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jueves, 7 de abril de 2016

Del matute, los fielatos y los consumos.

En Madrid el impuesto sobre consumos se remonta al reinado de Felipe II, quien nombró capital de España a nuestra ciudad en 1561. Al parecer el monarca autorizó al municipio el cobro de un pequeño impuesto a determinadas mercancías que se introducían en la Villa para sufragar obras para mejorar la ciudad (1)


Pero fue otro rey, Felipe IV, quien hacia 1630 dio, o provocó, el impulso a este impuesto. Siendo valido el Conde-Duque de Olivares, España estaba en pleno conflicto con varios países europeos por la hegemonía de Europa, lo que provocó que la corona se viera obligada a pedir dinero a grandes prestamistas y a otros países y entidades entre los que se encontraba el municipio madrileño. En concreto de Madrid obtuvo treinta millones de reales, que nunca fueron devueltos pues el Estado se declaró en bancarrota. Esta cifra suponía un gran lastre para el municipio. La corona le otorgó la libertad para cobrar el impuesto de consumos (2) y también el de tabacos -este último lo volvió a tomar el Estado a los pocos años-, para paliar la falta de liquidez que se extendió durante siglos.

De esta forma el impuesto sobre el consumo pasó a ser el principal ingreso en las arcas municipales. Este mismo método se fue aplicando en otras ciudades de España. Las diversas cercas o murallas que tuvo Madrid eran el elemento ideal para llevar a cabo la recaudación de consumos. En las puertas y portillos con las que contaba la ciudad fueron establecidos los fielatos, también llamados "casetas de consumo".

Grabado de un fielato. Año 1897. Revista Nuevo Mundo (BNE).

En los fielatos estaban los dependientes municipales que eran los encargados de revisar las mercancías y expedir los adeudos, tal y como si fuera una aduana entre países. Estos dependientes, también conocidos como agentes, contaban con una garrota acabada en punta que utilizaban como defensa y para pinchar los sacos en caso de sospecha. Poco antes de mediados del siglo XIX el personal de los fielatos fue dotado de armas de fuego. Normalmente solía haber algún cuartel del ejercito cercano a las puertas, que además de servir de protección a la ciudad, podían echar una mano a los agentes de consumo en caso de problemas.

Pero "Hecha la Ley, hecha la trampa". Casi de inmediato surge el matute, y para ejecutarlo los matuteros. La palabra matute es un derivado de matutino y parece que se utilizó por primera vez en Murcia antes de 1700 -así figura en los diccionarios del siglo XVIII-, y hacia referencia a los matuteros, que eran las personas que intentaban introducir de matute mercancías en la ciudad antes de que amaneciera. La utilización de la expresión matute se expandió por todo España referida al contrabando, aunque también se utilizaban otras como "de tapadillo", "de extranjis", .....

Recordaremos que con motivo de las obras del aparcamiento de la calle Serrano, en el año 2009, apareció parte de la cerca de Felipe IV en donde estaba el antiguo Convento de los Agustinos Recoletos, a la altura de la Biblioteca Nacional en la calle Jorge Juan. Había unos túneles por debajo de la cerca que no sé sabe muy bien de que se trataba, si de alguno de los viajes del agua o de un paso subterráneo para evitar los fielatos.

Una matutera antes de salir y después cuando volvía cargada. Año 1893. Revista The Graphic Magazine.

La implantación del impuesto de consumos dio lugar a nuevos negocios, como las tiendas de decomisos que casi siempre se hacían con las subastas de las mercancías que habían sido requisadas. La tienda más famosa se encontraba en la calle Montera, y en ella vendían telas, lozas, cristalerías,...

Madrid era la ciudad que más alta tenía la tarifa, por delante de Barcelona, Valencia, Sevilla, Málaga y Cádiz. En la siguiente tabla podemos ver como se aplicaban las tarifas en 1848, diferenciando las ciudades según el número de habitantes.


Desde la publicación de este Real Decreto el impuesto se aplicó para todos los productos solo sobre el consumo realizado, anulando el gravamen sobre la fabricación que anteriormente se aplicaba a los jabones, aguardientes y otros productos -esto era una vieja reivindicación que se remontaba a 1760-. Asimismo se liberó de toda tasa a muchos productos fabricados en España como: telas, máquinas, loza, vidrio, cristal, papel,...

Pero el hecho más llamativo ocurrió en enero de 1886, cuando el diario "El Imparcial", denunció que había en Madrid una empresa que tenía una amplia plantilla de matuteros a su servicio (se creía que eran unos 1.000). Contaba con almacenes y una cartera de clientes fijos que abonaban unas cuotas fijas bajo la apariencia de pólizas de seguros. Según la prensa la organización empezó a operar en 1850, y dividía a sus matuteros en las siguientes categorías:


Por curiosidad podemos destacar los siguientes métodos de burlar los registros: las matuteras empetadas colgaban de su cuerpo el género; las amas secas imitaban llevar un niño de pecho cuando se trataba de cabritos o corderos; los carreros de tránsito utilizan los ómnibus, tranvías, carros de basura e incluso coches fúnebres; y las barbianas iban muy bien vestidas, en un coche con cochero y criado y utilizaban distintos fielatos a lo largo del día para introducir las mercancías en sus elegantes coches.

Los matuteros tenían a gala desarrollar su labor mediante el engaño, y solo utilizaban sus armas si eran pillados in fraganti, pero el uso de la violencia era considerado como una deshonra para su profesión. La organización contaba con carros para mover el género dentro de la población y tenía un pequeño cuerpo de seguridad. Si algún matutero caía en manos de la Justicia solían hacerse cargo de los gastos para ponerlos en libertad. El Ayuntamiento bajó el impuesto de consumos con el fin rebajar el precio final de los productos y que el negocio de la compañía de los matuteros fuera menos rentable.

Aunque el grabado corresponde al Peñón de Gibraltar, nos vale para hacernos una idea de cómo las matuteras se preparaban para llevar tanto género. Fuente: smuggling gibraltar-intro.blogspot.com.es

Los altercados solían ser recogidos en los periódicos, siendo la primera noticia en 1820, cuando un matutero fue herido de muerte en la Puerta de Segovia por un carabinero que acudió a ayudar al consumero -esto no quiere decir que fuera el primer altercado- (3). También en el fielato de Cuatro Caminos un barrendero fue disparado por un agente del fielato en febrero de 1890 a las cuatro de la madrugada, cuando iba a su trabajo en el distrito Universidad, siendo su único delito llevar un taleguillo con su almuerzo.

Estos excesos de fuerza por parte del personal de los fielatos desembocaba en muchas ocasiones en verdaderas batallas campales con los vecinos, resultando normalmente incendiadas las casetas de consumos. Así ocurrió varias veces en Valencia, Játiva, Mahón, Valladolid, Ciudad Real, Mallorca,... aunque por lo general el motivo real era el descontento del pueblo con los precios tan elevados de los alimentos que era achacado al odiado impuesto de consumos.

La caseta de consumos de la estación de Atocha. Año 1900. Revista Nuevo Mundo (BNE).

También ocurrían anécdotas graciosas, como la que sucedió en Las Ventas en la Navidad de 1894 cuando una madre con su hijo pequeño -asiduos matuteros- montaron en el tranvía que les conducía a Madrid. Resultó que una vez sentados el niño se empezó a ahogar pues la ristra de longaniza que llevaba alrededor del cuello le empezó a apretar. La madre le dijo que se la aflojara un poco con tan mala suerte que una longaniza se le salió de la ropa quedando a la vista del agente de consumos que en esos momentos revisaba el tranvía. Este inquirió a la madre y al niño para que se apearan del tranvía, pero la madre se negó. El consumero llamó entonces a un Guardia Municipal que iba sentado más atrás para que hiciera bajar a los matuteros, pero este se hizo el remolón diciendo que no estaba de servicio. Le gente se impacientó porque el tranvía no arrancaba con lo que el guardia se tuvo que levantar para hacer bajar a la madre y al hijo, con tan mala suerte que al intentar tirar de ellos se le abrió la capa y dejó al descubierto una bota de vino de arroba y media que escondía en la cintura, lo que provocó las risotadas de todas las personas que iban en el tranvía.

En 1897 el Ayuntamiento sacó a pública subasta el arriendo de las casetas de consumos -ya habían estado antes en alquiler en 1830 y en otras ciudades de España-, adjudicándose por 20.600.000 pesetas la renta anual que percibía el Consistorio Municipal por el total de los fielatos. Esto provocó muchas dudas sobre el comportamiento de los consumeros -la empresa tenía 1.200 empleados-, pues a menudo se pasaban en el celo de su cometido -a pesar de que desde el Ayuntamiento y Hacienda se pedía mayor indulgencia-, y en otras se dudaba de que algunos no estuvieran compinchados con los matuteros. Así en 1900 el fielato que más recaudaba era el de la Estación de Mediodía (Atocha), pero para ello los agentes de consumos hacían abrir a todos los viajeros sus equipajes al aire libre, hiciera mal o buen tiempo, formándose en ocasiones grandes colas de gente a la intemperie, con las consiguientes protestas de todas las personas que salían de la estación.

Caseta de consumos de Atocha. Año 1900. Revista Nuevo Mundo (BNE).

Madrid contaba en 1900 con dos zonas para la cobranza de los consumos, la llamada de extrarradio o zona fiscal, y la municipal (esta última a cargo de la empresa arrendataria). En los fielatos del extrarradio había 1.000 agentes municipales que debían de estar las 24 horas del día en sus puestos de trabajo. El control de la buena labor de los fielatos del extrarradio era supervisada por los agentes de los fielatos municipales o la propia Policía Municipal que podía exigir los recibos de consumo a las personas que ellos consideraran.

Una de las casetas del extrarradio. Año 1900. Foto Revista Nuevo Mundo (BNE).

El lugar donde se situaban los fielatos daba muchos quebraderos de cabeza pues los vecinos del municipio de Madrid que estaban cerca de los del extrarradio se quejaban por pagar tanto por los productos como sí vivieran en el centro de Madrid. Así en 1906 los vecinos de la carretera de Aragón (actual calle Alcalá), que vivían entre la calle Goya y la plaza de Manuel Becerra se reunieron con el alcalde para solicitar que el fielato fuera trasladado más hacia Madrid. También los fielatos eran un estorbo para las industrias que se asentaban en las afueras de la urbe, optando algunas de ellas por salir fuera del municipio para no tener que estar a diario pasando sus mercancías por aquella especie de aduana.

En mayo de 1911 se empezó a debatir en el Congreso la eliminación de los consumos, buscando nuevos impuestos que pudieran suplir la falta de ingreso a las arcas de los municipios, creando para ello los impuestos de inquilinato y repartimiento. El 1 de enero de 1913 se eliminó el impuesto de consumos en varias ciudades como: Gijón y Murcia, y en muchas otras más pequeñas. Otras decidieron hacerlo por fases, lo que ocasionó disturbios en algunas ciudades donde seguían en funcionamiento los fielatos, como en Toledo donde quemaron las casetas.

Pero Madrid era un caso aparte por su gran envergadura. El consistorio madrileño se quejó al Gobierno pues con el inquilinato no llegaba al 30% que recaudaba con los Consumos. Finalmente, y de forma transitoria, se concedió seguir cobrando consumos sobre las carnes y la sal, y se creó en exclusiva el impuesto sobre alcoholes. El debate siguió hasta finales de 1914, cuando se decidió la supresión total del impuesto de Consumos, excepto para la sal. Sin embargo los madrileños estaban descontentos pues los precios de los alimentos no bajaron a pesar de haber suprimido el impuesto de consumos.

Registros de mercancías en la estación de Príncipe Pío. Año 1916. Foto Revista Nuevo Mundo (BNE).

Desde 1916 los fielatos fueron utilizados para pesaje de carros y camiones, y para inspeccionar la salubridad y calidad de las carnes -denominado oficialmente como "reconocimiento sanitario", aunque de esto tenía poco-. Los fielatos empezaron a cobrar el llamado "arbitrio de pesas y medidas", por el que cualquier vehículo que entrara en Madrid con mercancía debía de ser pesado y pagar un canon por ello. Esto ocasionó muchas protestas de los comerciantes pues se cobraba por mercancías que estaban en tránsito, por ejemplo géneros que llegaban a las estaciones de tren de Madrid y después se enviaban a pueblos cercanos. Esta práctica abusiva, sin duda utilizada al principio para mantener al personal de los fielatos, fue corregida a mediados de 1917.  Los fielatos exteriores, como el de la calle López de Hoyos, siguieron en funcionamiento hasta mediados de los años cincuenta, pero ya únicamente para pesaje.

Mujeres cruzando las vías junto a la estación de Delicias. No esta claro si se trata de estraperlo o de si venían de coger la carbonilla que arrojaban los trenes de vapor. Años cuarenta. Fondo Santos Yubero (ARCM), Colección Anmogon.

En 1934 entró una palabra a sustituir al matute: el estraperlo. El "straperlo" se trataba de un juego con una nueva ruleta inaugurada en Formentor en la que la banca siempre ganaba. Su nombre viene de sus creadores, un polaco apellidado Strauss y un holandés apellidado  Perel. El caso tuvo gran repercusión en la prensa pues se vieron involucrados importantes deportistas, políticos y autoridades municipales.

Estraperlo de tabaco en la Gran Vía. Año 1955. Foto: Catalá Roca.

Por desgracia, debido a la escasez, el estraperlo se hizo famoso durante la posguerra.

-.-.-

Autor: Ricardo Márquez
En este blog colabora José Manuel Seseña.

Notas:
1 - Parece que el principal motivo era las continuas inundaciones del Prado de San Fermín -lo que hoy es el Paseo del Prado-. El arroyo de la Castellana bajaba muy crecido con las lluvias y las aguas dejaban anegada la zona de Atocha, quedando incomunicado Madrid hacia el sureste.
2 - A lo largo del tiempo el impuesto fue cambiando de nombre: Sisas, derramas,..... hasta que a finales del siglo XVII se utilizó casi en exclusiva consumos.
3 - Consumero era el nombre que se les daba popularmente a los agentes de los fielatos.

martes, 6 de enero de 2015

La Puerta de Alcalá viendo pasar el tiempo

El Retiro y la Puerta de Alcalá una pareja que lleva unida mas de doscientos años. Foto abc.es 

Ya estamos en el 2015, un año mas. Hemos utilizado el estribillo de la canción de “La Puerta de Alcalá” que interpretan Ana Belén y Victor Manuel para titular este artículo que dedicamos a la Puerta de Alcalá, emblemático monumento situado en el centro de la Plaza de la Independencia, que fue descrito en la entrada del blog Historias Matritenses  Puertas y portillos de Madrid, por lo tanto no vamos a incidir mas en su detalle.

La Puerta de Alcalá en “Paseo por Madrid o Guía del Forastero 1815”

Su privilegiado emplazamiento la ha hecho ser testigo de múltiples acontecimientos, aunque hemos de recordar que cuando fue erigida estaba lejos del centro del Madrid de entonces. En este artículo hemos intentado hacer una muestra de alguno de ellos.

La Puerta de Alcalá sin construir la Plaza de la Independencia vista por el lado oeste, año 1855, haciendo función de puerta con verjas de cierre en los arcos. Tras los edificios de la izquierda de la parte superior, la Plaza de Toros llamada de la Puerta de Alcalá. Los edificios de la izquierda corresponden a lo que fue el Pósito.

La proximidad de la Puerta de Alcalá a la plaza de toros de la Puerta de Alcalá la hizo ser lugar de paso de los de los toreros que en calesa o a caballo iban a actuar, así como de los numerosos madrileños, que acudían a presenciar los espectáculos taurinos que en ella se celebraban, de gran popularidad en aquella época, desplazándose las clases sociales pudientes en coche propio con cochero-lacayo y los de las clases humildes andando pues no podían costearse un simón (1).

La Puerta de Alcalá y la Plaza de Toros llamada de la Puerta de Alcalá

La Plaza de Toros de la Puerta de Alcalá se inauguró el 3 de Julio de 1749 y su último festejo se celebró el 15 de Agosto de 1874 comenzando su derribo el día 17 (2). Ocupaba el espacio comprendido por las actuales calles de Alcalá, Lagasca, Claudio Coello, Conde de Aranda y Columela, ésta última en el interior del cuadrado formado por las anteriores. La plaza de toros de la Fuente del Berro, que sustituía a la de la Puerta de Alcalá, estaba prevista que fuera inaugurada a finales de Agosto pero no pudo serlo hasta el 4 de Septiembre.

El entorno que rodea al monumento de la Puerta de Alcalá ha sufrido numerosas modificaciones, algunas de las cuales mostramos a continuación:

La Puerta de Alcalá alrededor de 1870, lugar de parada de arrieros. Obsérvense los carteles que hay pegados a la fachada

Con jardines alrededor del monumento. Un tranvía Unión de la línea 4 procedente de Ventas se dirige a la Puerta del Sol cuando la circulación era por la izquierda. Foto Memoria de Madrid.

A mediados de los años 50 del siglo XX con rotonda ajardinada alrededor. En la imagen todos los medios de transporte de superficie del momento: tranvía, autobús, trolebús y taxi.  



Con circulación por el lado este para el sentido circulatorio Serrano-Alfonso XII. Una forma excepcional de circular por una glorieta 

En la actualidad, recuperado el sentido habitual de la circulación en las glorietas. Foto vallecasdigital.com

Inicialmente la Puerta de Alcalá cumplía la función de puerta puesto que su ancho era el  del camino de Alcalá.

Con la urbanización del Barrio de Salamanca se crea a su alrededor una gran plaza a la que el 28 de Abril de 1871 el Ayuntamiento de Madrid la da el nombre de la Plaza de la Independencia en honor de los sucesos del 2 de Mayo de 1808.

El 10 de Abril de 1924 la circulación en Madrid de vehículos y tranvías pasa a realizarse por la derecha en lugar de por la izquierda como hasta entonces.

En los años sesenta del siglo XX, se procede a una reforma de la pavimentación de la plaza, suprimiendo el adoquinado pues ya no hay tranvías, y así el 1 de Abril de 1969 se hace una variación sustancial en la circulación del entorno estableciendo el sentido único en la calle de Serrano dirección Puerta de Alcalá.

El paso del tráfico Serrano-Alfonso XII por la Plaza de la Independencia se hace por el lado este del monumento, algo inusual pues las rotondas son todas rodeadas por la derecha salvo indicación en contrario, siendo ésta una de ellas. Como complemento a este cambio se pone en servicio un túnel para peatones en la calle de Alcalá, lado Parque del Retiro, en sustitución del semáforo de superficie (3).

Una nueva reforma del entorno, la última hasta la actualidad, finaliza en el 2006 con el ensanchamiento de las aceras de Serrano dándolas mayor altura sobre la calzada para impedir el aparcamiento sobre ellas, además de otros detalles en los que no incidimos ya que salen del objetivo del presente artículo.

Por lo que afecta a la Plaza de la Independencia, a partir del 3 de Agosto, la circulación vuelve a ser la normal en las glorietas, es decir, por la derecha. El paso por el lado este queda suprimido y sustituido por una zona ajardinada. Asimismo queda clausurado el subterráneo para peatones pues se instala de nuevo un semáforo para que los viandantes puedan cambiar de acera.

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La Plaza de la Independencia, por su posición tan céntrica ha sido y es un importante lugar de paso de los medios colectivos de transporte:

En esta curiosa foto de los años cincuenta vemos un trapero dirigiéndose por la calle de Alcalá hacia Ventas. Detrás un tranvía de la línea C y varios autobuses de dos pisos.

Los tranvías empezaron a circular por este punto desde el 15 de Marzo de 1882 hasta el 10 de Septiembre de 1958, ambos inclusive. La línea mas representativa fue la 4, cuyo último día por aquí fue el 17 de Febrero de 1950.

En el blog Historias Matritenses hacemos referencia al paso tranviario por ese punto en los enlaces Viaje virtual en el tranvía "C" y Tranvías de Madrid - A vueltas por Madrid - Primuscircumdesiste Me.

Por su parte, la primera línea de autobuses de la Empresa Municipal de Transportes de Madrid por la Plaza de la Independencia, fue la 2 que se estableció el 7 de Abril de 1948 con el itinerario Plaza de Guzmán el Bueno-Doctor Esquerdo (4). Actualmente la línea 2 sigue pasando por este punto, con la denominación de cabeceras Manuel Becerra -Reina Victoria.

Una línea de autobuses muy representativa es la 28, pues siempre ha tenido el origen aquí. Se estableció el 9 de Agosto de 1959 con el itinerario Plaza de la Independencia-Emilio Ferrari. Actualmente es Puerta de Alcalá-Barrio de Canillejas.

Un trolebús de la línea 1 se dirige hacia la Plaza del Perú, nuevo final

Existió otro medio de transporte colectivo de superficie que fue el trolebús. La red máxima alcanzó ocho líneas, llegando a coincidir cuatro de ellas en la Plaza de la Independencia.

El 8 de Abril de 1950 se inauguró el servicio de trolebuses en Madrid Capital con la línea 1 El Viso-Puerta del Sol. El 13 de Diciembre de 1964 las dos líneas que todavía pasaban por la Plaza de la Independencia, 101 y 102, fueron sustituidas por autobuses (5).

Boca de metro de la estación de Retiro, línea 2, calle Claudio Coello. Foto metromadrid.es

Aunque el metro madrileño no tiene estación en la Plaza de la Independencia, la de Retiro se halla tan próxima que es como sí la tuviera, pues está situada bajo la calle de Alcalá entre las calles Claudio Coello y Lagasca, con acceso por ambas. Fue inaugurada el 14 de Junio de 1924

Plano del metro a su paso por la Plaza de la Independencia que cruza la Puerta de Alcalá bajo el arco central. Colección César Mohedas

La concesión de la red de metro de Madrid, del 12 de Enero de 1917, establecía para la línea Este Goya-Sol-Ferraz las estaciones de Independencia, situada en la plaza, y la de Velázquez en la esquina con Alcalá. Cuando se acometió la construcción de esta línea, actual línea 2, se optó por una sola, intermedia entre ambas, que es la de Retiro.

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La Puerta de Alcalá con su entorno de la glorieta central ha servido de escaparate para mostrar compromisos, conmemoraciones y reivindicaciones:

En el Madrid de la Guerra Civil, lado oeste

En el Madrid de la Guerra Civil, lado este. Foto publico.es

Iluminación navideña. Año 2008. Foto Wikipedia

Apagada para defender la reivindicación en contra del cambio climático. 16 de Abril de 2009. Foto elcomercio.es

Lazo rojo contra el sida. 30 de Noviembre de 2010. Foto elmundo.es

Protesta de Greenpeace en defensa del clima para pedir a la Unión Europea la reducción de la emisión de gases. 9 de Diciembre de 2010

Para pedir los Juegos Olímpicos del 2020. 8 de Septiembre de 2013

Para conmemorar el XXV aniversario de la caída del Muro de Berlín. 6 de Noviembre de 2014. Foto rtve.es

Además de las anteriormente citadas podemos mencionar la celebración popular del 1 de Julio de 2012 por la conquista de la Eurocopa 2012 de fútbol o la presentación el 13 de Mayo de 2014 del Mundial de Baloncesto.

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La Puerta de Alcalá sirve de incomparable telón de fondo en los escenarios que se montan:

Escenario preparado para el Concierto Gala MTV, acrónimo de Music Televisión. 7 de Diciembre de 2010. Foto Madrid.es


Escenario para esperar el resultado de la elección de los Juegos Olímpicos 2020, para los que Madrid no fue elegida en la votación final. 7 de Septiembre de 2013

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La Puerta de Alcalá ha sido testigo de manifestaciones políticas, sociales, lúdicas o deportivas. Las hay que son ocasionales y otras todas los años. Algunas son:

Fiesta de la Bici
Carrera de atletismo por el Mundial 2020
Coches clásicos
Manifestación de empresas pompas fúnebres (6)
San Silvestre Vallecana
Orgullo Gay
Cabalgata de Reyes
Manifestación contra ETA
Reivindicación para la conservación de las cañadas

Fiesta de la Trashumancia. Foto elmundo.es

La calle de Alcalá es Cañada Real y desde hace varios años se viene celebrando la Fiesta de la Trashumancia con el paso de rebaños de ovejas por la Puerta de Alcalá. En la Plaza de la Independencia hay dos mojones que indican que es Cañada Real y su ancho de 75,23m., equivalente a 90 varas castellanas, medida que tienen todas las que sean cañadas reales; están situados entre la puerta del Retiro y el semáforo de la calle de Alcalá y el otro enfrente entre la calle de Alcalá y la de Serrano.

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Pero también la Puerta de Alcalá ha sufrido avatares que han dejado heridas de metralla en sus piedras, unas en los sucesos del 2 de Mayo de 1808 y otras con la llegada de los 100.000 hijos de San Luis en 1823.

El monumento ha sido testigo mudo el 8 de Marzo de 1921 del asesinato del presidente del Gobierno Eduardo Dato.

Han sucedido también otros hechos relevantes:

Incendio de un tranvía Unificado de la línea 52 Narváez-Benavente. 6 de Junio de 1955

Un camión que, al parecer, le estorbaba el monumento cuando era perseguido termina chocando en el arco central. 17 de Febrero de 2006. Foto 20minutos.es

Finalmente, en este capítulo de sucesos no podemos olvidar el gran atentado visual sufrido por la Puerta de Alcalá con la construcción de la Torre de Valencia, inmueble controvertido que llegó a tener paralizadas las obras por romper la estética, edificado sobre el solar de un parque de bomberos. Fue concluido en marzo de 1973 publicitándose en la prensa durante varios días con la frase “estamos entregando las llaves...”.

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Como colofón a este artículo sobre la Puerta de Alcalá, vista de diversas maneras, nevada, sobrevolándola y atravesándola por debajo:

Nevada del 28 de Noviembre de 2003. Foto abc.es

Vista aérea. Foto Ayuntamiento de Madrid

Túnel del AVE Atocha-Chamartín, todavía sin entrar en servicio, cuyo cale tuvo lugar el 11 de Febrero de 2011

Epílogo
La Puerta de Alcalá tiene el homenaje musical de la canción La Puerta de Alcalá, que han popularizado Ana Belén y Victor Manuel. He aquí su letra:

Acompaño a mi sombra por la avenida,
mis pasos se pierden entre tanta gente,
busco una puerta, una salida
donde convivan pasado y presente.
De pronto me paro, alguien me observa,
levanto la vista y me encuentro con ella
y ahí está, ahí está, ahí está, ahí está
viendo pasar el tiempo la Puerta de Alcalá.
Una mañana fría llegó Carlos III con aire insigne
se quitó el sombrero muy lentamente
bajó de su caballo con voz profunda
le dijo a su lacayo: ahí está la Puerta de Alcalá
ahí está, ahí está viendo pasar el tiempo
la Puerta de Alcalá
Lanceros con casaca, monarcas de otras tierras,
fanfarrones que llegan inventando la guerra,
milicias que resisten bajo el "no pasarán"
y el sueño eterno como viene se va
y ahí está, ahí está la Puerta de Alcalá,
ahí está, ahí está viendo pasar el tiempo
la Puerta de Alcalá.
Todos los tiranos se abrazan como hermanos,
exhibiendo a las gentes sus calvas indecentes,
manadas de mangantes, doscientos estudiantes
inician la revuelta son los años sesenta
y ahí está, ahí está la puerta de Alcalá,
ahí está, ahí está viendo pasar el tiempo
la Puerta de Alcalá
Un travestí perdido, un guardia pendenciero,
pelos colorados, chinchetas en los cueros,
rockeros insurgentes, modernos complacientes,
poetas y colgados, aires de libertad
y ahí está, la puerta de Alcalá,
ahí está, ahí está viendo pasar el tiempo
la Puerta de Alcalá
La miro de frente y me pierdo en sus ojos,
sus arcos me vigilan, su sombra me acompaña,
no intento esconderme, nadie la engaña,
toda la vida pasa por su mirada
Miralá, míralá, miralá, míralá, miralá
la Puerta de Alcalá
Miralá, míralá, miralá, míralá,
la Puerta de Alcalá.


Bibliografía
Archivo de D. Carlos López Bustos
Libro 90 años de Metro de Madrid, de varios autores, entre ellos nuestro amigo César Mohedas, conocido de nuestros lectores.
Libro Toponimia Madrileña, de Luis Miguel Aparisi Laporta

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Autor José Manuel Seseña
En el blog Historias Matritenses, participa y colabora Ricardo Márquez

Notas:
(1) Los días de festejo debían de producirse congestiones de tráfico a tenor de lo que recoge la prensa en el Clamor Público del 27 de Mayo de 1856 por la corrida celebrada el día anterior:
Hermosa tarde en verdad, concurrencia la mas numerosa y brillante de este año, y ahora que aquí llegamos rogamos á quien corresponda, que puesto que la puerta de Alcalá tiene cinco arcos destinados á facilitar el paso del público, se dediquen para la mayor comodidad de este, (por supuesto el de á pie) las dos de los costados; las otras dos inmediatas para la salida de los carruages hacia la plaza de toros y la del centro para el regreso de aquellos. De este modo se evitará la monotonía que presenta esa infinita línea de vehículos de todas clases que destruyen lo mas alegre y poético de esta fiesta, que es la algazara y gritería que mueven los conducidos y conductores cuando van corriendo hacia ella”.
 (2) La prensa da cuenta del programa facilitado por la empresa para celebrar el último festejo taurino:
Mañana se verificará en la plaza vieja de Toros la última corrida, por principiarse el derribo al siguiente día. Según los programas de la función, que hoy ha repartido la empresa; cuenta el edificio con una antigüedad de 127 años y fue construido y regalado al hospital General por el rey D. Fernando VI, habiendo producido por consiguiente muchos millones de reales a favor de la humanidad doliente. La función dispuesta es muy variada, porque además de los novillos embolados, se lidiará un torete, también embolado, por la cuadrilla de mujeres toreras a cargo de la antigua matadora Martina García; dos toros embolados picados en burros y estoqueados sobre zancos; otros dos de puntas que matará el espada Jaqueta y concluirá la función lidiándose el último novillo con luces de bengala y a continuación bonitos y variados fuegos artificiales”.
Días después aparece en la prensa información rebatiendo el dato de 127 años pues el primer festejo tuvo lugar el 3 de Julio de 1749.
(3) Este túnel, hoy clausurado, es uno de los varios que se establecieron en beneficio de la circulación rodada y en detrimento del peatón que posteriormente desaparecieron, aunque conservaron las rampas tapiadas hasta que también fueron eliminadas. Ejemplos: en Aluche Ocaña-Valmojado y en la Gran Vía de San Francisco Águila-Ventosa.
(4) La red de autobuses de la Empresa Mixta, establecida poco antes de la Guerra Civil, tenía itinerario por la Plaza de la Independencia.
(5) El artículo “El Trolebús” no quisimos hacerlo mas amplio debido a que sabíamos de la existencia de un trabajo sobre este sistema por parte de un amigo nuestro que lo tiene en avanzado estado de desarrollo.
(6) Esta fue de regreso a sus bases tras haber efectuado la protesta, que fue organizada por la patronal de empresas de pompas fúnebres por desacuerdo con el Ayuntamiento de Madrid.

martes, 8 de noviembre de 2011

Los panoramistas de las Torres de Santa Cruz

 La parroquia de Santa Cruz en 1869 en pleno derribo. Biblioteca Nacional.

Con este título propio de una película les ofrecemos hoy un artículo que teníamos pendiente desde el mes de mayo cuando publicamos uno sobre la vista panorámica de Madrid tomada durante la guerra civil desde la finca de Vista Alegre. Adicionalmente les ofrecemos, a continuación del artículo, una interesante propina fotográfica.

Entonces contactamos con la colección madridantiguo y con Miguel Hervás, investigador de temas madrileños y de historia de la fotografía, al que los lectores de las revistas madrileñistas ya conocerán. Demostramos  en dicho artículo que aquella espectacular vista del Madrid asediado fue tomada desde los torreones del actual Centro Puerta Bonita en Carabanchel y nos comentó que el sacar vistas panorámicas de Madrid subiéndose a las torres tenía en Madrid una larga tradición, siendo numerosos los fotógrafos que lo habían practicado, así como también desde aviones o globos, tema sobre el cual ya publicó un artículo en la revista Madrid Histórico (MH nº14, Marzo 2008).

Curiosamente el primer intento -posiblemente en el mundo- de realizar una fotografía aérea lo realizó el británico Charles Clifford en Noviembre de 1850, subiéndose con una pesada cámara en un globo aerostático desde la plaza de toros de la Puerta de Alcalá, y la cual constituiría la primera vista panorámica fotográfica de Madrid. No se tiene constancia de dicha fotografía, pero es muy posible que estuviese en la base de las famosas vistas de Madrid  grabadas por Alfred Guesdon.


Viendo lo interesante del tema de las vistas panorámicas pensamos que merecía un artículo que nos ofreció ilustrar y ahora, tras varios aplazamientos veraniegos, les ofrecemos un breve repaso a algunas vistas panorámicas que van desde la década de 1850 a la de 1930.

El lugar tradicional hasta entonces desde el cual realizar vistas panorámicas de la ciudad era la zona de la Pradera de San Isidro, dejándonos varios ejemplos  espectaculares de ello Jean Laurent -fotógrafo sobradamente conocido por todos-, y anteriormente, en pintura, el sordo de Fuendetodos, que vivía en su Quinta, no muy lejos de esos lares. También históricamente se realizaron múltiples vistas de la ciudad mirando al Alcázar. Desde esta zona de la ciudad publicó Guesdon otra vista aérea similar a la ilustrada.

En Junio  se analizó en el Foro del Viejo Madrid y en Urbanity, una curiosísima vista del centro de Madrid, que Miguel Hervás confirma que se trata de una placa de cristal para linterna mágica (especie de proyector de diapositivas primitivas) tomada desde la torre de la desaparecida iglesia de Santa Cruz mirando hacia la de San Ginés, editada por la casa Ferrier de Paris, dentro de su larga serie de vistas estereoscópicas de España -y de un extenso catálogo de  todo el mundo-. La autoría de esta colección de imágenes es muy debatida, nos comenta, pues algunas de las vistas las publicaron tanto Laurent en Madrid como Soulier y Ferrier en Paris, pudiendo tanto ser que Laurent vendiese los negativos a Francia como a la inversa, según sostienen algunos investigadores. Incluso es posible que, algunos o todos, sean obra del mismo Clifford, pues es conocido el dato de que realizó vistas para la casa Ferrier -al menos en Segovia-. En definitiva es un terreno abonado para elaborar teorías, a falta de que aparezca algún documento o prueba definitiva.  En cualquier caso se trata de una vista excepcional, correspondiendo al nº 492 del catálogo de Laurent y al 401 de Ferrier y Soulier.


Una vista de linterna mágica como la analizada en el foro y la misma vista en formato estereoscópico, sobre cartón, en este caso sin ninguna marca de fotógrafo.

La desaparecida iglesia de Santa Cruz estaba en la plaza del mismo nombre, frente al Ministerio de Asuntos Exteriores, y su torre era conocida como la Atalaya de la Corte, por ser el punto más alto de Madrid. Este record se lo disputaba con la torre de la iglesia de San Salvador,  la Atalaya de la Villa, en la calle Mayor, en la cual comienza la historia de El Diablo cojuelo, novela de 1641 de Luis Vélez de Guevara, que ya nos ofrecía interesantes panorámicas -literarias en este caso-, de Madrid. La de Santa Cruz fue derribada en 1869 como parte de las reformas emprendidas por el ayuntamiento revolucionario de 1868, siguiendo ideas de Fernández de los Ríos en su Futuro Madrid.

Por fortuna hace unos años al realizar las excavaciones para un aparcamiento en  la plaza aparecieron los cimientos y hoy la situación de la torre se encuentra señalizada en el suelo con adoquín de color y una placa en bronce, en la esquina de la Calle de la Bolsa, en la cual se conserva además prácticamente intacta la Sacristía, alojando un conocido restaurante.


Otro fotógrafo que se subió a la misma torre fue el francés Carpentier, que realizó una no muy extensa pero espectacular colección de vistas estereoscópicas de Madrid y de algunas otras ciudades españolas. Entre ellas  hay una sorprendente serie desde nuestra torre, de las cuales seleccionamos aquí solo dos, que enlazan entre sí, orientadas hacia el Este



En la primera de ellas se ve a la izquierda la primitiva Puerta del Sol durante la reforma iniciada en 1855 y la calle de Alcalá, y en ambas el Parque del Retiro al fondo.

Unos años más tarde otro fotógrafo francés, Ernest Lamy, realizó otra colección de vistas de España, incluyendo dos vistas desde la torre de Santa Cruz, una sobre la Plaza Mayor y la segunda, más interesante, hacia Atocha. En esta se ve, en la misma calle de Atocha, el edificio que fue Convento de la Trinidad Calzada y que era sede del Museo de la Trinidad, posteriormente disuelto, incorporándose sus colecciones al Museo del Prado. El solar completamente reedificado, está ocupado actualmente en parte por el Teatro Häagen-Dazs, antiguo Calderón, y por la calle Doctor Cortezo, abierta posteriormente.

Esta misma vista se publicó en El Museo de la Trinidad: historia, obras y documentos (1838-1872), Museo del Prado, 2009. –Nótese que prácticamente se podría enlazar con las dos vistas anteriores-

Puede que algún atento lector al leer en el título en plural … las torres de Santa Cruz,  haya pensado, con toda la razón, que esta iglesia no tenía dos torres o campanarios -como claramente se ve en las ilustraciones que hemos visto-, pero dicha licencia nos permite hacer referencia a la torre de la segunda iglesia de Santa Cruz.

Tras el derribo de la primitiva parroquia se traslada esta a la vecina iglesia del Convento de Santo Tomás de Aquino de los dominicos, en la calle de Atocha, distante escasos 50 metros. Tras el incendio, reforma y finalmente derribo completo de Santo Tomás en 1876 -en lo que constituye una de las más lamentables perdidas del patrimonio madrileño- se levantó en su solar, de 1889 a 1902, la actual parroquia de Santa Cruz, obra del Marqués de Cubas, que todos conocemos. Para evitar extendernos sobre este tema, nos remitimos a la bibliografía madrileña habitual y en internet, por ejemplo, a un artículo que hemos encontrado, con buenas imágenes y que los interesados pueden consultar fácilmente.


Desde la nueva “Torre de Santa Cruz” – que afortunadamente nunca se culminó con la enorme aguja final que vemos en alguno de los proyectos- se retoma la tradición de realizar vistas panorámicas, y así vemos a la casa norteamericana Underwood & Underwood incluyendo en 1902 en una colección de 100 vistas estereoscópicas de España una de la Plaza Mayor madrileña.


Por esos años de finales del  XIX decae la moda de las vistas estereoscópicas, que había comenzado en 1851, iniciándose la de las novedosas postales ilustradas. Vemos entonces a buena parte de los nuevos editores, ya locales, realizar nuevas tomas fotográficas para sus colecciones de postales, y de las cuales ofrecemos aquí una muestra representativa.

Vista de la Plaza mayor editada por la casa Hauser y Menet

Vista de la Puerta del Sol editada por Madrid Postal, coloreada manualmente.

Vista fotográfica tomada hacía el Este/ Retiro, probablemente por algún fotógrafo amateur.

Como sorpresa final, encontramos otra serie similar a la de Carpentier, esta vez de postales, con vistas panorámicas editadas por la casa Loty, nombre que usaba el fotógrafo -nuevamente de origen francés, aunque residente en la villa- Justin Charles Alberty.



Tres postales editadas por la casa Loty. Vista sobre la Puerta de Sol la primera, hacia San Ginés la segunda –nótese la similitud con la primer vista de Ferrier- y la tercera hacia San Francisco.

La casa Loty también realiza sobre 1930 otra serie de postales similar con vistas panorámicas de Madrid, pero desde la recién construida torre de la Compañía Telefónica, edificio que toma el relevo como Atalaya de la Villa y Corte, representando este simple hecho en sí mismo una muestra del paso de los tiempos, del siglo XIX al XX, trasladándose el centro del poder tradicional a la nueva y moderna Gran Vía, y a su vez de la Iglesia secular a las multinacionales capitalistas, e incluso la aparición de los nuevos rascacielos como nuevas catedrales, aunque estas imágenes ya se salen del título de nuestro artículo.

Como cierre y definitiva muestra del paso de los tiempos, no al siglo XX, sino ya  plenamente   al XXI, en el cual la fotografía aérea ahora se toma desde satélites en el espacio, como podemos ver en Google Earth, a este servicio les remitimos para que se sitúen sobre la torre de Santa Cruz, y desde allí vean una vista panorámica del Madrid actual de 360º, obtenida con una modernísima cámara giratoria por un fotógrafo actual, Luis Sánchez Davilla –que seguramente no era consciente de sus ilustres predecesores-, y para lo cual tan sólo han de pinchar sobre el cuadradito rojo que allí encontraran.

También pueden probarlo seguidamente


Sta Cruz in Madrid


Propina fotográfica estereoscópica.

Ante la enorme cantidad de vistas estereoscópicas que vemos queremos aprovechar la visita para saber algo más de este medio tan desconocido y profundizar un poco en el tema.

Miguel Hervás nos aclara el principio de la estereoscopia, consistente en realizar dos fotos muy similares, pero con unos 8 cm de desplazamiento entre ellas, reproduciendo cada una lo que ve cada uno de los ojos, realizando el cerebro el trabajo de mezclarlas y darnos la sensación de relieve.  Nos explica que la colección madridantiguo lleva 10 años estudiando los múltiples fotógrafos y colecciones de vistas estereoscópicas de España que se editaron en todo el mundo. Así, aparte de las colecciones “físicas”, figuran en el estudio y en colecciones ”virtuales” unos 20 editores, franceses, ingleses, alemanes, estadounidenses y españoles, que en conjunto suponen varios miles de vistas, dejando aparte naturalmente las vistas realizadas por particulares, también a veces de gran interés. Como ejemplo nos muestra un artículo publicado en el Boletín Español de Arte del CSIC (nº 312, Octubre 2005) donde se estudia la producción de otro francés, J. Andrieu, y donde, aparte de reproducir múltiples vistas de Madrid, hay una breve explicación de la técnica fotográfica estereoscópica y de su historia.  Al estar disponible online  los interesados pueden descargársela.

Le preguntamos por su serie preferida de todas las que vemos y diplomáticamente nos dice que cada una tiene sus puntos fuertes.

Así la de Andrieu, depositada en 1868, y probablemente  realizada en 1867, de unas 314 vistas de toda España ya se ha podido prácticamente completar desde entonces, conociendo 300 de ellas, más algunas variantes, habiéndose localizado, al preparar la publicación en 2005, bastantes imágenes desconocidas hasta ese momento en la Biblioteca Nacional de Francia.

De la serie de Carpentier destaca el extremo interés de algunas vistas, tanto por su rareza como por su antigüedad –depositadas en 1857, un amigo suyo que la ha estudiado más a fondo las ha fechado en 1856-. De algunas de ellas nunca ha visto ningún ejemplar en manos particulares, conociéndose únicamente los ejemplares de la misma Biblioteca Nacional de Francia. Nos muestra algunos ejemplos, destacando una excepcional vista de la zona de Atocha y otra de la Puerta de Recoletos, que vemos por primera vez en fotografía, donde aún asoma por la derecha la cerca y que nos interesa especialmente para poder compararla con los dibujos que ya vimos al estudiar las puertas y portillos de Madrid en Diciembre de 2009 .



Fuente: Biblioteca Nacional de España.

También nos impresiona una misteriosa vista del Museo del Prado y que nos señala que curiosamente recuerda mucho a una excepcional imagen tomada por Louis de Clerq unos pocos años después y que se pudo ver recientemente en el Museo del Prado en la exposición No solo Goya - nº 69 del catálogo, también descargable online en la web del museo-.

El Museo del Prado en 1856. Ejemplar con las marcas de León Jouvin.
La Puerta de Toledo en 1856. Ejemplar editado como una serie titulada Voyage en Espagne.

De la serie de Gaudin destaca su extrema belleza y sus tonos, y nos muestra una Cibeles, no por su espectacularidad, sino como curiosidad por estar realizada con una cámara de un solo objetivo, tomando dos imágenes sucesivas. Si nos fijamos bien cuando el fotógrafo realizó la segunda toma los aguadores ya se habían cansado de esperar y se habían llevado sus cubas.


Como ejemplos más modernos, pero no menos interesantes, destaca una serie de la casa norteamericana White con más de 100 vistas de Madrid o una alemana, algo menor, donde vemos las Ventas del Espíritu Santo como nunca antes las habíamos visto, o un excepcional puesto de buñuelos de viento, tan propio de fechas de los Santos y que ya nos obliga a marcar un final a la entrevista y al extenso artículo.
-.-.-

Autores: Ricardo Márquez y Miguel Hervás.
En este artículo ha colaborado José Manuel Seseña.