miércoles, 5 de diciembre de 2012

El Ferrocarril Eléctrico del Guadarrama (XI)


Suizo en Los Cotos. Foto Javier Aranguren 1970

En la entrega anterior habíamos detenido nuestro viaje virtual a la entrada de la estación de Los Cotos. Sus singulares características hace que le dediquemos especial atención.

Los Cotos por la tarde. Foto Manuel Cayola invierno 2012

La vía general por la que venimos desde Vaquerizas finaliza en la topera de la subestación y la playa de vías de viajeros, conformada por tres, parten a la izquierda como vías desviadas, disposición errática que no comprendemos pero que en la actualidad está corregida con la rectificación del trazado de la entrada de la vía general y levante de la aguja de la vía de la subestación que queda sin enlace.

Playa de vías de Los Cotos en un gélido día invernal. Foto Ju5 invierno 2007

Los edificios de la estación son dos, ambos situados a la derecha.

En primer lugar el de la subestación, en él finaliza la línea eléctrica Tablada-Los Cotos.

En segundo lugar el edificio de viajeros. Es de dos plantas, con porche, y tejados con gran inclinación para facilitar que en la época invernal la nieve escurra evitando con ello su acumulación. El acceso es a través de un ancho vial con acera para peatones en el lado muro, apto para todo tipo de vehículos, que desde el mismo andén principal del lado final de vía del edificio de viajeros, asciende hasta el Puerto de los Cotos en aproximadamente 250 metros de longitud (1).

Los Cotos. Llegada de un suizo recarrozado. Ha desaparecido la vía muerta a continuación de la de la izquierda. Foto Javier Aranguren 1975

Los Cotos. El  suizo recarrozado con cuñas quitanieves, haciendo la maniobra para liberarse del remolque. Foto Javier Aranguren 1975

Los Cotos. Suizo recarrozado ya dispuesto para volver a Cercedilla. Foto Javier Aranguren 1975

Volviendo a la situación con la fue inaugurada la línea en Octubre de 1964, la vía procedente de Cercedilla encuentra a la izquierda una primera aguja de la que parte otra vía que a su vez se desdobla para ser las vías 2 y 3.

Después de esa primera aguja, la vía principal encuentra una segunda aguja que es la comentada del acceso a la subestación eléctrica, continuando en desviada para llegar hasta el edificio principal.

Llegada del tren inaugural de la prolongación a Los Cotos. Colección César Mohedas

Acto inaugural de la prolongación en Los Cotos. Foto Colección Javier Aranguren

El agrupamiento de vías por el final es así: la vía 3 se une a la 2 y desde ésta, antes de incorporarse en la 1, parte una vía muerta de la longitud de un remolque o poco mas, desaparecida con la reforma general de instalaciones de 1973, de la que se llegó a decir que su existencia era para servir en un futuro de vía madre para cuando alguno de los diversos ramales proyectados fueran realidad, aunque la utilidad mas práctica era la de apartado de un remolque para que no estuviera detenido en la vía general o en las de sobrepaso 2 ó 3 (2).

Los Cotos, playa antigua de vías en la que esta en primer termino la vía muerta hoy inexistente. Foto Gire-Renfe

Los andenes son dos, uno el principal para la vía 1, que comienza a continuación de la subestación y termina donde se inicia el vial de acceso al Puerto de Los Cotos, y otro, secundario entre las vías 2 y 3, de similar longitud pero algo desplazado hacia el lado Cercedilla tanto su principio como su final.

Este segundo andén es un lugar indicado para apreciar el pinar y el valle del fondo, pues la playa de vías de Los Cotos, asentada en terraplén para establecer este andén y la vía 3, proporciona por su elevación un claro en el bosque.

Los Cotos. Haciendo la maniobra de escape para liberarse del remolque, Junio 1968. Foto Colección Javier Aranguren

En el mismo lugar que la anterior pero la vía hacia ningún sitio porque no se precisan maniobras. Foto Ju5

Pero después de agruparse las tres vías en una, continúa como vía general la procedente del andén principal.

Túnel de Cotos en estado de origen, con catenaria en la vía. Foto M.O.P.

Túnel de Cotos en estado actual. Obsérvese la ausencia de catenaria. Foto Manuel Cayola invierno 2012

Comienza una trinchera en curva a la derecha, de tierra en el lado izquierdo y muro de piedra ascendente en el lado derecho sobre el que se asienta el vial que conduce al Puerto de los Cotos, atraviesa la divisoria Castilla y León-Comunidad de Madrid donde entra de nuevo en esta última, y finaliza, casi a continuación, ante la boca del túnel sin salida de Los Cotos.

Los túneles siempre han tenido un halo de misterio que excitan la curiosidad general al adentrarse en un mundo desconocido a través de las entrañas de la tierra (3), y el de Los Cotos no iba a ser menos pues el hecho de no tener salida ha dado lugar a comentarios de lo mas diverso, y máxime que actualmente se encuentra cerrado con una puerta metálica que incrementa todavía mas las ganas de saber lo que hay detrás.

He tenido la oportunidad, y también la suerte, de poder introducirme en él en un verano, en época de funcionamiento del ferrocarril, pues antes de la inauguración tuve reparo en entrar. En tal ocasión, la boca del túnel todavía estaba en estado de origen, es decir, sin puerta, y la vía totalmente libre, sin servir de apartado de material inútil, y esto es lo que vi:

Interior del túnel visto desde muy cerca del final. Foto Manuel Cayola invierno 2012

"La curva de la trinchera continúa en el interior del túnel hasta el final, punto desde el que no se ve la boca de entrada pero sí el resplandor de la luz.
El perfil es horizontal a excepción de los cinco metros iniciales que tienen la misma rampa de la trinchera, medida que tiene como objetivo que las aguas exteriores no penetren en su interior.
No observé filtraciones en la bóveda.
El final no es una pared frontal vertical como sería lo normal, sino que empieza una rampa de tierra de hastial a hastial tapando el último metro de raíl y empieza a ascender hasta llegar a la bóveda, que “a ojo” puede ser del 40%, perfectamente accesible para curiosos como yo. 
El tendido eléctrico acaba un metro después de empezar la rampa de tierra por lo que subir hasta la bóveda no entraña peligro. No obstante, es muy probable que este tramo estuviera desconectado a partir del seccionamiento que hay al comienzo de la trinchera."

Final del túnel y también de la línea. Foto Manuel Cayola invierno 2012

Así es el final de la línea Cercedilla-Los Cotos, cuyo proyecto mas importante consistió en unirlo al Ferrocarril Directo Madrid-Burgos, inaugurado cuatro años después, el 4 de Julio de 1968, en la estación de Gargantilla pasando por Rascafría. En el momento de poner en servicio Puerto de Navacerrada-Los Cotos todavía se consideraba posible tal prolongación, pero ninguna obra se hizo a excepción del edificio de Gargantilla que era anterior, con una configuración en ángulo recto, diferente al resto de las estaciones del Directo, a fin de permitir la llegada de nuestro ferrocarril con trasbordo en el mismo andén (4).

Después de la descripción física del túnel ha de indicarse el por qué de su construcción pues de todos es sabido que las obras se realizan siempre que sea posible por defecto y nunca por exceso (5), por lo que es evidente que tiene que haber una motivación puesto que desde la última aguja hasta el final de vía dentro del túnel hay 185 metros, longitud mas que suficiente para efectuar la maniobra de cambio de vía ya que con 40 metros disponibles se puede efectuar holgadamente sin necesidad de hacer tan larga la trinchera y luego la galería subterránea.

Pues sí, efectivamente hay un motivo, y no es otro que el de servir de aparcamiento nocturno de vehículos con el fin de facilitar que el tren pueda arrancar al día siguiente a la hora de comienzo del servicio, algo realmente difícil si está toda la noche al raso a muy bajas temperaturas, y para ello se construyó en horizontal y en saco pues no tenía sentido darle otra salida que produciría un enorme tiro de viento, no obstante, fácil de hacer en caso de decidir prolongar el ferrocarril. Los horarios de trenes grafíados nunca establecieron que un vehículo hiciera noche en Los Cotos y por tanto esta costosa infraestructura de trinchera y túnel de cerca de 150 metros de longitud de exceso ha resultado innecesaria.

Conjunto de la estación desde el lado Puerto Navacerrada. Foto Manuel Cayola invierno 2012

Conjunto de la estación desde el lado túnel. Foto Manuel Cayola invierno 2012

La estación de Los Cotos fue construida sobredimensionada para los servicios que empezó a prestar, cuestión que se ha visto acrecentada en la actualidad con la progresiva disminución del tráfico ferroviario. Estaba terminada en el verano de 1962, al igual que el resto del ferrocarril desde el Puerto de Navacerrada, en lo que respecta a vías e instalación de tendido eléctrico, aunque sin tensión puesto que aún no se había construido la línea eléctrica Tablada-Los Cotos, situación inmovilista que produjo un deterioro acusado de las traviesas por las inclemencias del tiempo y sus diferencias térmicas.

La vía 3, apenas utilizada, ha sido lamentablemente protagonista al usarse como destino final de material ferroviario de la primera generación recarrozado para proceder a su desguace.

Los Cotos. La nieve es una muestra palpable de la escasa utilización que tienen sus instalaciones. Foto Javier Aranguren

Además de las dos vías muertas levantadas cuando el cierre de la línea, ya comentadas, se ha desmantelado también la catenaria de la vía que va hacia el túnel a excepción de un corto tramo a partir de la última aguja que tiene la longitud justa para permitir la maniobra de cambio de vía de una unidad de tren, acción que en la actualidad no es necesaria puesto que solo se utiliza la vía 1 hasta el edificio de viajeros ya que el sistema de explotación es en forma de lanzadera y además el coche motor y el remolque que conforman la composición van acoplados.

La nieve nos dice que  solo se utiliza la vía 1 hasta el edificio de la estación de Los Cotos, su continuidad y la 2 y la 3 no tienen uso. Foto José Luis Cortijo

El túnel no ha sido utilizado para nada ni ha tenido circulaciones hasta mucho tiempo después de la inauguración en que se ha decidido aprovecharlo y cerrarlo para alojar material inútil que las condiciones climatológicas del entorno han favorecido el que aún se deteriore mas. Mal que nos pese a los aficionados ferroviarios, el cierre con puerta metálica tiene dos objetivos, uno impedir la curiosidad poco sana que pueda llegar a servir de refugio permanente y otro evitar cualquier accidente a causa del decrépito material alojado.

Curioso visitante de las instalaciones ferroviarias de Los Cotos. Al fondo inicio trinchera que conduce al túnel con la vía cubierta de nieve. Foto Ju5

En otro orden de cosas, la falta de actividad de la estación ha facilitado que sirva de plató de cine, pues en 1969 se rodó la película “Hora cero: Operación Rommel”, detallada en la entrega anterior, con escenas en su entorno, incluyendo el túnel final.

Los Cotos cuando llegó el Eléctrico, www.newasport.com

Estación de Cotos y carretera al Puerto de Navacerrada. Foto Fernando Borruel (www.rutasyascensiones.org)

Hay que agradecer que la llegada del tren a Los Cotos propiciara la expansión de las instalaciones de este puerto que contaba con la solitaria presencia de la Venta Marcelino junto el chalet-refugio del Club Alpino y durante el verano el funcionamiento de un campamento militar cuya entrada estaba al final de la recta con la que la carretera inicia el descenso a El Paular, punto que al comenzar la década de los sesenta era el final de la pavimentación continuando desde aquí en tierra hasta las inmediaciones de la zona recreativa de La Isla, en el término municipal de Rascafría. De esta manera la oferta de nieve se diversificó dejando de ser la estación invernal de Navacerrada la única existente, ampliando el espacio para aparcamiento de vehículos, siempre insuficientes en la temporada alta, realizado con menor impacto medioambiental por permitirlo el terreno, y además de Valcotos se creó Valdesquí, otra nueva estación invernal, situada a tres kilómetros del puerto de Los Cotos, a la que le vendría muy bien la prolongación del ferrocarril como otro medio mas de transporte alternativo.

Los Cotos, a la izquierda hacia Rascafría y a la derecha hacia Valdesquí. Foto Manuel Cayola invierno 2012

De cualquier forma, las tres siempre se saturaban, indicando a los automovilistas a la salida de Madrid cuando los aparcamientos ya están completos por lo que hay que espabilar si se quiere ir a esquiar. Viene como anillo al dedo el refrán “A quien madruga Dios le ayuda”.


Actualmente está desmantelada la estación invernal de Valcotos al haberse creado el Parque Natural de Peñalara.

Estación de Los Cotos, loma del Noruego y Valdesquí. Foto Fernando Borruel (www.rutasyascensiones.org)

Múltiples excursiones se pueden realizar desde Los Cotos pero las dos mas conocidas son ascender al Pico de Peñalara o el ir hasta la laguna del mismo nombre, cuyo día grande era el primer domingo de Agosto cuando se celebraba su travesía a nado, actividad deportiva que se empezó a celebrar en la década de los años veinte y que dejó de realizarse en los noventa para evitar el deterioro de la zona por la masificación del elevado número de visitantes que acudían a verla, quedando prohibida, además, la práctica del baño en todo tiempo.

Pico Peñalara y al fondo Los Cotos – Foto Wikipedia

Laguna de Peñalara. Foto Comunidad de Madrid

Continuará nuestra evocación, y también reivindicación, del Ferrocarril Eléctrico del Guadarrama.
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Entregas anteriores:
El Ferrocarril Eléctrico del Guadarrama (I)
El Ferrocarril Eléctrico del Guadarrama (II)
El Ferrocarril Eléctrico del Guadarrama (III)
El Ferrocarril Eléctrico del Guadarrama (IV)
El Ferrocarril Eléctrico del Guadarrama (V)
El Ferrocarril Eléctrico del Guadarrama (VI)
El Ferrocarril Eléctrico del Guadarrama (VII)
El Ferrocarril Eléctrico de Guadarrama (VIII)
El Ferrocarril Eléctrico del Guadarrama (IX)

El Ferrocarril Eléctrico del Guadarrama (X)

Autor José Manuel Seseña

En el blog Historias Matritenses también colabora Ricardo Márquez

Agradecimientos:
A Javier Aranguren, experto aficionado y gran conocedor de la línea,  por la autorización para poder reproducir fotos de su colección, y también a Senén Fernández, José Luis Cortijo Martín, Ju5 (Lorena y Juan), Ezequiel Martín (www.Cercedilla.net), Fernando Borruel (www.rutasyascensiones.org), Gonzalo Fanjul hijo, Antonio Agulló, Carlos López Bustos, José Gascón, Jordi Ibáñez, Justo Arenillas, José Luis García Salazar, Antonio García Portas y Mercedes (Maquetrén), Jaime Fernández (Amical Ferroviaria), Mariano Orozco, Paco Zabala, César Mohedas, cuyas fotos están intercaladas en las diversas entregas, grandes aficionados al ferrocarril y al Eléctrico en particular, algunos de los cuales ya no están entre nosotros, y también a Manuel Cayola, que es además montañero incansable, por el extraordinario reportaje que, por falta de espacio, han quedado numerosas fotos interesantes sin poner, con nieve y sin nieve, junto con vídeos. Asimismo también a todos aquellos que nos han dado su apoyo para realizar este trabajo.
También a las páginas web www.cercedilla.es, www.panoramio.com www.newasport.com, y www.drehscheibe-foren.de.


Bibliografía
El Ferrocarril Eléctrico del Guadarrama, de Javier Aranguren.
Automotores Españoles (1906-1991), de Javier Aranguren.

Notas:
(1) Es el punto ideal de la línea Cercedilla-Los Cotos en el que pueden acceder los camiones góndolas para llevar o traer material ferroviario porque tiene espacio de maniobra, aunque esta operación se ha realizado en Camorritos que obliga necesariamente a tener que pasar por el casco urbano de Cercedilla después de realizar ciertos movimientos de ida y vuelta por el mismo punto para poder invertir la posición del camión.
(2) La función de esta vía era la misma que la del Puerto de Navacerrada, ambas desaparecidas. Mientras en ésta última solo sirvió para apartar material de servicio en ciertos momentos, en cambio en Los Cotos nunca tuvo ningún uso.
(3) Recuérdese los ríos de tinta vertidos sobre la estación del metro de Chamberí o la impresión que causó a los madrileños el paso bajo el río Manzanares cuando se inauguró el Ferrocarril Suburbano.
La especial configuración orográfica de España ha hecho necesario la construcción de numerosos túneles, algunos de los cuales con monumentales boquillas para resaltar su importancia como es el caso del túnel de Somosierra en la provincia de Madrid. La red de alta velocidad ha incrementado el número y longitud de estas imprescindibles infraestructuras.
Muchos de los túneles ferroviarios tienen su propia historia, y como la lista sería interminable solo vamos a citar algunos ejemplos: Argentera, Canfranc, El Lazo, Engaña, Meridiano, Perruca, Torre del Bierzo y el citado anteriormente de Somosierra.
(4) Si se hubieran construido los ramales por el entorno de Los Cotos y el enlace con el Madrid-Burgos no sabemos lo que habría ocurrido con ellos el 1 de Enero de 1985 cuando la guadaña del Ministerio de Fomento, agitada por el ministro de turno Enrique Barón del Gobierno Felipe González, segó mas de 1.000 kilómetros de vías férreas en España.
El edificio de la estación de Gargantilla está actualmente derruido.
(5) Son varios los casos que se pueden citar de infraestructuras terminadas incompletas en base a estudios, erráticos por supuesto, que indican que no son necesarias en toda su longitud en el momento de la inauguración:
*El túnel saco del Ferrocarril Suburbano de Carabanchel en Plaza de España, hoy L10 de Metro, no permitía la maniobra de seis coches hasta que se habilitó el tramo necesario durante las obras de prolongación a Alonso Martínez.
*El túnel saco del Ferrocarril Aluche-Móstoles en Aluche, hoy C-5, tenía de longitud la mitad de la de las estaciones de la línea. Para poder aumentar la longitud de las composiciones hubo que esperar a las obras de prolongación a Laguna a fin de habilitar el tramo inicial de continuación.

viernes, 30 de noviembre de 2012

Manuel Urech – Madrid a pie de calle


La primera fachada del estadio Santiago Bernabéu (en aquella época Chamartín), en su ubicación actual  -el anterior campo estaba en el mismo lugar pero en oblicuo-. La foto posiblemente sea del año de su inauguración: 1947, pues como vemos el paseo de la Castellana todavía era montones de arena sin alisar.


Ha salido a la venta el libro “Madrid a pie de calle”, que recoge unas 200 fotografías de nuestra ciudad, casi todas inéditas.

Miguel Angel Urech ha digitalizado estas imágenes extraídas del archivo fotográfico de su padre, que está integrado por más de 100.000 negativos. Ha sido un trabajo ímprobo pues algunos negativos estaban en muy malas condiciones, a lo que hay que añadir que la inmensa mayoría estaban sin localizar y sin fechar.

Hacía 1950. Los tranvías luchando entre un tráfico galopante. Obsérvese el sidecar intentando adelantar por la izquierda el tranvía junto a la Cibeles, aunque el trolebús ha tomado la delantera a su derecha, como un presagio de lo que había de suceder.

Manuel Urech fue uno de los más grandes fotógrafos de Madrid del siglo XX. Trabajó durante treinta años en el Diario Madrid, a la vez que colaboraba ocasionalmente con el diario ABC y la revista Semana, acabando su vida laboral en la Agencia EFE.

El libro nos muestra fotografías tomadas mayormente entre 1945 y 1955. Para hacernos una idea de este fondo fotográfico: la obra solo representa el 0,2% del archivo de Urech.

Calle de Alcalá, acera de los pares, en el cruce con la calle Sevilla, sentido Puerta del Sol. El edificio del Banco Español de Crédito aguantando el chaparrón.

La editorial La Librería, junto a su filial Temporae, han confeccionado un libro realmente elegante y en el que destaca la calidad de impresión y resolución de las imágenes.


También ha colaborado la Fundación Diario Madrid, aportando muchos recuerdos del quehacer diario de Manuel Urech en el periódico.

La presentación del fue en la Fundación Diario Madrid, el pasado día 27 de noviembre de 2012.

Muchos de nuestros lectores recordarán que en el libro “Madrid al paso”, editado por la Fundación Diario Madrid, ya aparecían muchas fotografías de Urech.

Aspecto de la magnífica sala de actos en la sede de la Fundación Diario Madrid, el día de su presentación.

En definitiva, se trata de un tesoro para los amantes del Madrid antiguo, sacado del olvido, limpiado de polvo, y que nos deleitará mostrándonos un Madrid ya desaparecido.
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Autor: Ricardo Márquez
En este blog también colabora: José Manuel Seseña

martes, 27 de noviembre de 2012

El sol de Argel – Novela con escenario madrileño


El próximo día 30 de noviembre de 2012, se presentará la novela de la joven escritora Esther Ginés, “El sol de Argel”, en la Casa del Libro de la calle Fuencarral. El escenario es nuestra ciudad, convirtiéndose casi en un personaje más. Esther nos ha concedido la siguiente entrevista:


Naciste en Ciudad Real, ¿llevas muchos años viviendo en Madrid?
- Llevo en Madrid 12 años, desde el año 2000. Y creo que aquí me quedaré (al menos a corto-medio plazo).

¿Te consideras madrileña de adopción?
- Me siento un poco como Alejandro Sanz, "con el corazón partío": soy manchega pero de madre madrileña, y muchas de las cosas más importantes de mi vida me han pasado aquí...
Creo que al final te acabas sintiendo muy vinculado a la ciudad en la que vives. El tiempo crea lazos muy poderosos, y es lo que me ha pasado con Madrid.

Das una especial trascendencia a Chamberí y al barrio de Malasaña. ¿Sale algo de la Movida Madrileña en tu libro?
- La movida no sale en mi libro, pero sí en uno de mis novelas favoritas, y que sin duda recomiendo: La reina de las nieves, de Carmen Martín Gaite. En ella esa época está muy bien descrita.

¿En que otros lugares de la capital transcurre la historia?
 - El libro arranca en El café comercial. También menciono otras calles importantes como la calle Almagro, el parque Eva Perón, el que está en Francisco Silvela, un poco antes de Manuel Becerra. Pero, sobre todo, se centra en el antiguo Instituto Homeopático y Hospital de San José, un edificio fascinante cerca de la Glorieta de Quevedo…podría decirse que esa es la localización que tiene más peso.

Un tranvía disco 15 en la glorieta de Quevedo. Destaca el edifico blanco del Hospital Homeopático  . Fuente: tranvía.org.es


¿En que años transcurre la historia?
- La novela está ambientada en los años 2001-2002. No he sido fiel a la historia del Instituto Homeopático, quiero dejar claro que lo he llevado al terreno de la ficción, pero sí he jugado mucho con ciertos datos de su historia, y con el elemento de las obras, que efectivamente se llevaron a cabo. La descripción del Instituto es un poco más decadente y romántica: le he dado más peso al jardín principal; añadí más vegetación, un seto más tupido y un pequeño estanque. La historia tiene lugar en el momento en que se anuncian las obras para remodelar el edificio.

Intuimos que aparecen muchos jardines y parques. ¿Hay alguna relación especial entre los personajes y los parques?. ¿O quizás con alguno de los elementos?
- Siempre me han gustado mucho los parques y los jardines antiguos. Durante años, el Retiro ha sido uno de mis sitios favoritos de la ciudad. Creo que los madrileños podéis y podemos (me incluyo aquí), estar orgullosos de los rincones verdes de la ciudad: el maravilloso parque de El Capricho, los jardines de Sabatini o el Real Jardín Botánico, por citar solo algunos. Cuando llega la primavera, no se me ocurre mejor plan que disfrutar de estos sitios. Y sí, en la novela el tema del jardín me permite añadir cierto misterio a la investigación que Martín lleva a cabo para entender las razones que llevaron a su hermano gemelo a suicidarse. Cuando todo apunta a ese lugar como una de las piezas claves de la búsqueda, Martín se encuentra con un seto que le dificulta la visión de lo que parece un jardín agreste en medio de la ciudad. Un sitio medio derruido, con un aire decadente y por el que se pasean los gatos…


Por lo que nos dices los personajes de tu novela tienen que pensar mucho, moverse por varios lugares de Madrid,... ¿Cómo lo hacen: en transporte público, a píe, en coche,..?
- En metro y también a pie. Creo que son las dos mejores maneras de moverse por Madrid. A pie, por supuesto, si tienes tiempo. Y para conocer la ciudad, por supuesto. Y el metro ya sabemos todos que es imprescindible. Creo, ahora que lo pienso, que he obligado a andar mucho a mis personajes, al menos a Martín…

Entendemos que el título de la novela: “El sol de Argel”, es un homenaje a Albert Camus por la ligazón que tuvo durante su vida con aquel país. Pero la palabra “sol”, ¿representa el punto obsesivo en nuestros pensamientos?, ¿tiene que ver con el cálido sol de los parques madrileños?
- Hay un juego muy importante con la novela El extranjero. El título es una referencia y un pequeño homenaje a un libro cuya lectura me marcó hace años. Y como bien dices, Camus estuvo muy vinculado a Argel. No quiero desvelar mucho, pero el juego con la palabra sol hace referencia a un momento muy importante de la novela de Camus, un momento que se desarrolla bajo el sol abrasador de Argel.

El sol, en las dos historias, en la de Camus y un poco en la mía, lo veo casi como un elemento cegador que puede condicionar tus pensamientos, tu manera de ver las cosas…El título se presta a la interpretación del lector y eso me gusta especialmente.

Fuente: www.hospitalhomeopatico.es

Además del Hospital Homeopático, ¿sale algún otro lugar histórico de Chamberí?, como la plaza del Dos de Mayo, la puerta de Bilbao, la estación del Metro abandonada de Chamberí, el Parque Móvil, ......
- La novela arranca en la Glorieta de Bilbao, en el Café Comercial. Otro de esos sitios míticos de la ciudad…Menciono la zona de Alonso Martínez, ya que Martín vive en la calle Almagro. La historia pasa por Santa Engracia, una calle bien larga que Martín recorrerá más de una vez hasta llegar a la calle Eloy Gonzalo, que es donde está el Instituto Homeopático. Parte de un capítulo se desarrollaba en la plaza del Dos de Mayo, pero al final lo eliminé…

Leyendo el resumen de tu novela, vemos que aparece mencionada en dos ocasiones “profundidad”. Ciñéndonos a la temática principal de nuestro blog, que es Madrid, ¿no tienes la impresión que las ciudades crecen como las mareas y a semejanzas de estas deja un profundo fondo que es su pasado?
- Es una reflexión muy bonita y acertada. Madrid crece muchísimo. Las ciudades están siempre en constante evolución, y nosotros con ellas. Nueva York, por ejemplo, es uno de los casos más evidentes de esa evolución.

Puede que en el día a día no nos demos cuenta, pero cuando tienes gente cercana –como es mi caso– que te cuenta cómo era la vida en los años 60 y 70, compruebas que parecen ciudades diferentes. El recuerdo que tienen mis padres de ese Madrid, de su Madrid, no tiene nada que ver con el recuerdo que yo tengo de cuando llegué aquí. Mi madre vivió en un barrio de Embajadores totalmente diferente al que yo conocí, por ejemplo. Por eso creo que tiene tanta importancia que investiguemos, al menos un poco, la historia de nuestras ciudades. Ser consciente de los cambios en los distintos barrios, en los edificios emblemáticos, en la gente que los ha ido habitando a lo largo de las décadas, es la clave para no olvidar jamás el pasado de esa ciudad.
-.-.-

Estamos seguro que “El sol de Argel” será un éxito. Como nos pasa a todos los que admiramos Madrid, cuantas veces no nos habremos preguntado qué recuerdo guardarán los viejos lugares de nuestra ciudad.... ¡ay si las paredes hablaran!


La novela ya ha llegado a librerías del barrio como Cervantes y Compañía (Malasaña), Casa del Libro; y a otras como Tipos Infames (Tribunal), La buena vida (Ópera) o La librería (calle Mayor),... donde podéis adquirirla.

Páginas de Esther Ginés:
http://undiaenmacondo.blogspot.com.es/
https://www.facebook.com/elsoldeargel

Autor: Ricardo Márquez
En este blog también colabora: José Manuel Seseña

miércoles, 21 de noviembre de 2012

La Plaza de Legazpi y la construcción del metro


Vamos a recordar las vicisitudes que la plaza de Legazpi y su entorno tuvieron que soportar durante la construcción del tramo de la L3 Delicias-Legazpi.

Matadero por el lado del Paseo de la Chopera en 1916, cuando todavía se encuentra en proceso constructivo de nuevas naves. Foto Memoria de Madrid 1916

Mercado de Frutas y Verduras y primeras industrias del barrio de los Metales a principios de la década de los años 40.

La plaza de Legazpi era y es un importante lugar de tráfico automovilístico con el Paseo de las Delicias como el eje vertebrador de la zona, entonces con tránsito en ambos sentidos y circulación tranviaria con las vías situadas en su centro. Era además, la mejor opción para entrar o salir de Madrid hacia la carretera de Andalucía a través del puente de la Princesa. En la época que tratamos, con menos opciones de viales para canalizar los desvíos, existían tres puntos a destacar por ser origen o destino de los transportes de mercancías: el Matadero, el Mercado de Frutas y Verduras, y las industrias radicadas en el barrio de los Metales (calles de Bronce, Plomo, etc.) (1), que además tenían acceso ferroviario a través de ramales secundarios que enlazaban con el ramal madre Madrid-Delicias a Madrid-Mercados.

Al otro lado de la barrera natural que representa el río Manzanares, está en paralelo la calle de Antonio López que era entonces la N-IV Madrid-Andalucía. Los puentes para cruzarlo eran el puente de Toledo, estrecho, y el puente de la Princesa, mas ancho, no existiendo aún el puente de Praga.

Actual Glorieta de Cádiz. A la izquierda un tranvía de la línea 37 procedente de Marcelo Usera y a la derecha uno de la línea 32 que se encamina hacía Antonio López. Obsérvese la actitud vigilante del cobrador de este último.

En los años cuarenta se produce un fuerte crecimiento demográfico en la zona de Antonio López y Marcelo Usera, apareciendo numerosas infraviviendas de obreros, algunas levantadas en sitios tan céntricos actualmente como en las inmediaciones de Guillermo de Osma y se restablece el servicio tranviario por la primera de dichas calles el 1 de Febrero de 1946, en suspenso desde la Guerra Civil, asignando el número 66 a la nueva línea. Es evidente que se hacía necesario potenciar el transporte subterráneo para complementarlo con el de superficie, representado por las tres líneas de tranvías cuyos números mas adelante se indican, acercándolo a Legazpi y desde aquí el recorrido a casa quedaba bastante reducido (2).

Así el 26 de Abril de 1946 una Orden Ministerial otorga la concesión del tramo de la L3 Embajadores-Legazpi a la Compañía Metropolitano de Madrid. Será lo último que esta empresa construya por su cuenta, inaugurándose primeramente Embajadores-Delicias pues Delicias-Legazpi presenta mas dificultades.

El 6 de diciembre de 1948 se establece la línea de autobuses 6 Antón Martín-Plaza de Legazpi, con una dotación de inicial de seis vehículos. El recorrido es por la calle de Atocha y los paseos de Santa María de la Cabeza y de la Chopera. En febrero de 1949, una vez acabadas obras de pavimentación en la calle de Atocha, relacionadas con la supresión de varias vías de tranvías por la zona, es prolongada desde la plaza de Antón de Martín hasta la plaza de Benavente haciendo el recorrido inverso a través de Concepción Jerónima, Conde de Romanones, plaza de Tirso de Molina y Magdalena, es decir, el mismo que muy poco después van a realizar los tranvías al eliminarles masivamente del centro de Madrid.

Un tranvía de la línea 37 llegando al cruce del Paseo de las Delicias con Alejandro Vallant con las vías instaladas en la acera. Al fondo se vislumbra un PCC de la línea 4, a punto de llegar a la zona provisional.

Cruce de tranvías 4 y 37 en el mismo lugar de la anterior. Viajar en tranvía suponía un ejercicio físico peligroso sobre todo si se iba por el lado de la entrevía.

El 17 de Diciembre de 1949 las obras de construcción del metro a la plaza de Legazpi obligan a modificar los itinerarios habituales de las tres líneas de tranvías que pasan por aquí, que son:
- 4 Ventas-Legazpi
- 32 Plaza Mayor-Legazpi (antigua línea 66, renumerada poco después como 32)
- 37 Atocha-Usera

La circulación de vehículos y tranvías queda suprimida totalmente en el Paseo de las Delicias entre la Glorieta de la Beata María Ana de Jesús y la plaza de Legazpi, desviándose la circulación de vehículos a través de Guillermo de Osma y Paseo de la Chopera.

En cuando a los tranvías las cosas quedan así:
- Las vías en el Paseo de las Delicias entre Alejandro Vallant y la Glorieta de la Beata María Ana de Jesús son desplazadas, quedando en la entrevía el bordillo pues la de sentido Atocha se coloca sobre la acera de los impares.
- Entre la Glorieta de la Beata María Ana de Jesús y Legazpi se instalan vías provisionales por la calle Embajadores, entrando en la plaza por Bolivar y saliendo por Manuel Aleixandre.
- La modificación para la línea 32 consiste en trasladar el punto de la maniobra de inversión pues deja de hacerlo en el final del Paseo de las Delicias.
- Se producen numerosos cambios en las vías instaladas en la plaza de Legazpi cuyo detalle excede del objetivo del tema.

Un PCC de la línea 4 en la parada provisional del final de Legazpi. Al fondo el desaparecido cine Legazpi, que fue reemplazado un nuevo inmuebles en cuyos bajos abrió una oficina el extinto Banco Central

Otra vista de un PCC de la línea 4 preparándose para salir por Manuel Aleixandre. Al fondo la chimenea del Matadero, actualmente preservada.

El 1 de Marzo de 1951 se inaugura el tramo Delicias-Legazpi sin estaciones intermedias, con una longitud de eje a eje de ambas de 743 m., comenzando el servicio al público al día siguiente en el horario habitual del resto de la red. La estación de Legazpi tiene dos vestíbulos, uno en cada extremo del andén, ambos con una sola boca en el lado de los pares del Paseo de las Delicias, llamados por proximidad: Glorieta Beata María Ana de Jesús y Plaza de Legazpi.

Acceso de la plaza de Legazpi  poco antes de su inauguración. Foto Santos Yubero.

Acceso de la glorieta de la Beata María Ana de Jesús después de su inauguración. Obsérvese que el Paseo de las Delicias está en obras y los viajeros tienen que dar un rodeo para acceder a la estación.

La necesidad de iniciar el funcionamiento cuanto antes, hace que las instalaciones de la estación no estén completas y solo se presta servicio por un andén debido a que se inaugura sin el saco de maniobras habitual en todos los finales de línea, ya que la cercanía al río Manzanares está causando grandes problemas de filtraciones de agua. Ello hace que, a pesar de la inauguración del metro, la circulación tranviaria todavía tenga que seguir siendo por la calle de Embajadores.

Acto de bendición de las instalaciones de la estación de Legazpi, realizado en el andén de llegada, el único que presta servicio al público. Foto Colección César Mohedas.

Autoridades asistentes a la inauguración saliendo por el acceso Plaza de Legazpi. De siempre la llegada del metro a un barrio ha producido gran satisfacción entre los vecinos.

El 29 de Mayo de 1952 se produce el accidente tranviario del Puente de Toledo y dentro de las diversas alteraciones en los itinerarios tranviarios afectados, durante un breve periodo de tiempo, los tranvías de la línea 34 a los Carabancheles tienen que utilizar el Paseo de las Delicias y las vías provisionales instaladas.

Caos de pavimentación en la plaza de Legazpi, con las vías cortadas del tranvía. Foto tomada el 27-01-1953, casi dos años después de la inauguración del metro. Foto Santos Yubero.

Otra imagen de la misma fecha con mas detalle, véanse los cables cortados del tendido aéreo. Un autobús Guy de la línea 6 dando la vuelta para dirigirse al Paseo de la Chopera. Foto Santos Yubero.

El 23 de Febrero de 1954 todo vuelve a la normalidad al comenzar a circular los tranvías por el eje del Paseo de las Delicias en los tramos afectados por las obras del metro, eliminándose las instalaciones provisionales a que hubo lugar. Por otro lado el saco de maniobras de la estación de Legazpi ya estaba funcionando con normalidad (3).

Un tranvía de la serie quinientos en circulación de Prácticas entra en el Plaza de Legazpi por el Paseo de las Delicias, una vez restablecida la circulación en la zona.

Epílogo
La gran penuria de material de autobuses de la E.M.T. se dejó sentir con especial significación en los primeros años cincuenta, pues varias de las líneas que se habían creado pasaron a ser explotadas por empresas privadas, siendo muy probablemente a pesar de su costo, el motivo por el que se prefirió establecer variante tranviaria por Embajadores, manteniendo los tranvías en lugar de sustituirlos por autobuses como habría ocurrido de haber sucedido años después.

La historia se volvería a repetir de forma parecida muchos años después, pero eso “es otra historia”.
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Bibliografía
Gran parte de los datos aquí expuestos están sacados del archivo de D. Carlos López Bustos.

Agradecimientos
A nuestro amigo y habitual colaborador César Mohedas, por la cesión de foto de su colección y búsqueda de otras. Y también a Manuel Cayola por la labor de hallar alguna de estas fotos en los diversos archivos existentes.

Autor José Manuel Seseña
En el blog Historias Matritenses colabora Ricardo Márquez.


Notas:
(1) Las instalaciones de Matadero y Mercado ya no cumplen esa función, y el barrio ha dejado de ser industrial para transformarse en residencial.
(2) Hoy todo lo que no sea tener una boca de metro o una parada de autobús muy cerca de casa se considera “lejos”, pero en aquella época se hacían grandes desplazamientos a pie hasta un medio de transporte, evitando los transbordos para ahorrarse un billete.
El Abono de Transportes nos ha hecho muy sedentarios pues tomamos el autobús para una sola parada.
(3) El saco de maniobras, que tantos problemas dio al construirlo, ha desaparecido al no haber sido aprovechado en la prolongación de la L3 a Villaverde Alto, pues la continuidad de la línea tiene otra orientación.
Las características propias de estos tramos de túnel hacen que tengan que estar necesariamente en horizontal, lo que hubiera obligado a modificarlo a pendiente de haberse llevado a cabo el proyecto de prolongación a Usera para ganar profundidad y pasar bajo el río Manzanares, ampliación realizada después a través de L6. Para realizar la prolongación Embajadores-Delicias, el saco de Embajadores precisó modificar la rasante haciendo rebaje.