!Taxi! - Hoy como ayer

sábado, 19 de julio de 2014

Taxis en la Estación de Príncipe Pío, hacia 1929. Fondo Santos Yubero.

El transporte público es algo inherente a las grandes ciudades, y en el caso de Madrid se remonta a finales del siglo XVI, cuando se dictan los primeros bandos para la regulación del acarreo de personas, ya fuera por fuerza humana o por medio de animales (sillas de mano, literas,...). Es pues el alquiler pactado entre particulares el primer medio de transporte público que se estableció en las urbes, aunque los ayuntamientos intentaron poner normas sobre esta actividad desde sus inicios cuando se percataron que suponía ingresos para las arcas municipales.

Placa conmemorativa del Ayuntamiento de Madrid recordando las paradas de las sillas de mano. Se encuentra en la esquina de la Plaza de Herradores con la Calle de las Hileras. Dice así: "En esta Plaza de Herradores estuvieron en el siglo XVII las paradas de las sillas de mano, los primeros taxis que circularon por Madrid. Foto Google Street View.

Los coches de punto en su punto (parada). Calle de Alcalá a la altura de donde años después construyeron la Gran Vía. Foto: Urbanity.

Con el pasar del tiempo los carros de tiro fueron imponiéndose en todo Madrid, recibiendo los cerrados el castizo nombre de simón, o manuela si iban abiertos. Existieron diferentes tipos, como calesas, break, tartana,... denominándose coches de plaza, o coches de punto, este último el más usado. El punto era, ni más ni menos, que las paradas donde esperaban los carruajes a los pasajeros, estando repartidos por sitios estratégicos de Madrid, como: Puerta del Sol, plaza  de la Cebada, Santo Domingo, calle Alcalá,.... Los puntos y las zonas urbanas de influencia para los simones fueron regulados según unos bandos municipales fechados entre 1801 y 1804.

Los simones esperando clientes en el Paseo de la Castellana. Mayo 1924. Foto: La Esfera.

El ómnibus, carruaje para 8 a 20 pasajeros, empezó a prestar servicio entre el centro de Madrid y en la que era entonces la periferia (Chamberí,  Puerta de Atocha o el Retiro), allá por 1843. Con la inauguración del primer tranvía, que empezó a circular el día 31 de mayo de 1871 entre la Puerta del Sol y el Barrio de Salamanca, se da el pistoletazo de salida al transporte colectivo dentro de la capital, suponiendo un duro competidor para los coches de punto.


Los primeros automóviles, simones con timones de barco. Año 1898

Sin embargo el aviso de la verdadera amenaza aparecía en una breve noticia en el diario "La Epoca", fechado el 12 de septiembre de 1898, en donde se informaba de la puesta en servicio de los "Simones automóviles" en París, esperándose que en menos de un mes los vecinos de la capital francesa contaran con 500 vehículos a disposición. La velocidad máxima se estableció en ocho kilómetros por hora, toda una locura.

El modelo berlina, todo un lujo en 1898. Foto: La Esfera.

Por su parte Madrid iba con bastante retraso respecto a otras grandes ciudades europeas. En mayo de 1896 aparecen los primeros anuncios de las "bicicletas automóviles" -lo que hoy llamamos motos-, y desde primeros de 1898 se instalaron las primeras tiendas de repuestos para velocípedos en la villa. Así la casa Dunlop abrió su tienda en la carrera de San Jerónimo. Precisamente Louis de Raine, director de Dunlop en España, fue el más destacado precursor del automovilismo en nuestro país.

Anuncio de 1896.

Louis de Raine y Jules Rasson recorrieron en tres días en sus "triciclos automóviles" la distancia entre Madrid y San Sebastián.

El 15 de octubre de 1898 entró en Madrid el primer automóvil. Se trataba de tres jóvenes adinerados parisienses: Maurice Robert, Paul Guibert y Charles Chalifour, que acompañados de un criado hicieron en  6 meses el viaje entre París y Madrid. La noticia apenas despertó el interés de los madrileños, y en escasamente tres párrafos daban noticia de ello los diarios madrileños. El vehículo era descrito así: "Este automóvil tiene forma de jardinera, montado sobre ruedas provistas de poderosos pneumáticos, se mueve por medio de la gasolina y recorre 30 kilómetros por hora en terrenos llanos y ocho en las pendientes ásperas" SIC. Mientras en Barcelona se establecían las primeras casas de automóviles.

Mayo de 1935. Las manuelas esperando clientes.

A finales del mismo año 1898, el entonces ex-alcalde de Madrid, conde de Peñalver, hizo un viaje entre París e Irún, y la artista circense Rob Walter llegó a Madrid en abril de 1899 con bastante afluencia de gente en la entrada triunfal con su automóvil por la Puerta de Hierro. Ambas noticias tuvieron buenas crónicas en los periódicos.

Autotaxi parisino marca Reanult. Año 1921.

El gremio de cocheros tenía una gran fuerza a finales del siglo XIX, así hacen protestas por diversos motivos: problemas de circulación con los tranvías, precios de los servicios, uniforme impuesto por el Ayuntamiento, etc.... pero lo peor para ellos estaba por venir.

En enero de 1905 se presenta en París el primer taxímetro, aparato que montado en el automóvil tarificaba la distancia recorrida de acuerdo a unas normas. De inmediato el taxímetro es puesto en funcionamiento en otras capitales europeas, así en Berlín se instalaron hasta en los simones.

En abril de 1906 el alcalde de Madrid, señor Vincenti, propuso a los cocheros la utilización de los taxímetros en los simones, a la vez que se ponía en uso los uniformes de los cocheros (guerrera azul con ribetes rojo, pantalón y gorra alemana con visera de color dorado). Un mes después se instalaron tres taxímetros en los simones, pero de inmediato fueron descartados pues la empresa que tenía la concesión de la importación y distribución de los aparatos los cobraba muy caros. A principios de 1908 el Ayuntamiento compró una remesa de taxímetros para los simones, pero el proyecto tampoco prosperó.

No será hasta primeros de junio de 1907 cuando la Comisión de Policía Urbana del Ayuntamiento de Madrid empezó a elaborar unos estatutos para los automóviles de punto, estimándose la cifra necesaria para la capital en al menos 200 unidades. Pero como siempre la realidad avanzaba más deprisa que el Ayuntamiento. Así una semana después, el 9 de junio de 1907, se produjo un fuerte altercado en la Puerta del Sol cuando unos clientes discutieron por tomar un "automóvil de punto" con destino a la Bombilla que era uno de los lugares que más ajetreo generaba para los simones, al igual que todas las verbenas madrileñas. Según las malas lenguas el escándalo fue planificado por los cocheros de los simones contra el alquiler ilegal de los automóviles.

A finales de 1907 se adjudicó el "Concurso de coches de plaza" por un periodo de 10 años. Tan solo se presentó una licitación a la subasta por parte de la Sociedad Monopolizadora Madrileña. La empresa se comprometía a poner en circulación 640 simones y 10 automóviles de punto, siendo el precio de la bajada de bandera de 2 pesetas para estos últimos.

Mientras los madrileños seguían esperando los automóviles de punto, en Barcelona se creó una sociedad que puso en circulación los primeros taxis en diciembre de 1908, permitiéndose también la explotación por parte de particulares.

Finalmente el día 26 de marzo de 1909 se presentaron los seis primeros taxis de Madrid (según otras fuentes fueron 10 los automóviles presentados). Se trataba de coches modelo Clement, con cuatro asientos. La bajada de bandera se fijó en 1,25 pesetas, muy por debajo del precio de licitación. Tres días después el Ayuntamiento emitió en un bando las paradas y el número máximo de automóviles que en ellas podían permanecer, a saber: "Cinco carruajes en la calle de Preciados, esquina á la de Galdo; tres en la calle del Prado, frente al Ateneo; y dos en la calle de Alcalá, frente á la iglesia de San José". Estas paradas estaban muy cerca de los puntos de los simones, como una sutil amenaza.

Primera foto de los taxis de Madrid. Abril 1909, revista Mercurio.

Los taxis en un principio eran un servicio de lujo, aunque su mayor encarecimiento se produjo con la Primera Guerra Mundial, cuando los hoteles madrileños se llenaron de ricos extranjeros que huían de los desastres de "La gran Guerra". Entonces los taxis tenían paradas fijas en los hoteles de lujo y hacían rutas cerradas, tal y como hoy en día lo hacen los autobuses turísticos. Con una bajada de bandera a 1,25 pesetas, era un negocio muy lucrativo para los 20 taxis de la Compañía Monopolizadora Madrileña, aunque la guerra también produjo un alza en todos los precios que tenían que ver con el automóvil al tratarse de productos de importación.

Tras finalizar el monopolio en 1918 la flota de taxis fue aumentando en la capital, con pequeñas empresas y también particulares.

Caricatura de la revista Nuevo Mundo. Julio de 1917.

Calle Sevilla, taxis y simones compartían los baches de Madrid. Año 1917. Foto: Diario ABC.

Los nuevos taxis en el Paseo de Coches del Retiro. Año 1918. Foto diario ABC.

En 1924 comenzó a trabajar en un taxi madrileño "la primera chauffeur española profesional"

En octubre de 1930 saltó la polémica pues había muchos taxis, o autotaxis como se les llamaba entonces, ilegales. La situación era tal que estaban involucradas varias administraciones, desde el Ayuntamiento hasta diversos ministerios, como el de Industria y el de Hacienda, culpándose entre ellos de permitir las licencias para obtener más impuestos. Los principales sectores implicados en el asunto eran los vendedores de coches y taxímetros, así como los relojeros encargados de montarlos; dándose el caso que los concesionarios vendían los coches como taxis con licencia incluida, o licencias duplicadas pues seguían circulando los vehículos antiguos cuando se compraban nuevos.

Abril de 1929, calle Alcalá con Gran Vía. Todos los automóviles que aparecen en la foto son taxis. Revista La Estampa.

La guerra de los precios era muy encarnizada, y las bajadas de banderas eran de 80, 70 o 40 céntimos, distinguiendo las tarifas según la franja que llevaran los vehículos: blanca, amarilla o verde.

Parada de taxis, la imagen lo dice todo. Abril de 1929. Foto La Estampa.

El Ayuntamiento de Madrid mandó unilateralmente que desde el día 13 de abril de 1931, fueran retirados todos los taxis que no se encontrarán al día en los pagos municipales y que no dispusieran de licencia. En apenas 60 días fueron puestos fuera de la circulación unos 480 vehículos. No obstante, una flota desmesurada (se calculaban en 1.500 las licencias obtenidas por la puesta en orden de los ilegales), la fuerte subida (evaluada en un 40%) de la gasolina, aceite, e impuesto de circulación; hacían inviable el negocio.

Uno de los puntos. Obsérvese la cantidad de modelos de vehículos que había. En estos tipos de paradas era el cliente el que determinaba que taxi cogía, no se respetaba el orden de llegada, y en ningún caso había protesta de los otros taxista si no era el suyo el elegido. Foto: Urbanity.

Durante el último trimestre de 1931 hay muchas reuniones entre el Ayuntamiento y los taxistas, llegando a preacuerdos como limitar el número de licencias totales a 2.000, aunque otros pedían la libertad total en número; pero en todo caso en lo que sí estaban de acuerdo era en parar la concesión de licencias hasta llegar a un pacto. También se trató la prohibición del tráfico tranviario por la Puerta del Sol, queriéndolo limitar a las plazas aledañas, como: Santo Domingo, Antón Martín, Plaza Mayor,... pues según los taxistas eran los tranvías los causantes del caos circulatorio del centro de Madrid, aunque en realidad lo que buscaban era un coto privado para los taxis.

Parada de simones y Taxis. Foto Urbanity.

Taxis, taxis, taxis,... Mayo de 1935. Revista Mundo Gráfico.

Desde la entrada en vigor del bando de fecha 17 de marzo de 1932, que regulaba la tenencia de licencias de taxis, se retiraron 712 licencias por diversas causas hasta 1934. Así se dictó que los taxis ("taxímetros" llamados también entonces), deberían de pasar una revisión en el Paseo de Coches del Retiro, se fijó un día de descanso semanal a conveniencia de los "chauffeur", se intentó eliminar las propinas, se pactó una tarifa única de bajada de bandera, se reguló la trasferencia de las licencias,.... no obstante fueron hechas varias huelgas por los taxistas en protesta durante 1932, sobre todo por la prohibición de las propinas.

El guardapolvos, uno de los uniformes clásicos de los taxistas. Año 1939. Fondo Santos Yubero.

Nuevo uniforme para los taxistas. Mayo 1947. Fondo Santos Yubero.

Mayo 1947. Tras la Guerra Civil quedó una flota de taxis realmente vieja. Fondo Santos Yubero.

El taxista cuida su herramienta de trabajo con primor. Lo malo que las ruedas no estaban muy bien. Foto de Urech, magnífico fotógrafo de Madrid.

Un taxímetro. Año 1950. Diario ABC.

Todo un clásico, un 1500 por la calle Preciados. Año 1966.

Calle Fuencarral. Año 1971. Fondo Santos Yubero.
-.-.-

Recapitulación: Valga este artículo para ver la similitudes del pasado con el presente. Los problemas se repiten y las nuevas actividades irrumpen en una economía establecida, hasta que las autoridades, siempre anquilosadas, ven una oportunidad de ingresar más impuestos. Recuérdese temas de actualidad: los autobuses turísticos, el transporte entre particulares con la aplicación Uber, compartir coches con Bluemovie,....

Para saber más sobre los taxis: http://www.madridcarruajes.com , la web de Javier Leralta

Autor: Ricardo Márquez.
En este blog Historias Matritenses también colabora José Manuel Seseña.

21 comentarios :

Pedro Gómez ,  20 de julio de 2014, 15:58  

Hola Ricardo.

Un artículo muy completo, muy bien ilustrado con datos y fechas, y sobre todo por las magnificas fotos que aportas, pero hecho de menos alguna foto del taxi actual.

Un saludo.
Pedro.

B.R. ,  20 de julio de 2014, 17:47  

Interesantísimo articulo Ricardo. Recuerdo perfectamente esos vehículos de los años 40 y 50. Recuerdo que en alguna ocasión que había viajado en un taxi de esos para ir al centro, a Madrid decíamos, desde la Ciudad Lineal, me encantaba ir en las sillitas desplegables que había delante del asiento trasero, aunque hubiera sitio libre en ese asiento, mucho más cómodo por supuesto.
En otro pie de foto se comenta que era el cliente el que determinaba qué taxi cogía, sin respetar el orden de llegada. En mi opinión no lo veo mal. Lo que veo mal es que te veas obligado a coger un taxi porque está el primero de la fila, independientemente de si el taxista te merece o no confianza. Claro que no pudiendo escoger, siempre te queda la opción de esperar a que se vayan marchando aquellos con los que no te apetece compartir un trayecto.
Un abrazo,

Ricardo Márquez 20 de julio de 2014, 22:32  

Hola Pedro. Como tu muy bien sabes los taxis dan para más de un libro. En este caso la búsqueda la he hecho hasta 1936, aunque al final puse las fotos más clásicas e históricas que consideraba, los 1500 y los uniformes de los taxistas. También encontré el tema de los microtaxis, o hablar de las películas en el que los taxistas son los protagonistas, pero de seguir tendría que hacer varios artículos. Por supuesto que tu tendrás muchas más cosas que contarnos de los taxi, estoy seguro que eres de los más capacitados para ello después de tantos años trabajando en ello. Así que ya sabes, cuando tu quieras nos cuentas tus peripecias.
Un fuerte abrazo,

Ricardo Márquez 20 de julio de 2014, 22:42  

Tan amable como siempre B.R. Yo tengo un recuerdo siendo muy pequeño en uno de los taxis anteriores a los 1500, creo que era también un Seat (no sé si 1300), de los que eran mucho más redondeados. Fui con mis padres a la estación del Norte, pero son imágenes sueltas. También cuando volvíamos de Alicante en Auto Res, y no había taxis en las noches de agosto de Madrid cuando regresabamos tanta gente.
Las paradas en batería eran casos especiales según he leido. Estaban normalmente en las plazas de las Rondas o los Bulevares, Puerta del Sol y Plaza de Oriente. La más famosa era la de la Glorieta de Bilbao, imagino que por la salida en aquel entonces a la carretera de Francia y Tetuán. Sin embargo en los de hileras tenías que coger el primero. A mi me pasa lo contrario. Al vivir cerca del aeropuerto de Barajas (nuevo Adolfo Suarez), cuando coges un taxis que lleva un montón esperando a un cliente y le dices lo cerca que vas te ponen mala cara. Pero como bien me dijo un día mi a amigo Pedro: "Es un Servicio Publico y es lo que hay, así que no queda otra que chincharse con una carrera corta".
Un abrazo.

Anónimo ,  21 de julio de 2014, 9:14  

En mi familia ha habido 3 taxistas y como en todos los oficios unos eran de primera y otros de tercera.
Quien no tiene que contar alguna historia con taxis incluido,las fotos son muy buenas y dificiles(algunas de ellas)de encontrar,gracias por el artículo,un saludo de G.M.P.

Ricardo Márquez 21 de julio de 2014, 21:56  

Muchas gracias Gloria. Es cierto que en nuestros barrios (la Quinta y el Cerro) siempre hubo muchos vecinos taxistas, y que no a todos les iba igual de bien, o eran igual de buenos, pero siempre buena gente.
Un abrazo.

Juan Antonio Díaz ,  22 de julio de 2014, 11:00  

Me ha encantado, Ricardo. Como siempre, muy buena literatura y magnífica documentación gráfica. Curioso eso de "pneumáticos" y ver que el actual Ministerio de Agricultura fue parada de taxis. En este centro pasé dieciocho años de mi vida laboral. Respecto a eso de elegir taxi o taxista, desde luego, yo no lo he hecho nunca. ¿Qué más da uno u otro? Los habrá mejores y los habrá peores, buena y mala gente, honestos y sinvergüenzas, pero esto ocurre en todos los ámbitos de la vida. Nunca desconfié de ningún taxista y aunque mis experiencias no dan para mucho más que unas simples líneas (no soy "taxicómano"), en general tengo simpatías hacia los taxistas. ¡Ah! También recuerdo esos taxis que llevaban esos asientos suplementarios (mi familia era numerosa y había que utilizarlos preferentemente) y por razones que se me escapan, también me gustaba sentarme en ellos.
Un cordial saludo y enhorabuena por esta nueva entrada.

Pedro Gómez ,  22 de julio de 2014, 15:24  

Quisiera hacer unas puntuaciones aclaratorias.
A BR y Juan Antonio, decirles que esas sillitas o asientos que los taxis llevaban entre el asiento trasero y los delanteros, se llamaban transportines y se plegaban o desplegaban divididos en dos partes, asiento y respaldo, en la época entre los años 50 - 70 los taxis eran de seis plazas incluido el conductor, pues el asiento que ahora decimos de copiloto no existía en los taxis, ese habitáculo era destinado para los bultos o maletas, en esos años los vehiculos taxis eran Seat 1400 A - B, Citroen 11 ligero, Fiat garbancito, Austin, Peugeot pato, y alguno mas, pero todos llevaban transportines, se suprimieron a raiz de la entrada de los primeros Seat 1400 C.
Un saludo.
Pedro.

Pedro Gómez ,  22 de julio de 2014, 17:02  

Quisiera hacer una aclaración a los comentarios de BR y Juan Antonio.

Esas sillitas o asientos a los que os referís, y que iban alojados entre los asientos delantero y trasero del vehiculo, se llamaban transportines, estos se plegaban o se desplegaban en dos fases, asiento y respaldo, los taxis entre los años 50 - 70 mas o menos, todos eran de seis plazas incluido el conductor, el asiento que hoy llamamos de copiloto, no existía, ese espacio estaba reservado para los bulto o maletas, por aquellos años los taxis eran Seat 1400 A-B, Citroen 11 ligero, Peugeot pato, Haustin, Fiat garbancito, y alguno mas, y todos llevaban transportin, creo que desaparecieron los transportines cuando apareció el Seat 1400 C

Un saludo.
Pedro.

B.R. ,  22 de julio de 2014, 17:41  

Cuando dije que el taxista puede merecer o no confianza me referia siempre al ámbito profesional- En lo personal me da igual que cada uno sea lo que quiera o pueda.Y, evidentemente, que como en todos los campos de la vida se puede encontrar de todo. Pero mi comentario fue motivado por una experiencia personal. Hace muchisimos años cuando Zaragoza era una ciudad pequeña, un taxista, el primero de la fila, me paseó para llevarme a mi destino -y sin pedir visita turística- por las mismas calles varias veces con el único fin, supongo, de que el taxímetro marcara un mayor importe. Cuando al dia siguiente y volviendo a necesitar de los servicios de un taxi y en la misma parada se encontraba el mismo taxista, el primero de la fila, comprenderéis que no me apetecia nada que me volvieran a pasear innecesariamente.A eso me refería cuando dije que se debería poder escoger.
En China, concretamente en Shangai, tuve ocasión de comprobarlo recientemente, los taxistas tienen una tarifa fija por distancia , independientemente de si hay atascos o no, con lo que no te llevas las sorpresas que te puedes llevar en ciudades como Madrid o Barcelona, por poner un ejemplo, que si te pilla un atasco el taxímetro sigue avanzando y nunca sabes si llevaras suficiente efectivo.En Shangai, además, el taxista tiene obligación de expedir un recibo aun sin solicitarlo. Me parece un método mucho mas legal que el nuestro y me quedo con el método chino.

Gracias Pedro por la aclaración de los "transportines". Nunca supe que se llamaban así. Ahora "transportines" son esas especies de jaulas donde viajan los perros, no es cierto?

Un saludo,





Pedro Gómez ,  22 de julio de 2014, 18:39  

Hola BR.

Sin querer ahondar mucho en el tema, pues en tu último comentario das pie para ello, me quería referir únicamente al tema de las tarifas fijas de Shangai, desconozco la normativa del taxi de esa ciudad, así como el trazado de la ciudad, pero te pregunto, ¿sabes si allí como en Madrid el viajero tiene la facultad de elegir itinerario? y que en Madrid el taxista está obligado a llevar al viajero por donde el solicite.

Sabrás que en Madrid tambien existe la tarifa fija para según que recorridos, y que no siempre benefician al taxista, refiriendome a la tarifa fija te voy a poner un ejemplo. Imaginate que en Madrid (como según tu existe en Shangai) existe una tarifa fija para todo el area metropolitana, cojes un taxi con inicio en el tanatorio, y destino Puerta del Sol, el taxista eligiría Avda. America - María de Molina - Serrano - Alcalá - Puerta del Sol, pero al decirle el destino el viajero decide que le lleven (puesto que en Madrid puede elegir itinerario) por la M30 a salir por la cuesta San Vicente, Gran Vía - Alcalá - Puerta del Sol, sin tener que dar (según la normativa vigente) ninguna explicación.

Referente a que te enseñen la ciudad, te podría contar un sin fín de historias, unas a fabor y otras en contra, pero no te pierdas de vista como trabajan los taxis en otras ciudades del mundo, hay en sitios que a los turistas les mandan los hoteles taxis de confianza, porque te roban si o si.

Un cariñoso saludo BR.
Pedro.

Ricardo Márquez 22 de julio de 2014, 23:26  

Muchas gracias Nono por tus palabras. Hablando de Atocha, todavía tienes pendiente hablarnos largo y tendido de la Cuesta de Mayona.
Un abrazo

Juan Antonio Díaz ,  23 de julio de 2014, 10:19  

Muchas gracias, Pedro y B.R. por las aclaraciones y explicaciones. Sin duda, nuestro amigo Pedro sabe de taxis y taxistas más que nadie. Por el contrario, los usuarios de los taxis (en general) desconocemos la mayoría de nuestros derechos, es decir, hacer o exigir todo aquello que la ley o la autoridad establece en nuestro favor. Cuando uno se sube a un taxi le da "corte" pedirle al taxista determinadas cosas, por ejemplo, hacer una carrera corta, exigirle que tome tal o cual itinerario, hacerle algún tipo de observación sobre su trabajo... No estamos acostumbrados a reclamar nuestros derechos, parece como si sólo existieran las obligaciones, que eso sí, tratamos de cumplir escrupulosamente. En fin, no sé si se puede generalizar (a mí, desde luego, me pasa), pero creo que esto es algo que ocurre desgraciadamente en demasiados casos.
A Ricardo: ahora que voy recobrando el pulso, sería buen momento para escribir sobre la cuesta de Moyano. Lo tendré en cuenta. Muchas gracias por recordármelo.
Un cordial saludo a todos y en especial a Pedro, de quien tanto se aprende.

B.R. ,  24 de julio de 2014, 14:20  

Hola Pedro,
A tu pregunta de si en Shanghái el usuario del taxi puede escoger itinerario te diré que “ni idea” puesto que los taxistas chinos, según tengo entendido en más de un noventa y cinco por ciento, solo conocen el idioma chino, tanto es así que ni siquiera te entienden cuando les enseñas un mapa y les nombras el hotel al que te quieres dirigir si éste no está en caracteres chinos. La solución es llevar una tarjeta que te facilitan los mismos hoteles, con escritura china, y enseñársela a los taxistas. Los mismos hoteles ya tienen preparadas unas notas escritas en chino de los puntos de interés de la ciudad donde se supone que te dirigirás para que se la muestres a los taxistas, que por otra parte es el transporte público más recomendado por lo económico que resulta. Y a tu segunda pregunta te diré que no sabía que actualmente en Madrid también hay tarifas fijas.
Un saludo,

Pedro Gómez ,  24 de julio de 2014, 16:00  

En el comentario del día 22 de Julio, al referirme a los modelos de vehiculos para taxi, cometí un error que quiero rectificar, el "pato" no era asimilable a la marca Peugeot, si no a Citroen.

Pedro.

Pedro Gómez ,  24 de julio de 2014, 19:32  

Hola BR.

Pues sí, aunque no con el veneplacito de todos, pero también se implantó la tarifa fija en el area de prestación conjunta de Madrid, esta consiste en un importe fijo de 30€ para los recorridos tanto con origen como con destino al aeropuerto de Adolfo Suárez, desde o hasta la almendra central, (interior calle 30) y otro de 20€ para los recorridos desde el aeropuerto hasta fuera de la calle 30, como podrás comprender, unas veces sale favorecido el taxista y otras veces no, si no comprendes el porqué, no tengo inconveniente en explicartelo, y darte situaciones para que entiendas que el viajero también trata de beneficiarse, a costa de perjudicar al taxista.

Un abrazo.
Pedro.

B.R. ,  30 de julio de 2014, 20:31  

Pues no, perdona, no lo entiendo y sí me gustaría que me lo explicaras. Entiendo que cuando coges un taxi lo que te interesa es que te lleven al destino por el camino más rápido posible por lo que no entiendo tampoco en qué consiste el beneficio del viajero perjudicando al taxista.

Pedro Gómez ,  31 de julio de 2014, 18:12  

Hola BR.

Esa es la obligación del taxista, el trasladar lo más rapido posible al viajero, para ello se supone que está preparado, pero no siempre sucede que el viajero está conforme por donde realizas el traslado, porque no siempre lo más rapido es lo más corto, y otras veces por el camino mas corto sale mas caro, no quiero decir que no existan los "listillos" (en donde no) pero la mayoría de las veces es la desconfianza del viajero, hay personas que conocen un determinado recorrido porque es el que hacen habitualmente con su coche, y si le llevas por otro lado desconfian, y por ejemplo a los turistas, o personas que no viven en esa ciudad, prefieren las calles o avenidas grandes, si les llevas por atajos, es decir callejeando, se piensan que les estás liando.

Por otro lado, ten en cuenta que el taxista actua como un robot, le dices una dirección, he inmediatamente se pone en marcha, rara vez se queda parado pensando en donde o como ir, y muchas situaciones que parece que nos dan una vuelta, es por culpa del viajero a la hora de cojer el taxi, te explico. No es lo mismo cojer un taxi mirando para un lado o para otro, muchas veces es cuestión de cruzar la calle o andar unos pocos metros, te pongo un ejemplo, cojemos un taxi en la calle José Ortega y Gasset dirección plaza Marques de Salamanca esquina Lagasca, pero lo cojemos en la esquina de pasada la calle hacía Velazquez, con destino al hotel Melia Los Galgos, que está en la calle Claudio Coello 139 esquina Diego de León, o vas hasta la plaza del marques de Salamanca y regresas hasta Velazquez para luego girar en Diego de León, o entras por Nuñez de Balboa - Padilla - Velazquez, cuando si hubieras cruzado la calle y te hubieras ubicado mirando hacía Serrano, cojes Claudio Coello a la derecha y estas en dos segundos en el hotel, esto es un ejemplo de los cientos que se dan al cabo del día, muchas veces les tienes que decir que por que no lo cojen en la otra dirección, en la primera acción, seguro que el viajero te hubiera llamado la atención por pasar por el mismo sitio dos veces.

Otra situación, cojes el taxi en Arturo Soria esquina López de Hoyos con destino Cibeles, desconoces que hay una manifestación en la embajada americana, (calle Serrano) por lo que es de suponer el atasco producido en la zona, el taxista decide cojer la calle 30 y salir por Ventas, en vez de Ramón y Cajal a Serrano, otra situación de desconfianza al pensar que ha elegido ese recorrido para dar mas vuelta. Otras veces que Madrid esta horrible, (casi siempre) preguntas por donde quieren ir, te contestan que usted sabra, y cuando estas metido en un atasco, empieza el murmullo de que te has metido por el peor sitio aposta, que podías haber ido por aquí o por allí, por que no saben que está igual por todos lados.

Respecto a que no entiendes el porque unas veces se beneficia el viajero en contra del taxista te explico. Una carrera con origen en el aeropuerto, y destino Glorieta de San Vicente, 30€ vayas por donde vayas, tiempo del recorrido 1 hora. Una carrera con origen en el aeropuerto y destino Avenida de America esquina Cartagena, 30€, tiempo del recorrido 15 minutos. Una carrera con origen en el aeropuerto y destino Parque de las Avenidas 30€, el cliente "listillo" te indica el destino al tanatorio por lo que el importe es de 20€ y cruza la calle 30 andando, ahorrandose 10€ por 100 metros.

Como veras BR no siempre el beneficiario, ni el culpable de las situaciones, es el taxista, y no todos los usuario del taxi, ni por supuesto los taxista son iguales.

Pedro.

B.R. ,  31 de julio de 2014, 21:39  

Bueno sí, ahora estamos de acuerdo. Muchas gracias por las explicaciones, Pedro.
Un saludo,

Pedro Gómez ,  1 de agosto de 2014, 15:26  

BR, no era necesario que me dieras las gracias, puedes contar conmigo para lo que quieras preguntarme, siempre que esté en condiciones de contestarte.

Por otro lado quiero decirte, (se me pasó contestarte) que donde se transportan a los animales, se llaman jaulas o cestas.

Un abrazo.
Pedro.

B.R. ,  2 de agosto de 2014, 17:16  

Pues gracias otra vez Pedro.

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