. El encargado era el señor Pepe y, que yo recuerde, no había otros billares en la zona, por lo que eran muy concurridos los sábados por la tarde–noche y los domingos era casi imposible coger una mesa. Fue el primer bar del barrio en tener una máquina de asar pollos.

En la calle Matías Turrión (como curiosidad diremos que Matías Turrión fue un importante bailarín de principios del siglo XX y formó parte de la junta directiva de la CMU de don Arturo Soria),
haremos mención en la acera de la izquierda de un recinto en el que había una vaquería, un taller que se dedicaba a la fabricación de muebles de chapa, (taquillas, armarios, papeleras,) su nombre comercial era ROSINO, y también una bolera.

La Ciudad Lineal y sus alrededores también han sido residencia habitual para muchas personas de la farándula, artistas, deportistas, etc., como ya reflejamos en el articulo dedicado al Cerro de la Cabaña , en el que tenían residencia artistas como Carmen Amaya o Gracia Imperio.

La Ciudad Lineal albergó entre estos personajes al conocidísimo matrimonio formado por Francisco Rabal y Asunción Balaguer, vecinos muchos años de esta privilegiada zona de Madrid. Paco y Asunción vivieron en la calle Matías Turrión nº 33, junto a lo que fue el cabaret-restaurante-piscina, VILLA ROSA (actualmente la Junta Municipal de Hortaleza). Se podrían contar muchas anécdotas vinculadas a las personas famosas que residían entre personas humildes, porque en aquellos años la diferencia entre la sociedad era mas acusada que ahora. Recuerdo que los chavales que por entonces teníamos entre 13–14 años subíamos en el verano desde el Cerro de la Cabaña para ver a Teresa Rabal y sus amigas (incluso a Asunción Balaguer) bañarse en la piscina del chalet.

La familia Rabal en su chalet, con Villa Rosa al fondo.

No podía dejar de reflejar en este recuerdo, el día que Francisco Rabal sufrió el tremendo accidente en la autopista de Barajas que casi le costó la vida. La noticia causó gran revuelo en general y en la Ciudad Lineal en particular. Francisco Rabal llevó de por vida en su rostro la prueba de aquel accidente.

Antes de adentrarnos en lo que podríamos denominar el núcleo central de este articulo, retornamos al principio, y en esta ocasión tomamos la calle Arturo Soria por la acera de los números impares.

En el tramo lineal que comprende desde la calle Arturo Baldasano hasta prácticamente la calle López de Hoyos, la calle de Las Cañas aun no existía, había un solo chalet. Estaba en el solar inmediato al que ocupa ahora la estación de Repsol. Después, la parte posterior de un vivero y el lugar por donde discurría el arroyo de las Cañas.

El núcleo central de la parada 10 lo vamos a limitar entre la calle López de Hoyos, desde el Sanatorio de la Paz hasta la glorieta de Pilar Miro y la de Arturo Soria, desde Matías Turrión hasta Emilio Rubín.

Este núcleo lo dividiremos así mismo en cuatro partes partiendo de un eje central, (López de Hoyos – Arturo Soria) Norte, Sur, Este, y Oeste respectivamente, con el fin de congregar y unificar los comentarios del relato.

Norte
Iniciamos el recorrido de este tramo por el lado derecho, justo la esquina donde estaba la parada de inicio de línea del autobús 9. En primer lugar está el sanatorio SAN MIGUEL. Seguido, y una vez cruzada la calle Navarro Amandi, en la misma esquina se encuentra el colegio RAMON Y CAJAL, y pegado a este el colegio del SANTISIMO SACRAMENTO. Entrando en la calle Navarro Amandi, se encuentra en la acera de la derecha la residencia SAN JUAN BAUTISTA, y en la acera de la izquierda el colegio MISIONERAS DEL SANTISIMO SACRAMENTO.

Casa situada en este tramo en los números impares, en la subida hacia la parada 11. Año 1923.

Retomamos el recorrido por el lado izquierdo, y haciendo chaflán con la calle Vicente Muzas, donde estaba la parada de taxis a un lado y la del 9, los que llegaban solo a Cibeles, al otro, se encontraba uno de los típicos cabaret de la zona, el MOROCCO. Era un establecimiento muy llamativo en cuanto a su forma, la entrada en forma de arco con un luminoso de neón en verde y un pequeño jardín de bienvenida hasta llegar a la puerta principal. Este cabaret se diferenciaba de los que existían por la zona por tratarse únicamente de sala de fiestas–restaurante, pues tanto Villa Rosa, como Samba, (a los que nos referiremos mas tarde), disponían además de piscina y jardín. En esta acera y hasta el final del tramo contemplado no había nada que resaltar.

En el centro de la calle, como a unos 30 metros del eje central, se encontraba uno de los clásicos kioscos-merenderos que se llamaba LA GOLONDRINA. Lo regentaba Arturo y era muy frecuentado por los conductores de los autobuses de la línea 9 que finalizaban en esta zona su recorrido, algunas veces hasta la hora de salida cuando llegaban con el horario adelantado. Era muy normal verlos echar una partida de dados antes de iniciar el trayecto.

Tranvías en el Kiosco Árabe, uno de los clásicos kioscos de la CMU de vigilancia que estaba situado muy cerca donde luego se instaló el kiosco de Arruza. Año 1914.

Seguimos la trayectoria hacia el norte por la zona central, y como a 100 metros se encontraba otro kiosco, este era además merendero pues disponía de terraza. Era conocido por el kiosco de Arruza, pues aunque el que lo regentaba se llamaba Ramón, Arruza era un apodo que le sobrevenía por ser seguidor de este torero. Era muy frecuente que la gente que procedía de las piscinas Stella y Carmen, se sentaran en la terraza a merendar.

Esto es lo que podemos recordar de este tramo refiriéndonos a los años 60.

Sur
En esta ocasión corresponde recordar el tramo sur, y lo iniciamos por el lado derecho. Existía una mantequería de nombre SANTOS, que era el del dueño. Era una tienda de ultramarinos a la antigua usanza como las que existían en todos los barrios. Quizás por encontrarse en este enclave tan peculiar, era mas conocida que por tener algún tipo de género en especial.

Después de Santos se encontraba un peculiar bar, de nombre JACINTO, nombre que le venia, como en el caso de Santos, del propio dueño. Tenia ese aire de taberna de barrio en la que gustaba tomar un vino, un vermut o una cerveza. Con una terraza–jardín en el solar inmediato pero por debajo del nivel de la calle. Se accedía por unas escaleras desde la propia calle Arturo Soria y era costumbre, sobre todo en el buen tiempo, reunirse para echar una partida de mus a la sombra de la parra; o, por qué no, una partida a la rana.

En el lado izquierdo había una mantequería, y a continuación un taller que se dedicaba a la reparación, venta y alquiler de bicicletas. Después una ferretería–droguería, donde se podía encontrar de todo como en botica (como vulgarmente se dice); y por ultimo otro emblemático bar, LA TIERRUCA. Si decíamos de Jacinto que era un bar peculiar, la Tierruca se podía distinguir por su ambiente continuo, quizá era el que mas raciones o tapas ofrecía a la clientela. El local se ampliaba hacia Matías Turrión a través de un patio en cuyo fondo había un salón cubierto. La parte delantera -el patio en si mismo- tenía un atractivo añadido: comunicaba directamente con la heladería-pastelería de HORTENSIA, que hacia esquina a aquella calle. Hortensia despachaba y así llamábamos a la pastelería, que no recuerdo que tuviera nombre pero sí que sus milhojas eran las mejores. Tiempo después, todavía con ella al frente, se llamó SAUL.

La primera puerta de la derecha, con rótulo, era la pastelería de Hortensia. A continuación se ve el bar La Tierruca. A su altura, en la acera de la izquierda se ve el bar Jacinto, seguido las puertas de la tienda de ultramarinos de Santos haciendo esquina con López de Hoyos. Año 1973, recién terminada la reforma de la calle Arturo Soria.

No podemos olvidar los dos kioscos que embellecían la zona central de este tramo. Se encontraban como comentamos referente a la Golondrina , a unos 30 m del eje central, uno frente al otro y en los dos casos el tranvía rozaba a su paso por el lado derecho los kioscos. El del lado derecho era un kiosco-merendero especializado en gallinejas y entresijos. Había mucha gente adicta a su consumo, bien en bocadillo o en raciones acompañada con una cebolleta. A los que nos gustaban nos conformábamos con el olor que desprendía en la zona. El del lado izquierdo era el kiosco de la FELISA , una mujer extrovertida y madridista a jornada completa. Durante un tiempo corrió por el kiosco un perro pequeño, lanudo y blanco –naturalmente- al que llamaba Molowny. Junto a este kiosco, separado por apenas unos metros, había otro que era un despacho de pan al cuidado de SOLE, que luego pondría una frutería en El Cerro, en la calle Celeste.

Al lado de aquellos y junto a la parada del tranvía estaba el pequeño kiosco del señor NAZARIO. Vendía diarios y tebeos. Cuando reformaron la calle el kiosco se trasladó delante del cine Ciudad Lineal, donde siguió atendido por sus descendientes. Cruzando la calzada, al lado de la parada inicial del 9, había otro pequeño kiosco -este de chucherías- junto al que solían haber un par de botijos de los que podías beber al precio de “la voluntad”.

Este
El tramo este es quizá el menos significativo, no por su importancia en cuanto a calidad, pero sí en cuanto a cantidad. Seguramente este tramo por ser vía de salida era menos frecuentado si nos referimos al aspecto popular, que el que se podría mover por el cogollo central.

Iniciamos el relato por el lado derecho. Había unas cuantas tiendas a la entrada de la calle, una carnicería, el propietario era SEVILLA dueño también del bar Marilín como ya relatamos anteriormente. Seguido había una frutería, después una pescadería y a continuación una farmacia. También se ubicaba un taller que se dedicaba al pulido y niquelado, no tenía vista desde el exterior pues había que bajar por una especie de rampa que hacia el terreno para llegar propiamente a dicho taller.

El primer colegio Ramón y Cajal, que estaba en un chalet de lujo de la CMU en la calle López de Hoyos, 370. El edificio todavía existe (Fuente: Migueli).

En este mismo lado de la calle, y ocupando los terrenos que limitan las calles, López de Hoyos, Carretera de Canillas, Santo Ángel, y Zacarías Homs, se encontraba uno de los mas destacados y elegantes cabarets de Madrid, VILLA ROSA. Este era además restaurante y piscina de uso privado. A diferencia de otros cabarets que se encontraban en la zona, Villa Rosa se distinguía por los enormes jardines de que disponía. En la temporada de verano tanto el servicio de restaurante, como el de baile, se celebraba en sus estupendos jardines y tenia fama, además de por su elegancia, por la clase de personas que lo frecuentaba.

Anuncio de Villa Rosa. Año 1960.

En el lado izquierdo, pasada la finca que corresponde al sanatorio San Miguel, se encuentra el colegio de huérfanos LA INMACULADA. Este colegio es únicamente masculino.

Anuncio de Villa Rosa. Año 1954. Diario ABC.

Siguiendo por este lado y ya finalizando el tramo contemplado, se encontraba el vivero BOURGUIGNON. Era un gran vivero (actualmente reducido en su capacidad), que ocupaba la manzana de las calles López de Hoyos, Juan Sánchez Ron, y Montearagón, por donde tenia también acceso.


Recortes de prensa de Villa Rosa. Cedidos por Alfredo.

Oeste
Este recorrido la haremos en sentido inverso, es decir, hacía la calle Arturo Soria. Si en el relato referente al tramo este decíamos que era el menos significativo en cuanto a cantidad y que por definirlo de alguna manera era vía de salida, este tramo podríamos definirlo sin miedo a errar como vía de entrada; y si bien actualmente es el que mas actividad comercial presenta, allá por el año 60 era la viva imagen de un tramo de calle vecinal.

En la parte derecha hasta mediada la calle, eran casitas bajas con un poquito de jardín, posteriormente había una vaquería que también despachaba al publico, se llamaba LAS AZULES. Unas casitas mas y estaba la peluquería de caballeros conocida por el nombre del propietario, PABLO. Era una peluquería familiar, de barrio. Pablo conocía el nombre de sus clientes, y estos últimos se conocían entre sí.

No hacía mucho tiempo que el autobús 9 había alargado la línea hasta Arturo Soria y, desde entonces, la parada final del trayecto quedó en López de Hoyos, en la acera de los pares, un poco antes del cruce con Arturo Soria, justo delante de la mercería de ANITA, al lado de una puerta grande que llevaba a un patio donde había una carbonería y una vivienda donde también ponían inyecciones.

La mercería era un local pequeño, donde además de las mercancías propias del negocio también habían libretas, lápices, etc; donde también, según se indicaba en el escaparate, se cogían puntos a las medias.

A continuación de la mercería estaba la entrada a un patio y después la pescadería de Claudio, que recuerdo como un local grande, con dos puertas frontales. Había un mostrador grande que cubría el frente y los laterales y era inclinado. También despachaba la mujer de Claudio y, tiempo después, su hijo.

Junto a la puerta más cercana al cruce solía ponerse un hombre, ciego, que vendía cupones de la ONCE. Los llevaba en unas largas tiras, sujetas en las solapas con imperdibles y voceaba "los iguales para hoy". Por la tarde, al acabar la jornada, pregunta en voz alta "¿Va alguien para la calle de la Liebre o el Camino de la Cuerda?"

Después de la pescadería estaba la frutería de Fermín, en la esquina de Arturo Soria con López de Hoyos, haciendo chaflán. Para acceder al negocio había que subir unos escalones que servían también para poner algunas cajas de fruta. A Fermín le acompañaba su mujer y, en ocasiones, su sobrino Braulio que les echaba una mano. Era el mayor de los hermanos Santana, que vivían en El Ventorro.

Eran todos establecimientos de total garantía, pues existía entre los comerciantes y la clientela algo mas que la clásica relación comercial.

En la parte de la izquierda había un taller de reparación de radios y una farmacia, y con entrada por la calle Posterior Occidental un taller de cerrajería; seguidamente, y hasta llegar a la explanada en la que se construyó un edificio que albergó un cine y un club en sus bajos, únicamente había viviendas.

La última de aquellas era una de las clásicas de la Ciudad Lineal: de ladrillo, planta y piso, rodeada de un jardín con árboles y cerrada por una valla también de ladrillo hasta media altura, y luego una verja con enredadera que casi no deja ver el interior. Era dentro de la gama de la CMU de las casas más grandes. En la finca hay dos casitas que casi seguro eran para los guardas y personal de servicio. En los años sesenta vivía una familia de origen alemán, industriales del sector farmacéutico, que tenía una impresionante colección de trenes de modelismo.

Toma aérea actual. En el centro podemos ver la casa de la CMU descrita. La Esquina redondeada es el cine Ciudad Lineal. En el edificio que hace esquina con Vicente Muzas y Arturo Soria se encontraba Morocco. Fuente foto: Bing.

A continuación había un solar (donde después se construyó el cine Ciudad Lineal) que se aprovechaba para jugar al fútbol en partidillos improvisados por los chicos de la zona y a los que se podía sumar casi cualquiera que pasase por allí .Una portería -un par de montones de piedra- contra la pared de aquella ultima casa; la otra, al borde de la calzada de Arturo Soria y perpendicular a la parada del tranvía dirección Ventas.

A veces se produce un pequeño sobresalto cuando la pelota cruza la calzada y llega hasta alguna terraza. Otras veces es un auténtico alboroto, con los clientes de aquellas puestos en pie y jaleando, porque el Torero, un vecino del Cerro, se ha sacado la americana y está dando capotazos a todo lo que pasa por allí, incluido el tranvía. La fiesta acaba cuando el municipal que controla el cruce –y que ya conoce a nuestro vecino- para el tráfico y le acompaña a la acera.

A finales de 1960 se levantó el cine y el club CIUDAD LINEAL en el solar. El cine disponía de una zona denominada butacas de patio y otra denominada entresuelo, esta última con entradas mas económicas por encontrarse en una zona mas alta y alejada de la pantalla. Cambiaban la programación semanal y el programa era de dos películas y el nodo, siendo los pases habitualmente tres.

Interior del Cine Ciudad Lineal. La puerta de la izquierda daba al patio de butacas, a la derecha estaban las escaleras que bajaban a los aseos y de frente la escalera de la planta alta. Había otra escalera directa según se entraba que daba también acceso a la planta alta. Año 1960, recién inaugurado. Foto diario ABC.

En los bajos del cine se encontraba el club. Era un local en forma de herradura alargada y la estructura estaba compuesta de dos plantas. La planta superior con dos pasillos semicirculares a ambos lados y con barandilla a la planta inferior, tanto a derechas como a izquierdas de estos pasillos estaba destinada a alojar mesas. Al final del pasillo derecho estaban los servicios y al final del pasillo izquierdo se encontraba la barra del bar. La misma estructura superior era la inferior, mesas a derecha e izquierda en todo el recorrido del pasillo que bordeaba la pista, en la parte central anterior existían otros servicios y en la parte central posterior el escenario que se encontraba como a un metro del nivel del suelo. El habitáculo central era la pista de baile se encontraba como a unos 40 centímetros por debajo del nivel del suelo. El baile era ambientado por orquesta. Solían actuar dos orquestas o grupos por jornada y el ambiente del que se disfrutaba era cordial, siendo las personas que lo frecuentaban de edades comprendidas entre 18–25 años.

Hasta aquí, lo que nuestra memoria nos ha permitido recordar de esta singular travesía hecha por la parada 10.

Con esta foto de 1903, en el que vemos un tranvía de sangre bajar desde la parada 11 junto al kiosco Árabe, nos despedimos hasta la próxima.

Añadido el 16 de Enero de 2012.


Villa Oterita estaba en la esquina de López de Hoyos con Arturo Soria, en el actual 200 de esta última. Se corresponde con el modelo número cinco de las casas construidas por la CMU.  La casa fue levantada en 1909 y era propiedad de “La Bella Oterita” (Eulalia Franco), pareja de Matías Turrión –más detalles en comentarios-.


La importancia del cruce hizo que la Dirección General de Ferrocarriles obligara a la CMU a poner el único paso a nivel que existió en toda la línea del tranvía de la Ciudad Lineal. Para ello se construyó el kiosco el Fortín, que se encontraba frente al número 202 actual de Arturo Soria (a la altura del cine Ciudad Lineal). En los últimos años del tranvía todavía había en su lugar un kiosco de tranvías, cuadrado, pequeño y pintado de verde, junto a una fuente.


El kiosco fue construido en 1904 y el nombre se lo pusieron en honor a los numerosos militares que apoyaban el proyecto de la Ciudad Lineal.


En mayo de 1907 fueron rellenados a toda prisa los barrancos que había en el cruce de “la calle Principal y la carretera de Hortaleza”. Pretendían dar el ancho suficiente para el vehículo de su Majestad la Reina que iba a pasar por aquella parte de la Ciudad Lineal. Lamentablemente unas fuertes lluvias echaron a perder el trabajo y la visita regia tuvo que ser pospuesta unas semanas.

La prueba del gran desnivel que existía en la zona era la terraza del Bar Jacinto, que podemos ver en la foto precedente.



Tres estupendas fotos de la familia de Leonor Arduña. Kiosco que estaba en la calle Arturo Soria esquina con la esquina de Navarro Amandi. Agradecimientos por la cesión de las fotos  a la familia Leonor Arduña y a Carlos Rodríguez Zapata.


Añadido el día 14 de febrero de 2015

Ayer día 13 ha sido desahuciado el restaurante Penmarric

Como reconocimiento a los viejos comercios de la Ciudad Lineal y al trueque de edificaciones bajas por bloques en altura que poco a poco van desdibujando el sueño de don Arturo Soria, ofrecemos unas imágenes de lo que fue La Tierruca, y después el Penmarric.

Foto de principios de los años cincuenta, cuando La Tierruca tenía la terraza en el centro de la calzada de la calle Arturo Soria. Entones llevaba muy pocos años abierto el negocio. Foto: José Luis López Ayala.

El cruce de López de Hoyos con Arturo Soria, siempre un lugar transitado. Detrás del tranvía vemos la ferretería y La Tierruca.

Ayer se procedió al desalojo. Foto: Sandra Blanco.

-.-.-

Autores: Pedro Gómez y Jesús Sastre.
En este blog tambíén colaboran: Ángel Caldito, José Manuel Seseña y Ricardo Márquez.

Paradas anteriores:
Parada 9
Parada 8
Parada 7

Fuentes utilizadas:
Web del Ayuntamiento de Madrid.
Web de Bing.
Hemeroteca ABC.
Biblioteca Nacional de España.
Revista de la Villa, Ayuntamiento de Madrid.

91 comentarios :

mcarmen 17 de mayo de 2010, 21:45  

Enhorabuena por este detallado recorrido, de lo más entretenido, además. Muy graciosa la anécdota de espiar los baños en la piscina de la familia Rabal ;-)
Un saludo,

Ricardo Márquez 18 de mayo de 2010, 8:17  

Muy agradecidos por tu felicitación mcarmen. Aunque la anécdota de la piscina es de Pedro te contesto yo pues él no entrará en unos días. Lo que entiendo es que las veían en la piscina, no en los baños. En aquellos tiempo ver una piscina debía de ser como ver una película de Hollywood, un Cadillac, o un magnetófono,..... algo muy novedoso para contar a los amigos.

Anónimo ,  19 de mayo de 2010, 13:00  

Hola mcarmen,soy Pedro,gracias por tu reconocimiento al trabajo echo,lo que pretendemos es que recordeis esos años,los que allais vivido por esa zona,haber si entra mas gente a opinar.
Un saludo, Pedro.

David Sanchez 19 de mayo de 2010, 18:11  

Genial recorrido!!! Creo que lo que más nos gusta de estas entradas es la aportación personal del propio autor contando sus propias vivencias.

Gracias una vez mas por ello.

mcarmen 19 de mayo de 2010, 18:27  

Ricardo, me refería efectivamente a los baños en la piscina, no a los baños de la piscina ;-)
Y si, debieron ser unos años de descubrir cosas muy novedosas para nosotros.
Saludos,

Ricardo Márquez 20 de mayo de 2010, 10:34  

Gracias mcarmen (tema perfectamente aclarado) y David. Está serie trata de mostrar lo que fue para los autores su barrio. De la Ciudad Lineal hay mucho escrito, pero esto tiene la particularidad de ser visto con los ojos de un niño.
Saludos.

Anónimo ,  30 de junio de 2010, 9:16  

Estupendo el reportaje,¡menuda memoria!
Mi madre nos compraba el helado en el verano en casa de la Sra.Hortensia,siempre un helado de corte partido por la mitad en triangulo.Un saludo G.M.P.

Ricardo Márquez 30 de junio de 2010, 15:12  

Hola GMP. Sin duda la pasteleria de Hortensia es de los lugares más recordados. Mi abuelo me compraba alli de vez en cuando Conguitos,.... para mi era toda una alegria.

Un abrazo

Ricardo Márquez 5 de noviembre de 2010, 20:42  

Nuevos recortes de presensas añadidos sobre Villa Rosa. Cedidos por Alfredo.

migueli ,  17 de enero de 2011, 22:12  

Parece que la Parada 10 se ha quedado "parada".
Por si sirve de complemento y para animaros a decir algo.
El primer colegio Ramón y Cajal, en efecto, estuvo en la calle López de Hoyos, pero el edificio no hace esquina con la calle Asura. Está (todavía existe) más cercano a Arturo Soria. Después estaba el callejón, que era una entrada a una fabrica de puertas, quizás se llamara Puertas Record.
En la otra esquina del callejón y López de Hoyos había una Farmacia en un chalecito.
Más adelante estaba el establecimiento de Muebles Marbella, y el hotel de los propietarios. Un taller de cromados y galvanizados y un bar.
Haciendo esquina con Asura estaba el hotel de los Torrecilla, con un amplio jardín, ahora es una residencia de la tercera edad, y la parcela que ocupaba el jardín, se segregó del resto de la finca y se vendió; ahora es un edificio de varias alturas.
En la misma calle López de Hoyos, al otro lado de Asura estaba un gran hotel "Villa Salomé", que después fue adquirido por el Colegio Ramón y Cajal Cajal, para dedicarlo a a Colegio Infantil, o jardín de infancia.
En el callejón por debajo de la farmacia, que he citado antes,habia otro hotel, que fue el Colegio Ramón y Cajal, femenino, durante algunos años, antes de adquirir el Hotel de la calle de Arturo Soria, esquina a Navarro Amandi. Allí estuvieron los más pequeños y las chicas.
Después se amplió y se construyeron aulas nuevas, en las que se alojaron los chicos mayores que hasta ese momento habían permanecido en el edificio de López de Hoyos.
En la misma calle Navarro Amandi, acera del colegio, en la parte más alta, donde esá el cambio de rasante, hubo un centro de investigación y experiencias hidrográficas, en el que se reproducían a escala las presas que luego ego se construirían en los ríos españoles.
Migueli.

Ricardo Márquez 17 de enero de 2011, 22:50  

Gracias Migueli, tienes toda la razón y tengo que decir que me confundí. Efectivamente no tiene nada que ver el actual colegio esquina Asura con el antiguo. El antiguo está en el 370 y lo ocupa un instituto audiovisual llamado Tracor. Como ves Migueli, en casa del herrero cuchillo de palo, y eso que como tu he ido la Ramón y Cajal, y sabía que estuvo en el 370.

Si que recuerdo muy bien la farmacia. Cuando el ambulatorio estaba en Angel Muñoz comprábamos al salir las medicinas en una farmacia muy grande que había junto al ambulatorio en un semisótano, o bien íbamos a la que mencionas. Si que recuerdo que era sumamente sombría y el edificio estaba rodeado de un gran jardín.

Un recuerdo bajo, que no sé si tendrá que ver con la fabrica de puertas o Muebles Marbella, ¿había un taller de tapicería o algo por el estilo?

Lo dicho Migueli, muchas gracias por tus aportaciones.

Saludos

Anónimo ,  28 de febrero de 2011, 13:52  

Estupendo artículo. ¿Teneis algún recuerdo de la calle Emilio Rubín de aquellos años? Yo viví alli.

muchas gracias.

Miguel

Ricardo Márquez 28 de febrero de 2011, 16:19  

Hola Miguel. Agradecidos por tus palabras. Yo fui al Ramón y Cajal hasta el 75. Sin duda era y es lo principal de esa calle, junto al colegio de huerfanos y la residencia, con lo cual de los vecinos poco podemos añadir. Si Pedro sabe algo te lo comentará a mediados de semana.
Saludos.

blanca galindo ,  13 de marzo de 2011, 1:03  

Solo quisiera saber si alguién vivió la época. El Morocco de la esquina de Vicente Muzas con Arturo Soria ¿Tiene algo que ver con el Morocco de la Gran Via?

Ricardo Márquez 13 de marzo de 2011, 1:10  

Hola Blanca. Pedro si lo conoció, aunque creo que era pequeño. Le enviaré tu comentario por si quiere contar algo. No tenía nada que ver con el de Gran Vía; de hecho creo que había otro por Carabanchel. Posiblemente aprovecharán lo que era el Morocco de la Gran Vía para atraer a más gente con el mismo nombre.

Anónimo ,  4 de diciembre de 2011, 22:37  

Muy buen articulo. Todos los días consulto vuestro blog. Recuerdo la tienda de Santos, una casqueria junto a ella, ya en Lopez de Hoyos, el bar Jacinto, la carnicería del Señor Sevilla, la tienda de Julio, en la esquina donde ahora hay un restaurante asiático.....Donde estaba exactamente la sala Morocco? En los edificios existentes? Seria bueno representar todos los lugares en un plano.

saludos de nuevo. Miguel

Pedro Gómez ,  6 de diciembre de 2011, 13:29  

Hola Miguel.

Te contesto a tu comentario, la ubicación exacta de Morocco la tienes en el articulo, así como sus caracteristicas externas, ademas puedes ver la foto que se publica en el mismo articulo, (toma aerea actual).

Quisiera decirte que posiblemente estes en un error al ubicar una casqueria al lado de la mantequeria de Santos.

Un saludo.

Pedro.

Ricardo Márquez 6 de diciembre de 2011, 19:35  

Hola Miguel. Como bien te dice Pedro el Morocco esta esquina Vicente Muzás a Arturo Soria, en el actual número 199, justo donde están las paradas de los autobuses. Cuando hicimos este artículo hicimos una versión larga, recorriendo casa por casa cada lugar, pero pensamos que era demasiado largo. Lo que dices del plano es una buena idea pero el esfuerzo es superior al fruto, tiene mucho trabajo de edicción, por eso intentamos hacer el recorrido de una forma que todos nos podamos orientarnos.
Un abrazo.

Anónimo ,  18 de diciembre de 2011, 2:35  

Me habéis vuelto a mi infancia y me ha emocionado mucho. Yo iba a comprar con mi madre a la Mantequeria de Santos y a la droguería-ferretería a comprar muchas cosas, pero recuerdo especialmente la cera a granel que compraba mi madre para encerar el suelo de la casa. Recuerdo las reuniones de todos los matrimonios amigos de mis padres para cenar las noches de los sábados en verano en la terraza de la Golondrina, junta a la parada del tranvía 70 y de su dueño, de Arturo; , de cuando iba todas las noches a buscar a mi padre al bar de jacinto, donde jugaba al domino , para llevármelo a cenar. "Papa, mama dice que vamos a cenar ya". Y la Pastelería de Hortensia donde encargábamos todos los años la tarta de mi cumple (siempre era de tres gustos, nata, fresa y chocolate) y la mercería que atendía Anita y que de vez en cuando aparecía también su hermana, allí comprábamos nuestro lapiceros y cuadernos, hasta que abrieron la papelería "Solis".; y Pablo, mi peluquero de siempre, bajito y con bigote y que siempre se reía de mi remolino; y mi cine, mi cine de sesión continua donde iba con mi madre siempre; y daba igual si la película estaba empezada, nos quedábamos a verla después hasta el mismo sitio donde habíamos entrado; mi madre me sacaba la merienda de su bolso marrón y la botella de agua para cuando tenia sed. Yo también fui alumno del Colegio Ramón y Cajal en Arturo Soria 206 durante trece años de mi vida. Gracias por traerme estos maravillosos recuerdos de mi infancia. Por cierto ¿ recordáis como se llamaba la señora que tenia la polleria pequeñita entre la mercería de Anita y la tienda de Santos?

Ricardo Márquez 18 de diciembre de 2011, 23:34  

Hola. No sé cuando te podrá contestar Pedro. Veo que tienes una memoria prodigiosa. Lo primero lo de la cera, es cierto, mi madre utiliza una de color rojizo, el suelo, que era de baldosines, tomaba un brillo especial, como si tuviera una capa de cristal por encima, quedaba muy aparente. Nosotros seguíamos yendo a comprar donde Anita, aun después de abrir Solis. En Solis comprábamos los compases, reglas, y cosas muy especiales, aunque en el Ramón y Cajal tenían de casi todo el material. Recuerdo los Yoyos Russel, que los vendían donde Anita, eso era una maravilla, e ir con mis padres a la sesión continua, íbamos los martes cuando libraba mi padre al salir del cole a las 6, como tu con la botella y bocadillo en ristre. Donde Hortensia recuerdo que mi abuelo me compraba los Conguitos, pero sobre todo los helados que creo que eran de Mallorca o Mirasierra, eran más pequeños que los de las otras marcas, pero estaban más ricos y era más baratos. De Sienes que contar, un clásico del barrio..... en fin, mil recuerdos.
Saludos.

Pedro Gómez ,  21 de diciembre de 2011, 15:50  

Hola anonimo, es un placer el que entren personas con los que poder intercambiar recuerdos de nuestra niñez - juventud, me hubiera gustado que te hubieras identificado, o donde vives, quien sabe si podemos conocernos.

Contesto brevemente a tus comentarios, yo tambien he parado mucho donde Arturo, echaba partidas a los dados con los conductores del autobus 9, igualmente paraba donde la Felisa, y donde Jacinto algunos domingos por la mañana a jugar a la rana, si eramos capaces de llegar antes de que no la quitaran, si era así nos ibamos a Marilin a echar una partida al billar, quien no ha ido a donde la Hortensia, si era la unica pasteleria de la zona, nuestros padres subian algunos domingos a comerse una miloja, ese era todo el despilfarro que se podian permitir, referente a Pablo, era practicamente el peluquero del barrio, vivio enfrente de mi casa en el Cerro, respecto a los cines, yo he sido mas del covadonga y del moderno, pues en mi niñez no existia el ciudi, anonimo de que año hablas cuando te refieres a la polleria - casqueria que habia en la parada 10.

Te voy a hacer una pregunta referida a la parada 10, has conocido tu la merceria Hercules, y la pescaderia de Franco.

En espera de que te identifiques, recibe un cordial saludo.

Pedro.

Migueli ,  23 de diciembre de 2011, 20:48  

En la pastelería de Hortensia tambien había una joven, no se si sería su hija. Por cierto ¿Hortensia era la mujer de Saúl?
porque luego la pastelería se llamó "Saúl". Y Saúl debía ser el pastelero y ella la vendedora.
Y los talleres de la calle Matias Turrión, en plena calle. Eran de Rosino, muebles metálicos, que vivió en la misma calle, en un hotelito que tenía unas artísticas puertas en las quehabía unas siluetas de aves.
Del kiosco de Felisa, recuerdo el fuerte olor a gallinejas.
De la colonia de los taxistas recuerdo las flores que tenían en los jardínes. Cuando una rosa superaba la altura de la malla metálica, siempre había alguna mano que la cortaba y la ofrecía a las chavalas.
Saludos.
Migueli.

Anónimo ,  24 de diciembre de 2011, 2:52  

Hola,perdonadme por no identificarme antes, olvide firmar. Me llamo Alberto. Yo viví hasta el año 87 en una casona grande en el 328 de Lopez de Hoyos, enfrente de los hermanos de San Juan de Dios, cuando Lopez de Hoyos aun no estaba cortado por la M30. Esta casa la alquilo mi abuelo allá por el año 30. Y también estudie en el Ramón y Cajal, desde parvulario hasta 3º de BUP. Si claro que conocí los almacenes Hércules e imagino que recordareis la lecheria de Amelia y Gildo y la panadería de Juan Y Maria en la Travesía de las Cañas,y de las Bodegas Huertas aunque yo recuerdo aun de mas pequeño(no se si os sonara) la panadera de Fabiana en la calle Agastia casi esquina a Arturo Baldasano. Y me acuerdo también, ademas del autobús 9 de las camionetas blancas P1 y P2, la Verbena de San Juan que la ponían todos los años frente ala Iglesia de San Juan, no se, son tantos recuerdos... Pero no sabéis la alegría que me dio ver vuestra pagina, bueno, a mi y a mi madre que ya cumplió 90 años y vivió en el 328 de Lopez de Hoyos desde el año, creo que 48 que se caso con mi padre.Gracias por traerme estos recuerdos. Espero que sigamos en contacto. Un saludo

Pedro Gómez ,  24 de diciembre de 2011, 13:32  

Hola Alberto.

Soy Pedro, vecino del Cerro, me gustaria si no es una indescreción, que me dijeras la edad que tienes, y donde caia exactamente el nª 328.

Ya te contestare a tu ultimo comentario.

Un saludo.

Pedfro.

Anónimo ,  24 de diciembre de 2011, 17:00  

Tengo 47 años y el 328 ya no existe, era una casa muy grande que estaba junto a un vivero. esquina con la calle de las cañas (Luego desapareció el vivero y unieron Lopez de Hoyos con el Parque de la Colina a través de la calle Torrelavega) y estaba justo enfrente de la clínica de Los hermanos San Juan de Dios. En el año 88 tiraron la casa y construyeron un edificio de viviendas.

Ricardo Márquez 25 de diciembre de 2011, 13:28  

Gracias Migueli por tu comentario. Como hablamos ayer intenré averiguar lo de Saul y Hortensia. La Colonia de los Taxistas es uno de los sitios más entrañables para todos los que fuimos del barrio, y hoy es un lugar de paz dentro de las prisas con las que se circular por Arturo Soria.
Un abrazo.

Ricardo Márquez 25 de diciembre de 2011, 13:35  

Hola Alberto. A la fuerza nos tenemos que conocer, te saco 3 años, y además hemos tenido que coincidir muchas veces en el Ramón y Cajal y en el barrio. Haz el favor de ver los artículos del Cerro de la Cabaña y el del Ventorro, ahí tienes muchas información. Además esta el plano del Cerro de la Cabaña, donde si no estoy equivocado se tiene que ver tu casa junto a la del doctor. Ya nos dices algo.
Cordialmente.

Anónimo ,  25 de diciembre de 2011, 23:30  

Feliz Navidad. Saúl comenzó en 1961 en la carretera de Canillas y tiempo después abrieron la tienda en Arturo Soria. Creo que todavía mantienen alguna tradición hebrea. Es de la misma familia que Hortensia?.
Recuerdo también donde la farmacia de L. De .Hoyos que había una bajada y un grupo de casas y locales. Era curioso. Y mas allá los pollos de Kirico, en los ochenta.

saludos. Miguel

José Luis 12 de enero de 2012, 22:18  

Hola, soy José Luis. Me ha encantado conocer el contenido de esta página y la participación de todos vosotros. Gracias a Pedro y a Jesus y a sus colaboradores por la investigaciÓn y el inicio de este foro.Me he reconocido en casi todo y es cierto que a ciertas edades recordar tus momentos de la niñez es cuanto menos agradable.
Para más datos os diré que soy sobrino de ANITA, y tambien de MERCEDES,que era la que ponía las inyecciones. Por cierto, la carbonería que hubo en la finca antes de abrir la mercería pertenecía a mi abuelo PEDRO, quien dedico la mayor parte de su vida a servir el carbon y la leña que se gastaba en una parte importante de las viviendas en toda la Ciudad Lineal.
Viví durante toda mi infancia en Matías Turrión, al comienzo (cerca de Arturo Soria) salvo los dos primeros años que lo hice en El Ventorro, en donde nací. Es cierto que en verano un domingo no era domingo si la comida no se cerraba con un corte de helado de HORTENSIA para toda la familia. Recuerdo muy bien los ratos que pasaba en la mercería de mis tías,y cómo esperabamos a que parara el autobus 9, en su parada final enfrente de la puerta de la tienda, pues siempre alguno de los pasajeros entraba directamente a comprar alguna cosa.
Por lo que yo recuerdo Hortensia era una mujer soltera. Es posible que tuviera algun parentesco con SAUL pero no puedo asegurarlo.
Estaré encantado de volver a intervenir en otro momento
Saludos para todos los exconvecinos.
José Luis

Ricardo Márquez 13 de enero de 2012, 9:36  

Bienvenido José Luis. Esperamos contar contigo en el blog, cualquier aportación es siempre una ayuda para recomponer la historia del barrio.
Pedro imagino que te contestará mañana.
Saludos

Nostálgica y nada más 13 de enero de 2012, 14:29  

Sigo tu estupendo blog desde hace tiempo, especialmente todo lo que se refiere a la Ciudad Lineal.Enhorabuena, es extraordinario en todos los aspectos. Con respecto a esta entrada en particular, decirte que en mi blog (dedicado a los tiempos del cuplé) voy a publicar una entrada dedicada a la Bella Oterito, casada con Matías Turrión, su maestro de baile y pareja en los escenarios. Sé que poseían un hotelito llamado (no sé si el hotel, la finco o ambos) "Oterito", como no podía ser de otra forma. ¿Tienes alguna información al respecto? Acaso haya alguna antigua entrada pero no he sabido encontrar la información. Te lo agradecería mucho y, por supuesto, públicamente en mi blog. Tengo alguna curiosa anécdota al respecto de esta pareja y su relación con la Ciudad Lineal, por si te puede servir de ayuda. Nada más, gracias por anticipado y de nuevo enhorabuena por tu maravilloso blog.

Anónimo ,  13 de enero de 2012, 23:27  

De acuerdo con el estupendo libro de David Miguel Sanchez, "Un paseo por la Ciudad Lineal", Villa Oterita estaba en la confluencia de Arturo Soria con López de Hoyos. En la actualidad hay un edificio de viviendas y un restaurante asiático.

Saludos. Miguel

Pedro Gómez ,  14 de enero de 2012, 16:05  

Hola José Luis.

Es un placer el contar con personas afines al blog, no solo que lo lean, si no que entren a opinar sobre los articulos que se publican, a mi personalmente me agrada el que entreis gente relacionada con el barrio,(parte de la Ciudad Lineal siempre a sido contemplada como del barrio) cada uno aportamos varios recuerdos, que unidos nos transladan a nuestra infancia, como bien dices, siempre es agradable recordar esos momentos.

José Luis como te ha dicho Ricardo, bienvenido al blog, y espero seguir teniendote como comentarista.

Un saludo.

Pedro.

Ricardo Márquez 15 de enero de 2012, 0:09  

Muchas gracias por tus palabras. Además de lo añadido por Miguel y lo que dice nuestro amigo David en su libro podemos añadir los siguientes datos:
-En 1900 Matías Turrión vivía en otra finca en la manzana 80, es decir, de López de Hoyos hacía plaza Castilla. La finca se llamaba “Villa Franco Turrión”.
-En 1909 se construye Villa Oterita. Era el modelo cinco de la CMU (la constructora de la Ciudad Lineal).
-La casa aparece en uno de los planos a nombre de Eulalia Franco, que ya nos dirás si era el nombre de “La Bella Oterito”.
-La venta de la finca fue encomendada a la CMU en 1923.
-En el plano parcelario de 1929 la finca ya aparece con el nombre de Carmita.
Si necesitas una foto de la casa y los planos solo tienes que pedirlas al correo electrónico del blog.
Otro dato que seguro que sabes: La Chelito y Raquel Meller también tenían casa en al Ciudad Lineal.
Saludos

Nostálgica y nada más 15 de enero de 2012, 12:47  

Lo primero, muchas gracias a todos por vuestras aportaciones sobre Matías Turrión y su relación con la Ciudad Lineal. Efectivamente, Eulalia Franco no es otra que la Bella Oterito, u Oterita, que por todos estos nombres (y alguno más) fue conocida. Sobre todo me interesaba saber la situación de la finca y en qué fecha se vendió, pues me consta que cuando la estrella de Eulalia declinó, las cosas empezaron a irles económicamente mal a la pareja. Como pareja,artística y personal, tienen una historia que contar muy interesante. Os remito a mi blog: consuelitoyotrasbellasdelcuple.blogspot.com, donde agradezco vuestra colaboración.
En otro orden de cosas, efectivamente yo también soy del "barrio" y comparto vuestra afición a su interesantísima historia.
Gracias por el dato sobre Chelito y Raquel Meller, tomo nota.
Lo dicho, muchas gracias y hasta la próxima.

José Luis 15 de enero de 2012, 17:29  

Hola soy Jos Luis de nuevo, con ánimo para aportar algún nuevo dato.Es curioso ver como algo como un tranvía se constituya en eje vertebrador de todo un extenso barrio. Hasta contribuir a formar pequeños subbarrios, con entidad propia, en torno a sus paradas.
De todos modos, la parada 10 también se la conocía como "El cruce" al ser un eje importante, pues en él finalizaba una calle importante como era López de Hoyos, y comenzaba la carretera de Hortaleza, además claro de suceder todo ello en la propia Arturo Soria, que era la que daba lugar propiamente a la Ciudad Lineal.Desde luego el tranvía, sus vías y también los atropellados por él, que los había y con bastante frecuencia, eran elemento vital en la vecindad.
Ún participante anónimo se interesó por el nombre de la persona que regentaba la pollería huevería al lado de la mercería de Anita y de la pescadería de Claudio.
Ésta era Diamantina. Y su marido se llamaba Paco.Por cierto que Paco, si no recuerdo mal,instalaba cada verano un enorme kiosko de melones y sandias en el centro de la calle de Arturo Soria, cercano al de la Golondrina. Y allí nos surtíamos todos hasta que no quedaba ni una pieza.
En otra intervención hablaré de muchos de los artistas (pintores, escultores...) que han estado y continúan (algunos de ellos) en el barrio y que hoy son señeros y significativas figuras de la historia de nuestro arte contemporáneo.

Anónimo ,  15 de enero de 2012, 20:21  

Hay mas datos de Villa Franco Turrion?

Muchas gracias

Miguel

Ricardo Márquez 15 de enero de 2012, 23:12  

Hola Nostálgica (acorto el nombre); José Luís y Miguel. Vamos por partes. Villa Oterita se pone en venta en 1923, pero creo recordar que un año antes hay unos gastos por un cheque de Eulalia Franco, imagino que debido a la devolución del cheque. De Villa Franco Turrión solo se que está la noticia de una fiesta que habían celebrado en ella. Dice manzana 80, pero en los plano no la he localizado. José Luis: mil gracias por todos los datos aportados, era sin duda uno de los lugares más importantes de la Ciudad Lineal. A razón de lo que estamos comentando quiero preparar una serie de fotos para ilustrar la zona.
Saludos.

Ricardo Márquez 16 de enero de 2012, 0:29  

Nuevas y comentarios añadidos.

José Luis 15 de febrero de 2012, 23:27  

Voy a comentar algunas anécdotas relacionados con el tranvía y su transcendencia en la vida del barrio. Remontándonos a mediados de los años sesenta y, aunque puedan parecer escenas de una película de Berlanga, doy fe de que eran reales como la vida misma:
Mientras esperábamos al tranvía, en las mañanas, utilizábamos varios métodos para averiguar si llegaría o no, y si podía o no tardar en aparecer en nuestra parada 10.Había que escuchar pegados a la columna de la catenaria. E incluso también agacharse a escuchar sobre la propia vía (como en las películas de indios).
¡ya viene por la parada 8!(por ejemplo) se oía vocear al experto. O, ¡no se oye nada!. En este último caso, y muy a menudo los desesperados viajeros nos poníamos a caminar. Esta circunstancia era muy frecuente, debido a huelgas, cortes de luz, averías, etc.
Era pues muy común ver auténticas riadas de gente caminando por las vías en busca de su lugar de destino.
También era habitual el viajar colgados en los topes (eran tranvías abiertos) por no caber en el interior, o para no tener que pagar.
Recuerdo que a veces alguien tiraba de la cuerda de la pértiga del trole para hacer parar al tranvía, cuando se le veía la intención de no querer parar para recoger viajeros. Era una operación arriesgada, pero los había expertos en esas lides.
Otra operación muy común, sobre todo entre los chavales, era el aprovechar en las paradas para cambiarse (por fuera del tranvía) de la parte trasera a la delantera, y viceversa, cuando veíamos que se acercaba el cobrador con el ánimo de hacernos pagar el billete.
Estos son solo algunos ejemplos de las ciento y una vivencias en torno al tranvía, que formaban parte de nuestro diario acontecer.
Yo tendría entonces 9 o 10 años.
Saludos
José Luis

Ricardo Márquez 16 de febrero de 2012, 7:22  

Muchas gracias José Luis por traernos estos recuerdos.
Saludos

Maria Luisa Pino ,  17 de febrero de 2012, 20:15  

Aquí, otra usuaria y tambien observadora del susodicho tranvía...Mis abuelos venían a visitarnos a "La ciuli" algún domingo que otro. Mi abuela se quejaba de que los cobradores, al tener que pasar entre los usuarios para que pagaran el billete, no tenían mas remedio que apretujarse entre ellos, esto la molestaba grandemente y siempre decia que no tenían que contratar nunca a los cobradores "gordos"!!!.
Otra cosa que recuerdo, es que cuando yo empecé a utilizar estos tranvias para ir a los estudios de Sevilla films o Chamartin, los tranvias tenían unos asientos(cuatro) en las entradas y a cada lado del vagón,aqui, en varias ocasiones, al ir yo sentada en alguno de los susudichos asientos, me han pedido por favor los tranviarios, que me levantara, para coger de debajo de la tapa,(el asiento era una especie de contenedor) el bocadillo de caballa (solía ser) y el porrón del vino, esto ocurría sobre las diez de la mañana que solía ser el horario que tenía para ir a los estudios, como aprendiza de montaje. Ni que decir tiene que me decían "¿Usted gusta? yo decía que nó, que gracias y todo volvía la normalidad sentada nuevamente en la despensa. En algunas ocasiones, si no tenían el bocadillo ya comprado, solían parar a comprarlo en un bar que estaba ubicado un poquito antes de llegar a la parada de Chamartin dirección Plaza Castilla. Como en esas horas casi nadie estaba en el tranvia (muchas veces yo sola)ellos paraban a su antojo donde les venía bien, eso sí, siempre te ofrecían el bocadillo que venía envuelto en papel de estraza y rezumando aceite de la consabida "caballa". Por otro lado, estos tranviarios , tambien paraban a recogerte aunque no estuvieras en la parada. Como pasaban de tarde en tarde , ellos, cuando te veían correr agitando la mano, solían parar donde fuere para que no perdieras el tranvia. La verdad es que en aquel entonces, Ciudad Lineal era lo mas parecido a un pueblo destartalado y sus ventajas eran estos detalles humanos que hoy día ya no existen en absoluto.

Jose A. Margolles ,  18 de febrero de 2012, 11:25  

En el año 1961 yo fui a un colegio Ramon y Cajal que se encontraba en un chalet en la calle del mismo nombre, enfrente de la Parroquia de la Asuncion y casi esquina con Alfonso XIII

Saludos J.A. Margolles

Pedro Gómez ,  18 de febrero de 2012, 13:13  

Hola José Luís, soy Pedro, he estado leyendo tu comentario y es curioso como de repente se te vienen a la memoria estos episodios que relatas, el poner la oreja en la columna o en la via para saber cuando llegaria el tranvia, era cosa abitual no solo de los chicos, y les podemos decir a los que no lo han practicado que era casi preceptible adivinar la llegada del tranvia.

El viajar en el tope se lo he comentado a Ricardo muchas veces, era practica abitual, no solo de los golfillos.

José Luís, que podriamos estar recordando anecdotas todo el día.

Un saludo.

Pedro.

Pedro Gómez ,  18 de febrero de 2012, 13:28  

Hola María Luisa.

Referente a tu comentario, que me ha parecido de lo mas ameno por lo que recuerdas, soy taxista de profesion, y nosotros llamabamos al bar que existia en la calle Mateo Inurria haciendo esquina con la calle Rodriguez Jaen, el de los bocadillos de caballa, este bar era tambien tienda de ultramarinos, no se si tu te refieres a este bar en tu comentario.

Un saludo, y espero que sigamos recordando y enviando anecdotas de nuestra adolescencia.

Pedro.

Ricardo Márquez 19 de febrero de 2012, 9:19  

Hola José. Pues no sabía la existencia de este colegio, el mio, el de Arturo Soria, era el más famoso, y desde luego que nada tiene que ver con el que tu mencionas. A ver si encontramos algo.
Saludos

Ricardo Márquez 19 de febrero de 2012, 9:38  

Gracias Marisa y Pedro por el comentario, lleno de olores muy característicos,... lo digo por la caballa. Mi recuerdo de la parada de Chamartín es por el colegio Sagrado Corazón, había muchas niñas que iban a ese colegio y el bullicio era impresionante a la entrada o salida del mismo. Era también el punto donde cogíamos las camionetas que iban a Alcobendas o Sanse, es decir, la antigua carretera de Burgos, y era la parada más cercana desde la Ciudad Lineal.
Saludos

mARIA lUISA ,  20 de febrero de 2012, 18:58  

Pues yo no creo que fuera ese el bar al que me refiero, ya que Mateo Inurria esta pasando la parada de Chamartin ( viniendo desde Arturo Soria), y en esta parada era donde yo me bajaba del tranvia, subía andando la pequeña cuesta, pasaba por una iglesia antigua y enseguida estaba en los estudios Chamartin. El bar donde paraban estaba una vez pasado Pio XII a mano derecha y solo unos metros antes de la susodicha parada de Chamartin. También había otro lugar donde compraban la leche. Este sitio, cercano a la cuesta del Sagrado Corazón, era una lechería pequeña, proxima al chalet de Fleta, y en el lado izquierdo de Arturo Soria (yendo hacia la cuesta). Paraban unos minutos , cogían la leche, te ofrecían un chupito...¡Y para adelante con el tranvía! Actualmente creo que ese lugar es algo de copas o semejante, la casita sigue ahí... MARIA lUISA pINO

Pedro Gómez ,  22 de febrero de 2012, 12:37  

Hola María Luisa.

En el comentario te preguntaba si era ese el bar al que te referias por estar ubicado tambien en Chamartin, pero ya veo al que te refieres que tambien lo conocí, este bar que tambien era tienda se llamaba (por que ya no existe) Urumea, luego tiraron la tienda e hicieron restaurante, hasta que lo han tirado para hacer viviendas.

El otro bar al que me refería que tambien ponian bocadillos de caballa, se llamaba (porque tampoco existe ya) Marugan.

Un abrazo.

Pedro.

José Luis 1 de marzo de 2012, 0:18  

Veo que se ha animado el blog con el ir y el venir del tranvía.Incluso, y como no podía ser de otra manera,en sus recorridos nos salimos del ámbito de la parada 10. Y nos ponemos en contacto con otras paradas. Así se amplían los horizontes. Y los diferentes lugares de la Ciudad Lineal forman parte de un todo único con una vivencia común.
Voy a aprovechar para hacer una precisión al anterior comentario mío.
En realidad no es correcto cuando me refería a los años sesenta. Debe leerse: a mediados de los cincuenta.
Me encanta lo que aporta María Luisa. Desde luego esa franja horaria que ella menciona, cuando ella montaba en el tranvía, es desconocida para mí. Yo lo hacía a las 8 de la mañana y a las cinco de la tarde (para ir y volver del colegio, que estaba en la calle Mateo Inurria).
A esas horas no se prodigaban tales amabilidades por parte de los tranviarios. Aunque es claro que ambos aspectos conformaban el diario acontecer.
En otro momento os contaré algún otro detalle curioso que me llamaba la atención, de los conductores del tranvía, que por cierto lo conducían de pie.
Saludos
José Luis

Ricardo Márquez 31 de diciembre de 2014, 18:15  

Tres estupendas fotos de la familia de Leonor Arduña. Kiosco que estaba en la calle Arturo Soria esquina con la esquina de Navarro Amandi. Agradecimientos por la cesión de las fotos a la familia Leonor Arduña y a Carlos Rodríguez Zapata.

Ricardo Márquez 14 de febrero de 2015, 23:47  

Añadidas tres nuevas fotos al final del artículo.

B.R. ,  15 de febrero de 2015, 16:08  

¿Me podríais confirmar si la tienda de SANTOS que citáis en el tramo Sur corresponde a la que en los años cincuenta tenía en la carretera de Aragón, junto con sus dos hermanos Goyo y Luis?. Gracias.

Ricardo Márquez 16 de febrero de 2015, 19:54  

Gracias B.R. por este comentario y el de mi foto de Av. de América, muy amable. Sobre esta pregunta de Santos,Pedro Gómez, como siempre tan atento, está investigando el tema con vecinos del barrio. Ya nos dirá algo Pedro.
Un saludo

Pedro Gómez ,  17 de febrero de 2015, 16:03  

Hola B.R. Hola Ricardo.

B.R. Estoy esperando que a través de un tercero, ponerme en contacto con uno de los dos hijos de Santos, José o Alberto, que fueron los que habrieron la cafetería en el mismo local, despues de que cerraran la tienda, no te puedo asegurar cuando podre darte alguna explicación, ni si será de tu agrado, pero te tendré informada.

Ricardo, gracias por confiar en mi, haré lo posible por conseguir algún dato, pero dependo de que me pongan en contacto con estos familiares, se lo he pedido a un amigo, que se que se relaciona con ellos, y le he dicho que le de a cualquiera de ellos mi e-mail, para pedirle información.

Un saludo para los dos.

Pedro.

B.R. ,  17 de febrero de 2015, 19:59  

Muchas gracias Pedro por tu interés pero no quisiera causarte molestias. Mi pregunta era debida a que en mi barrio en esos años cincuenta habia una tienda de ultramarinos regida por tres hermanos de los que el mayor se llamaba Santos, luego estaba Goyo que segun me comentaron años despues tuvo gemelos que murieron al nacer o a poco de nacer y tambien murió la madre, o sea la esposa de Goyo. El otro hermano se llamaba Luis. Y como te digo mi pregunta fué por pura curiosidad ya que me pareció muy casual que hubiera otra tienda de ultramarinos, mas o menos por el mismo distrito, cuyo propietario se llamara Santos. Era solo por aquello de confirmar recuerdos.
Un saludo,

Pedro Gómez ,  26 de febrero de 2015, 17:11  

Hola B.R.

Me pongo en contacto contigo, para darte la información correspondiente a tu petición, espero que los datos que ha continuación te facilito, se correspondan con tus recuerdos.He mantenido a traves de un amigo, (Santiago Sacristan) sendos contactos con uno de los hijos de Santos, y esta es la información que me ha dado.

Esta familia tenía una tienda de ultramarinos, en la antigua carretera de Aragón, era de un tal Florencio Garcia, que parece ser le pusieron el nombre, por el nombre de la calle, porque la tienda hacía esquina con esta calle, el tal Santos que se estableció en la Ciudad Lineal, era sobrino de Florencio.

En el año 1930, Santos Dominguez que así se llamaba el que se estableció en la Ciudad Lineal, se vino con sus dos hermanos Goyo y Luis, la tienda permaneció hasta el año 1988, en vista de que no se vendía el local, (o lo que ofrecian no era de su convenencia) decidieron los dos hijos de Santos, José Luis y Alberto abrir una cafetería, esta se abrió en el año 1990, y permaneció abierta hasta el año 1998, que la vendieron y en su lugar abrieron una sede bancaria, que permanece en la actualidad.

B.R. esta es la información que me ha dado José Luis, hijo de Santos, espero que sea de tu agrado, únicamente no me cuadra el año que tu citas, (años cincuenta) pues según José Luis, su padre se vino con sus dos hermanos en el año 1930 a la Ciudad Lineal, a no ser que la tienda de la carretera de Aragón, permaneciera abierta despues de que estos se vinieran, o de que tuvieran las dos tiendas abiertas a la vez.

En fin B.R., que estoy a tu disposición para lo que quieras preguntarme, y sepas que no me causa ninguna molestia.

Saludos.
Pedro.






B.R. ,  28 de febrero de 2015, 10:45  

Hola Pedro,
Muchísimas gracias por tus gestiones. Me ha gustado comprobar que ciertamente se trataba del mismo Santos el que sale en la parada 10 y el de la parada 1 de la carretera de Aragón que es el que yo recuerdo. En las fechas en que estuvieron los tres hermanos llevando la tienda de la carretera de Aragón es donde no coincidimos y siento decirte que el hijo de Santos ahí se ha confundido plenamente. Yo iba a comprar a esa tienda de ultramarinos casi a diario como se hacía entonces, con mi madre, durante los años de mediados del cuarenta y nueve hasta el cincuenta y tres. En esa época uno de los dos hermanos de Santos, creo que era Goyo, estuvo haciendo el servicio militar. Por lo tanto dudo que en 1930 pudiera ayudar a su hermano en la tienda de Ciudad Lineal (debía ser muy pequeño para entonces). La tienda de Santos en la carretera de Aragón era una de esas de ultramarinos, a la antigua usanza, donde se vendía de todo a granel. Recuerdo los sacos de legumbres de todo tipo, el aceite que se despachaba a través de una máquina en la parte izquierda del mostrador, mucho bacalao encima del mostrador que cortaban con la típica bacaladera, esas cajas de madera redondas con arenques salados, barriles con aceitunas, en las estanterías las cajas de corcho con litines del Dr. Gustin, o de la Estrella,… produciendo todo ello ese típico olor a rancio de tienda de comestibles antigua. Por esa época, en el cincuenta y uno o cincuenta y dos, se abrió una tienda en la Ciudad Lineal, esquina carretera de Aragón, que se llamaba Cordero. Lo que no recuerdo es si ya existía y entonces hicieron las reformas o bien si era de nueva creación. Las Mantequerías Cordero instaladas a todo lujo, con grandes cristaleras, bonitos escaparates, buena iluminación y sus empleados con chaquetilla blanca en lugar de las batas grises que usaban los de Santos, con productos selectos y ya todo envasado, a semejanza de otras tiendas elegantes que había en el centro de Madrid, supongo que provocaron una fuerte competencia en el barrio y con ello la decadencia de la tienda de Santos. Ahí es cuando pienso que se trasladó a la que decís estaba en la Ciudad Lineal, por la parada 10, pero no puedo asegurar cuanto tiempo tardó en cerrar la de la carretera de Aragón, porque para entonces yo ya no estaba en el barrio.
Gracias otra vez, Pedro, por tu buena disposición y un saludo,

Pedro Gómez ,  28 de febrero de 2015, 16:58  

Hola de nuevo B.R.

Haciendo incapié en las fechas, quiero recordar que me dijo el año 1930, pero de todas maneras haber si puedo contactar de nuevo con el, y le vuelvo a preguntar, lo que si te quiero preguntar es lo siguiente, la tienda a la que tu te refieres es la que me ha dicho el, la que estaba esquina a Florencio García. Por lo demas, has hecho una descripción de lo que eran las tiendas de ultramarinos "finos", lo mismo era la de Santos de la Ciudad Lineal, y la de Terán que había en mi barrio, me has recordado esos sacos blancos a granel con la legumbre, azucar, arroz, etc, y la bacaladera con esa enorme cuchilla, para el aceite llevabamos el envase y con esa especie de bomba manivela que se implantaba en el bidón, me has recordado ese cajón redondo de madera donde se vendian las arenques, todavía existe ese envase para las arenques, a mi me gustan mucho, recuerdo que se envolvian en papel de estraza, y se pillaban con el quicio de la puerta para aplastarlas y poderlas pelar mejor.

B.R. La tienda ésta que dices de Cordero, fué la que años despues pasó a ser cafetería, cuando trabajaba yo en la Plaza de Cronos, desayunaba en ella casi todos los días, pero no recuerdo yo haberla conocido como tienda de ultramarinos, claro que en nuestra época de pequeños, no viajabamos tanto como ahora, y de haberlo hecho, con 5 o 6 años no podría recordarlo.

En fín, te tendré informada si es que hablo de nuevo con este hombre, o si le digo a este amigo que se lo pregunte.

Un afectuoso saludo.
Pedro.

B.R. ,  28 de febrero de 2015, 19:35  

Hola Pedro,
No te preocupes si no puedes contactar con ese amigo o familiar de Santos. Ahora ya he visto, y era por lo que me interesaba, que efectivamente se trata de los mismos hermanos. En cuanto a la fecha… no te quepa duda. En la carretera de Aragón estaban en los años que yo te he comentado. En lo que tampoco estoy de acuerdo contigo es que la tienda no estaba esquina con Florencio García sino con Pileo (donde ahora hay una oficina del Banco Santander) o , como mucho, esquina con Boldano. Ahí tengo un poco de duda, pero seguro que no era con Florencio García. El nombre de estas calles las he sacado del Google Maps porqué de aquella época no recuerdo si tenían los mismos nombres, en todo caso no solíamos nombrarlos. Más bien me ha parecido que hay una calle de nombre Garmur que yo diría que no estaba abierta en los años cincuenta, como tampoco tenía continuidad lo que antes era como un pasaje sin salida y que ahora se llama Estrecho de Gibraltar. En la esquina de ese pasaje con Pileo tomaban el sol diariamente arrimados a la pared de una casa baja (no había ninguno de los pisos que se ven ahora) un grupo de vecinos, uno de ellos con unas muletas altas de madera con una especie de cojinete en la parte superior , que no he vuelto a ver en la vida, y otros tullidos que ahora pienso lo debían ser a consecuencia de la guerra . Alguno de ellos tenía la cara totalmente grabada por la viruela y ahora pienso en que por eso nos vacunaban en aquella época y supongo que los de mi generación serian de los últimos porque luego ya quedó erradicada definitivamente. La vacuna de la viruela dejaba también una buena cicatriz.
Y volviendo a la tienda de Cordero yo no diría que era la típica de ultramarinos sino más bien las que luego proliferaron como Mantequerias donde además de productos alimenticios envasados había charcutería, quesería y pastelería. Así es como la recuerdo cuando tenía yo ocho o nueve años y por estar muy cerca de mi domicilio.
Me he paseado virtualmente por mi antiguo barrio y lo único que he reconocido es el edificio de la plaza de la Reverencia que pone CEIP Conde de Romanones. Antes, no sé si tenía ese nombre ese colegio pero en todo caso era conocido como el Grupo Escolar.
Muchas gracias Pedro por ayudarme en mis recuerdos.
Un saludo,

Pedro Gómez ,  28 de febrero de 2015, 20:19  

Que hay B.R.

No te preocupes que como te dije, no me causa ninguna molestia, pero ahora tengo yo interes en saber si José Luis varia o no, no creas que me lo decía con mucha certeza, algunas cosas se las tenía que repetir.

Este amigo mio al que le pedí que me pusiera en contacto con el hijo de Santos, no son entre ellos familia, son como nosotros amigos de toda la vida del barrio, pero que siguen manteniendo contacto entre ellos. B.R. estoy pensando que no sería mucha casualidad que ubieran existido dos Santos en la misma zona y con el mismo negocio, lo digo por lo que este me dijo de que al tio de santos, el tal Florencio García, le pusieran el nombre por hacer la tienda esquina con esa calle, pero por lo visto tu dices que en esa esquina no había ninguna tienda, si consigo hablar de nuevo con el, es lo primero que le voy a preguntar.

Del tema de la viruela te diré que efectivamente deja huella, yo tengo una buena señal, a los chicos nos las ponian en el brazo y creo que a las chicas en el muslo, recuerdo que era obligatorio la vacuna , a mi me vacunaron cuando tendría 8 0 9 años a traves del colegio, la de la Dicteria y la de la Viruela, recuerdo que nos llevaron a un laboratorio que estaba en la calle Bailén, esquina a Dº Pedro.

Y para despedirme te diré que yo tengo muy buenos recuerdos de la Plaza de la Reverencia.

Un abrazo.
Pedro.

Anónimo ,  28 de febrero de 2015, 22:15  

BR, y Pedro, ¿Os acordáis de los "cojonudos" que preparaban en un bar-mesón que había en la Plaza de la Reverencia? El mesón era guarrete, había hasta una cabra o una oveja viva, y las servilletas eran rollos de papel higiénico, pero los "cojonudos" estaban ... eso mismo. BR en que calle has vivido?
El machaca.

B.R. ,  28 de febrero de 2015, 23:09  

Hola Pedro,
Y seguimos con el tema: enigma resuelto. La tienda de Santos, en los años comentados, estaba en la carretera de Aragón nº 161 esquina a Garmur (antes Gerona) . La mujer de Santos, Pepita Garcia, (murió con 26 años de tuberculosis) era hija de Florencio Garcia. Por tanto Florencio Garcia era el suegro de Santos, no el tío. En la esquina de la carretera de Aragón con la calle Florencio Garcia había otra tienda de ultramarinos que la llevaban los otros hijos de Florencio. Estos eran Gumersindo y Antonio Garcia. Gumersindo se casó con una Villalvilla de la tahona de enfrente (o sea de la carretera de Aragón que pertenecía a Vicálvaro. Una acera de la carretera de Aragón era de Canillas, la de enfrente de Vicálvaro y la Iglesia pertenecía a Canillejas.
Con lo cual tú tenías razón al decir que había una tienda de Ultramarinos esquina a Florencio García y yo con decir que la de Santos no estaba tan allá Me confundía con la calle Pileo y Garmur. Pero la cuestión es que había dos tiendas cercanas cuyos propietarios estaban emparentados. Sin resolver: quien era el Santos de la parada 10.
Un saludo,

Pedro Gómez ,  1 de marzo de 2015, 16:45  

Hola machaca, claro que me acuerdo del mesón, no voy a decir que fuí bastantes veces, pero si que lo frecuenté en alguna ocasión, estaba justamente entre las calles Garmur y Pileo, y era mas conocido por los rollos de papel higienico, (para limpiarte las manos) que por su nombre.

Saludos.
Pedro.

Pedro Gómez ,  1 de marzo de 2015, 17:06  

Hola B.R.

Fijate que pienso que tu eres la que tenías que darle al hijo de Santos explicaciones de quien era su familia, estoy seguro que tienes mas información que el, por otro lado, te comenté la casualidad de que existieran dos tiendas, por decirte algo, sin sospechar que te haría recordar esos datos que me comentas, la verdad es que tienes un enorme recuerdo de esta familia. B.R. ahora soy yo el que estoy intrigado en saber mas acerca de esta familia, algo que dejaste caer por cusiosidad, y en cambio me ha despertado la curiosidad de saber como dices, quien es ese Santos de la parada 10, voy a tratar de trasmitirle todos los datos que me das, y haber que saco en limpio, estaremos en contacto.

Saludos.
Pedro.

B.R. ,  1 de marzo de 2015, 18:15  

Hola Pedro,
No creas que esta información se deba a mi memoria. Es cierto que recordaba la ubicación y el nombre de los tres hermanos porqué eran los que atendían el negocio y muy a menudo iba a la tienda a comprar en los años cincuenta. Pero de repente me acordé de alguien con quien contacté ayer telefónicamente que podía saber de ellos, como así fue. Mi informante, una señora ya bastante mayor y con una excelente memoria a mi entender, era la propietaria del bloque de pisos donde estaba la tienda cuyo local les tenía alquilado en la carretera de Aragón nº 161. Sobre los años setenta vendió el inmueble con inquilinos incluidos. Como sea que ella vivió en el barrio prácticamente toda su vida conoce muchas historias de la zona.
Entre otras cosas me comentó que en la plaza de las Isabeles, ahora de la Reverencia, había el hotel propiedad del dueño de la fábrica de harinas…..y más historias que ahora no vienen al caso.
Un saludo,

Pedro Gómez ,  2 de marzo de 2015, 15:17  

Que hay B.R.

Unas veces nos acordamos nosotros, otras esforzamos la memoria por recordar, algunas tenemos que recurrir a otras personas que sabemos, o pensamos que nos pueden ayudar, pero lo importante es la voluntad de querer, en este caso no es que sea un tema importante, simplemente es la ilusión de recordar el pasado, y lo que empezo como ¿me podríais confirmar? resulta que nos esta llevando a un intercambio de comentarios, del cual cada día salen a relucir nuevas anecdotas, de las cuales te estoy muy agradecido, pues sirven para conocer mas a las personas con las que hemos compartido parte de nuestra vida.

B.R. estoy convencido de tu buena memoria, y de que sigues con interes los trabajos que se publican en el blog, eso es lo que tenemos en común, y espero seguir contando con tus amenos comentarios.

Un saludo.
Pedro.

B.R. ,  2 de marzo de 2015, 15:58  

Gracias Pedro. No dudes de mi interés por los artículos de este blog. Me parecen extraordinarios, como ya he dicho otras veces, por su rigurosidad y precisión en los datos. Detrás hay un muy buen equipo. Os felicito por ello.
Un abrazo,

Pedro Gómez ,  2 de marzo de 2015, 18:37  

Hola B.R.

Quizá te parezca pesado, pero te voy a comentar lo que me ha dicho este amigo mío, con el que he hablado por teléfono hace un rato. Le he comentado lo que me has explicado que te ha dicho esta mujer a ti, y me dice lo siguiente: Que no entiende nada, el de lo que está seguro es de que hizo la comunión con el hijo de Santos (Alberto) en el año 1952, y que fueron juntos al colegio de la Cultura, este colegio estaba en Arturo Soria esquina a Emilio Rubin, (yo también fuí a este colegio) que el nació en el año 1944, y la tienda ya estaba ahí, que el hijo de Santos con el que me puso en contacto (José Luis) tiene que tener cerca de 80 años, otra cosa que me ha dicho con toda seguridad, es que la mujer de Santos se llamaba Rosa, pues dice que por la amistad que le unia con su hijo, habia ido muchas veces a su casa, que de eso no tenía duda, y que este tal Santos de la parada 10, se llama de apellido Domínguez.

Ahora yo te pregunto, por decirte algo: Sería mucha casualidad que hubiera habido dos Santos, uno el yerno de Florencio que trabajara en la tienda de esquina a Garmur, y otro un sobrino, el que trabajaba en la tienda de esquina a Florencio García, es que ya no se que pensar.

Voy a tratar (por amor propio) de volver a ponerme en contacto con este hijo de Santos, y decirle si los Gumersindo y Antonio, son primos suyos, y si los Goyo y Luis eran sus tios, para ir ilbanando algunos hilos, seguiremos tratando de esclarecer este enigma.

Un abrazo B.R.
Pedro.

Anónimo ,  2 de marzo de 2015, 22:00  

Si puedes, de paso pregúntale si Antonio fue piloto.
A. 0.

B.R. ,  3 de marzo de 2015, 0:53  

Hola Pedro,
Te deseo suerte en tu búsqueda. Yo desisto porque no puedo aportar más por ahora.
Un abrazo,

Pedro Gómez ,  6 de marzo de 2015, 16:32  

Hola B.R.

Voy a darte los últimos datos que me ha dado José Luis, (hijo de Santos) se confirma mi intuición, parece ser que había dos Santos, uno que era el yerno de Florencio, casado con Pepita, y otro el que se estableció en la parada 10 que era sobrino de Florencio, cuando le pregunté que quienes eran los tales Goyo y Luis, me respondió que fueron dependientes de su padre, una vez establecido en la parada 10.

Por lo tanto, (según versión de el) Gumersindo, Antonio y Pepita, hijos de Florencio, Santos Dominguez el que se estableció en la parada 10 sobrino de Florencio. También me ratificó lo que me dijo mi amigo, que su madre se llamaba Rosa.

B.R. esto es todo lo que he sacado en claro, algunas cosas coinciden con tu versión, otras no lo tengo tan claro, pero como tu me decías en tu último comentario, tampoco yo puedo aportar mas, he puesto toda mi intención en complacerte, y espero seguir haciendolo siempre que necesites algo.

Un abrazo.
Pedro.

Pedro Gómez ,  6 de marzo de 2015, 16:44  

B.R. se me ha pasado decirte, que me dijo que la tienda de ultramarinos que regentaba su padre, la que estaba esquina a Florencio García se llamaba Dominguez.

Pedro.

B.R. ,  6 de marzo de 2015, 22:54  

Muchas gracias por toda la información Pedro. Ahora sí que se ha cerrado el capítulo. Había dos Santos.
Un saludo,

Anónimo ,  19 de junio de 2015, 18:59  

Algunos detalles de los dos años que viví en la zona a principios de los años 70: en la calle Lopez de Hoyos, enfrente del Colegio de Huerfanos había una terraza "chuletera", creo que se llamaba "El Jardín". La entrada era por un arco y después una escalera que bajaba hasta el restaurante. También recuerdo que los domingos, a ultima hora de la tarde en el cruce de Arturo Soria con Lopez de Hoyos, un chico vendía "la Hoja Deportiva", que era una simple cuartilla con los resultados de los partidos de la jornada. En aquellos tiempos no había internet!
Un saludo y muchas gracias por tu blog.
Mariano

Ricardo Márquez 21 de junio de 2015, 11:50  

Gracias Mariano por tu comentario. Si recuerdo el bar que dices, pero no el nombre. Era un lugar muy fresco en verano, tenía mucha humedad en el ambiente, imagino por estar muy debajo del nivel de la calle. También recuerdo una farmacia que esta en aquel lugar en una casa que para entrar había que recorrer el jardín. Lo de la Hoja Deportiva yo lo recuerdo sobre todo en las bocas del metro.
Un saludo

Anónimo ,  22 de junio de 2015, 1:39  

sobre la hoja deportiva, ¿no os estaréis refiriendo a Goleada. que se vendía en las bocas de metro y a la salida de los cines?.

Ricardo Márquez 23 de junio de 2015, 8:37  

Efectivamente es la misma pero durante unos años se la conocía con los dos nombres: Hoja Deportiva - Goleada. Gracias por el aporte.
Saludos.

Pedro Gómez ,  23 de junio de 2015, 15:20  

Gaceta Goleada, era lo que se voceaba para ser mas exactos, os lo dice uno que la ha vendido, se cobraba 1 pts, digo se cobraba, porque si te daban 90 cts, también valía, solo que en vez de llevarte tu 20 cts, en ese caso te llevabas 10 cts, pues al entregar las cuentas, tenías que entregar lo justo de las que te habían dado, yo las recogía en el mismo sitio que los barquillos, y recuerdo venderla en el metro de Goya, y si me sobraban a la salida de cualquier cine o baile de la zona, había quien se quedaba con la pasta y no entregaba, pero ya no podía ir mas veces a recoger.

Anónimo ,  10 de enero de 2016, 18:36  

He vivido en la sala de fiestas Sambas desde 1950 hasta 1962.
La sala de fiestas que estaba en la esquina de Vicente Muzas con Arturo Soria la regento Pastora Imperio desde 1942 hasta 1954(ver su biografia) y era propiedad de su yerno Gitanillo de Triana.Despues la regento hasta 1959 el mismo regente de la saña de fiestas Samba que ademas era el regente de la sala de fiestas Morocco de la calle Marques de Leganes.Esta sala de fiestas(la de la esquina de Vicente Muzas y Arturo Soria se llamo La Capitana.

Anónimo ,  10 de enero de 2016, 18:58  

En el colegio La Cultura por la parte de la calle Emilio Rubin habia una cochera o algo parecido donde los domingos y fiestas a las 12 de la mañana se decia misa. A esas misas han ido mis primos y yo y tambien recuerdo que iban la hija de Jose Isbert con sus hijos.(Maria Isbert. Toni Isbert,....)

Fabiola Ortega ,  3 de noviembre de 2016, 22:32  

Los Jardines Samba ocupaban el solar de Arturo Soria 214 en el que en el año 70 se construyó la casa donde yo he vivido y aún vive mi madre. Los porteros eran María y Cipriano habían sido guardeses de la sala de fiestas. Eran de Reinosa de donde era también Hortensia y los domingos iban a charlar con ella. Hortensia era soltera, su empleada se llamaba Dorita.
Recuerdo perfectamente a todas las personas que nombráis: Anita y Merceditas, Diaman, Paco, Santos y sus hijos, Sevilla...Me faltan Paco el frutero y Laurita y Martínez y su mujer, que ahora no recuerdo como se llamaba, era hermana de Laurita.
Yo a los Isbert los recuerdo en una Iglesia de la calle Aleixandre que se llamaba o la llamábamos "El jardincillo".

Pedro Gómez Gutiérrez 7 de noviembre de 2016, 22:32  

Hola Fabiola buenas noches.

únicamente saludarte y darte la bienvenida al blog, he nacido en el Cerro de la Cabaña, quizá tu no lo hayas conocido como tal, decirte que conocí la sala de fiestas Samba funcionando, así como a casi todas las personas que nombras, la zona de Arturo Soria, desde lo que se conocía por parada 7 hasta la parada 11, era movimiento habitual de los vecinos del barrio, es decir, que no nos eran ajenos la mayoría de las personas que vivían por ahí.

Quiero recordarte por si lo desconoces, que el trabajo que hicimos en el blog Historias Matritenses, Las Paradas de la Ciudad Lineal, abarca desde la parada 7 a la 13, para que los leas si estás interesada.

Fabiola, espero que las leas y nos des tu opinión, y ya sabes donde estamos para cualquier consulta.

Un abrazo.
Pedro.

Fabiola Ortega ,  13 de noviembre de 2016, 23:06  

Hola Pedro, muchas gracias por la bienvenida. No consigo ver más que hasta la parada 10,esta entrada si me puedes poner los enlaces te lo agradecería mucho.
Alguien tiene que recordar a un mendigo portugués,muy delgado, moreno y ajado, que recorría Arturo Soria con una carretilla recogiendo chatarra. Nosotros le conocíamos como el"Guiri-Guiri" porque si le hablabas contestaba algo parecido a eso.

Ricardo Márquez 16 de noviembre de 2016, 9:24  

Buenos días Fabiola. Te pongo todos los enlaces de lo publicado hasta ahora. Yo si recuerdo al Guiri-Guiri aunque muy vagamente allá por primeros de los años setenta. Parada 1
http://historias-matritenses.blogspot.com.es/2013/05/las-paradas-de-la-ciudad-lineal-parada-1.html
Parada 2
http://historias-matritenses.blogspot.com.es/2014/01/las-paradas-de-la-ciudad-lineal-parada-2.html
Parada 3
http://historias-matritenses.blogspot.com.es/2014/03/las-paradas-de-la-ciudad-lineal-parada-3.html
Parada 7
http://historias-matritenses.blogspot.com.es/2010/02/las-paradas-de-la-ciudad-lineal-i.html
Parada 8
http://historias-matritenses.blogspot.com/2010/03/las-paradas-de-la-ciudad-lineal-ii.html
Parada 9
http://historias-matritenses.blogspot.com.es/2010/04/las-paradas-de-la-ciudad-lineal-iii.html
Parada 10
http://historias-matritenses.blogspot.com.es/2010/05/las-paradas-de-la-ciudad-lineal-iv.html
Parada 11
http://historias-matritenses.blogspot.com.es/2010/09/las-paradas-de-la-ciudad-lineal-v.html
Paradas 12 y 13
http://historias-matritenses.blogspot.com.es/2011/01/las-paradas-de-la-ciudad-lineal-vi.html

Fabiola Ortega ,  16 de noviembre de 2016, 13:35  

Muchas gracias.

Anónimo ,  30 de junio de 2017, 18:14  

Buenas tardes. Solo quería comentar que hace un par de días derribaron el chalet donde vivió Paco Rabal y su familia, que aparece al comienzo del artículo. Si no me equivoco yo creo que era el mismo, aunque fue enfoscado y eliminada la terraza. Ahora van a construir viviendas.
Saludos. Miguel Díaz

Ricardo Márquez 30 de junio de 2017, 20:04  

Vaya, que pena. Imagino que levantaran alguna altura más que la actual y harán más viviendas.
Muchas gracias por la información Miguel.
Un saludo

Anónimo ,  2 de julio de 2017, 17:54  

Hola de nuevo. He estado repasando los comentarios y el 19 de junio de 2015 Mariano dice que enfrente del Colegio de Huérfanos, en López de Hoyos, había una terraza-"chuletera" que cree que se llamaba "El Jardín". ¿No sería la que estaba donde hay ahora unos jardines, al final del puente de Ramón y Cajal? Se accedía por un tramo de López de Hoyos ya desaparecido. Creo recordar que se llamaba "El Jardín" y me suena que se entraba por un arco y se bajaban unas escaleras, como dice Mariano. No logro recordar ninguna enfrente del Colegio, pero puede que esté equivocado. Espero que alguien lo confirme ¡¡
Saludos. Miguel Díaz

Ricardo Márquez 2 de julio de 2017, 23:43  

Hola Miguel. Estás en lo cierto, la chuletera el Jardín era la que dices en el Ventorro. Yo si recuerdo un bar frente al colegio de huérfanos. Tenía una terraza en el patio con varias mesas y había que bajar como unos seis escalones desde López de Hoyos. Lo que no recuerdo si servían chuletas o raciones. Era un sitio muy agradable para estar en verano aunque no iba mucho gente.
Un saludo

Anónimo ,  16 de agosto de 2017, 14:09  

Buenos días... ¿alguien sabe si en la calle Matías Turrión nº 21 sigue viviendo alguien o está el terreno en venta?

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