domingo, 18 de abril de 2021

El barrio de Pinar del Rey y sus aledaños

El barrio de Pinar del Rey surgió a la vera de la Carretera de Hortaleza a Madrid (actualmente López de Hoyos, y los triángulos que con esta formaban la Carretera de Fuencarral (actual Avenida de San Luis), el Camino Viejo de Hortaleza a Madrid (hoy en día la Gran Vía de Hortaleza, pero muy trasformado). El límite oeste era el propio Pinar del Rey delimitado por el Camino de la Cuerda.




En la siguiente foto aérea del año 1927 aproximadamente, archivo de la CMU, podemos observar la disposición de los caminos. En verde oscuro, arriba, la actual Avenida del Carmen, entonces el Camino de los Toros. En naranja la Avenida de San Luis, entonces carretera de Fuencarral. En rojo, atravesando la foto, el Camino de la Cuerda. En añil, a la izquierda, el arroyo de las Cañas. En amarillo la calle López de Hoyos, entonces carretera de Hortaleza. En azul pastel el Camino Viejo, o Bajo, de Madrid; y en verde la Carretera de Canillas.




Los números corresponden: el 1 al barrio de San Miguel, entonces la quinta de recreo de Santa Sofía; el 2 es el casco del pueblo de Hortaleza; el 3 es Parque de Isabel Clara Eugenia entonces era el Noviciado Sagrada Familia; en el 4 el Pinar del Rey; el 5 la finca de Ciudad Lineal la Huerta del Carmen, posteriormente la piscina Formentor; y el 6 Villa Rosa, la actual Junta de Distrito de Hortaleza.




 


En el año 1952 la revista Arquitectura presentó un proyecto para urbanizar toda la zona, desde el Camino de la Cuerda hasta el pueblo de Hortaleza. Lo más llamativo era que al barrio le querían asignar el nombre de Villa Rosa. Se trataba de un proyecto de viviendas de una o dos plantas en unas parcelas rectangulares. Los únicos edificios altos serían los que estaban junto a López de Hoyos (en el plano pintados de negro). Las calles no eran rectas y muchas tenían fondo de saco con el fin de impedir que los coches transitaran por ellas. Para hacernos una idea, el proyecto era muy parecido a lo que es el Poblado Dirigido de Canillas. Así mismo, estaba prevista una gran autopista para comunicar Madrid con el Aeropuerto de Barajas al sur, en lo que hoy es la Gran Vía de Hortaleza.






 

Una zona comercial, junto a la iglesia y un mercado, estaban previstos en el centro del barrio; y 2 escuelas en los extremos de los barrios.  Por la disposición de las carreteras eran 2 grandes triángulos contrapuestos que formaban un rectángulo.




 


En la siguiente foto cenital del Ayuntamiento de Madrid de 1955, podemos ver que apenas había edificaciones en el barrio, tan solo el barrio del Carmen junto a la Avenida del mismo nombre (de verde), y el barrio de las Hormigas en el Camino Viejo de Madrid (de azul). En naranja la Av. de San Luis y en amarillo López de Hoyos. El 1 es el barrio de San Miguel, el 2 el pueblo de Hortaleza y el 3 el Parque Isabel Clara Eugenia. 




 


En 1955 empezaron a construirse las instalaciones de Banesto, entre la Ciudad Lineal y el Pinar del Rey. Foto: Pando, Fototeca del Patrimonio Histórico (Mec).




 



 A su vez empezaron las primeras construcciones de los bloques de viviendas junto a López de Hoyos, siendo promovidas por algunas empresas para sus trabajadores, como Antibióticos SA, o el Banco Central; y se construían los primeros bloques de la colonia Pinar del Rey entre la Av. de San Luis y López de Hoyos. En honor del entonces presidente del Banco Central se puso su nombre, Ignacio Villalonga, a una de las plazas del barrio.




En junio de 1959 el barrio se veía así. De naranja la Av. de San Luis, de amarillo López de Hoyos y de azul la Gran Vía de Hortaleza. Foto: Archivo de la Generalitat, Fondo TAF.




 


En la foto de la misma serie vemos la vista sur norte. De verde la Avenida del Carmen.




 


A finales de 1960 se acababa la Colonia Banesto, que, aunque no era el barrio Pinar del Rey, sí que limitaba con él. Fotos: Pando.




   






 

De nuevo en las fotos de TAF vemos como estaba el barrio a vista de pájaro desde la vertical de Banesto. De verde la Av. del Carmen, de naranja la Av. de San Luis, de rojo el Camino de la Cuerda y de morado la calle Añastro, entonces el Camino de Chamartín a Hortaleza. El cruce de estos caminos era conocido como Cuatro Caminos.




 





   

En 1964 se empezaron a levantar los chalés de la Colonia del Bosque. Foto Pando.




  



Mientras la Avenida del Carmen, antiguo Camino de los Toros, seguía siendo un camino de tierra como vemos en la siguiente foto de Paco Luna. Al fondo uno de los bloques del Barrio de San Miguel.




 


Anuncio de la venta y el alquiler de pisos en el Barrio de San Miguel, en lo que fue la quinta de Santa Sofia. Mayo de 1967, Diario ABC.




 


Y el depósito de agua de Banesto y el pinar y su kiosco se veían así desde los últimos bloques del barrio. Hacía 1972. Foto de agua Rafael Fraile del grupo de Canillas de Facebook.




 


En la Asamblea General de Accionistas del Banco Central se anunció la construcción del Centro de Datos del banco en la Avenida de San Luis, junto al antiguo Camino de la Cuerda, en los Cuatro Caminos, el gran edificio blanco que todavía hoy se conserva convertido en apartamentos.




En 1970 José Luis Sanz Magallón proyectó el mercado y el Cine Pinar, que junto a todos los bares que abrieron cercanos, pasó a ser el centro comercial y de ocio del barrio (planos: Cinesqueyanoestan, de Facebook).




  



Con una población creciente los medios de transporte eran insuficiente. Así nos encontramos la línea periférica P2 que iba a Diego de León; y el autobús 49 que nos llevaba a Plaza de Castilla y el Barrio del Pilar, recogiendo también a los vecinos de Manoteras.




 





En la siguiente foto de Fernando Saiz Valdecantos (Grupo Facebook Canillas), vemos la calle López de Hoyos todavía despoblada de pinos y con algunos de los bloques en construcción. Una P2 va hacia Diego de León.








En 1972 abrió la iglesia principal del barrio, la de San Isidoro. Fotos: Revista Arquitectura.




   






 

 

Y las espaldas de la iglesia, en la Avenida de San Luis, en 1972 también, abrió el colegio Pinar del Rey, primer colegio público de la zona, que como siempre llegó años después de lo que hubiera sido necesario con tanta población infantil que había. Revista Arquitectura.




 



 

En el famoso telefilm La Cabina (1972), podemos ver unas imágenes del barrio y compararlas con la actualidad.




    









Mientras al este se iban imponiendo los bloques a las casas bajas del barrio del Carmen, en especial la mezcla era llamativa en la cuesta de la Ochava. 




 


Las pequeñas tiendas se agolpaban en la acera derecha de la calle Ángel Luis de la Herranz, como vemos en esta foto de Alex.




 


La calle Valdetorres del Jarama no pasaba de ser un descampado que era aprovechado por muchos vecinos para aparcar los coches. Foto: Alexx.




 


La calle Seo de Urgel siempre ha conseguido mantener el carácter cosmopolita, aunque está muy cerca de López de Hoyos. Primero de los años setenta, foto Archivo Fotográfico de la CAM.




 


Con la llegada de la Democracia las asociaciones de vecinos empezaron a pedir mejoras para el barrio. Más abajo podemos ver como se encontraba el asfaltado de la calle Solsona. Foto: Archivo Larena. La pavimentación del barrio se consiguió en agosto de 1979.




 





 

Desde la Unión de Hortaleza se denunciaba en 1978 el estado calamitoso en el que quedaba la calle Totana cada vez que llovía.




 


Con motivo de la Festividad de San Matías, los vecinos hacían una pequeña plaza de toros improvisada con camiones y tablones al final de la calle Ángel Luis de la Herranz, cuando todavía quedaban unos olivos de la Quinta del Quinto en lo que hoy es la Gran Vía de Hortaleza. Foto: El Chato, Unión de Hortaleza, 1982.




 


En mayo de 1983 se inauguró el Auditórium de Pinar del Rey, que por estar en la entrada del barrio desde Madrid y por sus grandes dimensiones se ha convertido en todo un referente de Hortaleza.




En el barrio del Carmen, junto al Acceso de la Estación de Hortaleza, se celebraban hacía 1983 fiestas como las del Bollu organizadas por la AAVV la Unión de Hortaleza, o las famosas fiestas del árbol que se hicieron en casi todo el distrito, destacando los pinos que se plantaron junto a la M11, un verdadero cinturón verde.




 


Las casas bajas coexistieron durante muchos años con los nuevos bloques, como en la Avenida de la Virgen del Carmen. Foto: Ayuntamiento de Madrid.






 

Los edificios del Acceso a la Estación de Hortaleza tapaban las infraviviendas que se le levantaban en la calle Uría. Año 1988, Unión de Hortaleza.




 


El bar Chaparral estrechaba la Avenida de la Virgen del Carmen. Año 1988. La Unión de Hortaleza.




 


Hacía 1989 estaba totalmente urbanizado el barrio de San Miguel y Virgen del Henar, mientras todavía quedaban las casas bajas del barrio del Carmen de la Cuesta de la Ochava y las que estaban junto a la UVA. En el Acceso a la Estación de Hortaleza abrió el polideportivo en el mismo año y permitió a los vecinos de toda Hortaleza disfrutar de sus instalaciones. Foto:  Asociación de Vecinos La Unión de Hortaleza.




 


El talado de Pinar del Rey para la construcción de la Gran Vía de Hortaleza, que aunque fue anunciado, pilló a muchos vecinos por sorpresa. Año 1990. Foto: La Unión de Hortaleza.






La inauguración de la Gran Vía de Hortaleza el día 18 de febrero de 1991, que transcurre por el viejo camino bajo de Madrid a Hortaleza, cerró definitivamente el barrio por su parte sur, y desapareció el descampado que había entre Canillas y Hortaleza, quedando ya pocos solares libres de edificaciones. Por desgracia, la Gran Vía se llevó parte del Pinar del Rey para hacer la vía rápida bajo la calle Arturo Soria. Foto: Hortaleza Periódico Vecinal.




 


En esta toma aérea de 1992 podemos ver la disposición de los barrios desde Ciudad Lineal. En el centro la colonia El Bosque y a su derecha las instalaciones deportivas de Banesto. A la izquierda Manoteras, seguido de los edificios de la Marina, y de los barrios del Carmen y Virgen del Henar. Al otro lado de la Avenida de San Luis el edificio blanco del Banco Central y a su alrededor todo el barrio de Pinar del Rey, que visto desde las alturas parece bastante simétrico. La Unión de Hortaleza.




 


Después de muchas reivindicaciones de los vecinos, el Metro llegó a Pinar del Rey el 15 de enero de 2007, tras conseguir la construcción de la estación de la línea 8 que llevaba tiempo pasando bajo el barrio, pero sin parar entre Colombia y Mar de Cristal.




En la siguiente foto vemos las obras de la estación de Metro y como hacia 2006 todas las parcelas estaban edificadas. A la izquierda el campo de fútbol del Canillas, que paradójicamente tiene su sede en un barrio de Hortaleza. Foto: Aetess Empresas De La Tecnología del Suelo.




 


De esta forma Pinar del Rey pasó a ser más conocido por los madrileños al aparecer en los planos de la red del Metro de Madrid. Foto: Grupo San José.




 



Autor: Ricardo Márquez




En este blog también colabora José Manuel Seseña.

miércoles, 17 de marzo de 2021

Un palacete en la Castellana

 

Hace cerca de 9 años Xesús Pisón nos escribió preguntándonos sí sabíamos sí el palacete de la foto que encabeza este artículo estaba en el Paseo de la Castellana. Sus antepasados tuvieron uno en la Castellana, pero desconocía sí el de la foto fue la casa de su familia y sí estaba en la Castellana. Desde un principio Xesús nos dijo que estaba convencido de que el palacete estaba en el actual número 60 del paseo de la Castellana.




Lo primero que hicimos fue ver todas las fotos aéreas que teníamos de la zona, pero no tuvimos suerte, no aparecía en ninguna de ellas (más adelante pondremos algunas fotos aéreas). Por tanto, nos pusimos a investigar sobre su familia.




 


Xesús nos contó que el último propietario del palacete de su familia fue Isaac Martínez Mon Moscoso, este era hijo de Juan José Martínez Valcárcel de Moscoso, perteneciente a una familia hidalga terrateniente de Lugo. Isaac tenía una hermana llamada Matilde y nos lo cuenta así:




“Isaac Martínez Mon Moscoso nació en Madrid en 1864, estudió Filosofía y Letras, pero nunca ejerció, ya que vivió siempre de las cuantiosas rentas familiares. Su vida fue una aventura casi literaria. Desde que murieron sus padres, se dedicó a viajar por el mundo con toda clase de lujos. Se sabe que visitó entre otros sitios: Lisboa, Londres, París, Austria, Egipto, Jerusalén, India, Filipinas... Estuvo en Rusia en la coronación del zar Nicolás II, también en Armenia, donde le sorprendió una persecución de cristianos de la que consiguió huir oculto en un carro de heno... Era muy generoso, dio un importante donativo para los niños huérfanos de Bombay por lo que recibió el agradecimiento del príncipe de la India Ghulam Mahammad Khan Bahadur.”




El primer paso fue buscar en los planos antiguos la situación de la casa. En el siguiente plano de 1906 vemos las construcciones que había en el lugar.




 


El palacete debía de estar en la segunda parcela después de la calle Pinar, junto a la actual Embajada de Portugal. En el siguiente plano del Catastrón de 1954-50, observamos ya la numeración de la calle, aunque de poco nos servía pues como vamos a ver cambió numerosas veces.




 


Buscando en la hemeroteca encontramos por primera vez que Matilde Martínez Moscoso ya aparecía con residencia en la calle Pinar 3 en una de las guías de 1886. Con posterioridad a la investigación Xesús encontró una escritura según la cual: "el padre de Isaac, Juan José, "le compró el palacete a don Fabián Gómez del Castaño, el 28 de mayo de 1885, ante el notario don Zacarías Alonso Caballero, poniéndolo a nombre de su segunda esposa, Ángela Mon y Moscoso". Este don Fabián era un millonario argentino y no pudo ser el vendedor del palacete, pues murió antes de esa fecha. De modo que tuvo que ser su hijo, Fabián Tomás Gómez del Castaño y Anchoreba, que se casó en España con María Luisa Fernández de Henestrosa y Pérez de Barradas."

 


Y en 1897 la esquela de Angela Mon, madre de Isaac y Matilde, con domicilio en el Paseo de la Castellana número 30.




 


Buscando por el número 30 de la Castellana, encontramos el siguiente anuncio de noviembre de 1898, en el que se sacaban a subasta cuatro solares. Esto se corresponde con lo que nos contó Xesús, que su familia siempre dijo que además del palacete tenían más terrenos en la manzana. Posiblemente son las parcelas aledañas a su palacete que daban al Paseo de la Castellana, o las posteriores de la calle Pinar.




 


En la guía de 1904 figura Isaac como propietario del Paseo de la Castellana número 46, primer cambio de numeración.




 


Después de aparecer el anuncio en la prensa, se alquiló el palacete al embajador alemán, según podemos leer en el contrato que nos facilitó Xesús.

 





Durante 1907 encontramos muchos anuncios en la prensa ofreciendo en alquiler el palacete de Castellana 46.




De nuevo, pero en esta ocasión en la calle Pinar 3, aparece Isaac en la guía de 1908, pero curiosamente también figuraba domiciliado en la calle Mayor, una incógnita, quizás tuviera el palacete alquilado y prefería vivir de alquiler en el centro de Madrid, aunque tampoco era lógico tener otro domicilio cuando él estaba constantemente viajando por el extranjero.




 


La noticia del fallecimiento de Isaac Martínez Moscoso la encontramos en la prensa.




 


Y Xesús nos facilitó la carta del Consulado Español de Manila que envió a su familia.




 


Tras un pleito complicado, pues según el testamento de Isaac este dejaba su herencia a dos bailarinas de París, salió a la venta el palacete de la Castellana. Así, en mayo de 1911, encontramos el siguiente anuncio.




 


La familia embarcó el resto de los enseres en tren y se los llevó a Lugo. A su vez se empezaron a publicar los anuncios de las subastas de las propiedades que Isaac tenía en Madrid, pero no aparecía el de la calle Mayor.




 


El palacete debió de ser vendido en esta última subasta pues, además de no volver a aparecer el anuncio en la prensa, en agosto de 1913 el Ayuntamiento de Madrid autorizó la construcción de un cocherón en la finca, y al mes siguiente la revista “La Construcción Moderna” anunciaba las obras en Castellana, 46. Suponemos que durante estas obras se demolió o se reformó totalmente el antiguo palacete y se construyó el palacete nuevo.




La compradora fue la Marquesa de Jurreta y Gamboa y Duquesa de Andría, quien según algunas informaciones de prensa hizo en su palacete de la Castellana “un verdadero relicario de estilo renacimiento español y gótico” sic, lo que nos da una idea de la importante inversión que debió de hacer la marquesa en su construcción. No obstante, en 1922 alquiló el palacete de Castellana 46 a los condes de Orlowski, ya que la Marquesa de Jurreta tenía otro palacete mucho más lujoso en la calle Miguel Ángel. La vida de la Marquesa de Jurreta, y sobre todo de su hija, son muy curiosas y recomendamos a nuestros que la echen una ojeada.




Como vemos hasta aquí todo es historia, pero seguíamos teniendo pendiente confirmar sí la foto era del palacete de la Castellana, la carpeta con la investigación seguía abierta en el escritorio del ordenador. Pero de repente hace unos días Julio García Moutón publicó en el grupo Historias Matritenses de Facebook unas fotos de la Fototeca del Patrimonio Histórico, del fondo del Conde de Polentinos, de las cabalgatas de carnaval que se celebraban en el Paseo de la Castellana. Aunque conocíamos las fotos no vimos nuestro palacete hasta que Julio citó que se veía la Embajada de Portugal, que sabíamos que lindaba con el palacete de Isaac.




En las dos siguientes fotos, fechadas en el carnaval de 1906, vemos a la derecha la embajada de Portugal, y de frente el palacete de Isaac, con los dos grandes cedros en su entrada.




 



Se ve que el Conde de Polentinos siempre se ponía en el mismo lugar, o un poco más al norte, pues tomó esta foto en 1909, casi en la misma posición que las de 1906.




 


Así se resolvió el misterio del palacete de la Castellana.




Al acabar la Guerra Civil en 1939 el nuevo palacete fue una sede de la Cruz Roja, como vemos en esta foto aérea del desfile militar en el Paseo de la Castellana (Colección Pepcor).




 


Mientras Madrid se preparaba para crecer en altura hacia el norte, la manzana seguía conservando su aire señorial de antaño, foto de Urech, Diario Madrid, año 1941.




 


Para finalizar, quizás la mejor foto del nuevo palacete, de la colección de Javier Romeu, tomada a primeros de los años setenta, pocos años antes de su demolición para levantar un edificio de oficinas en la parcela.



 


-.-.-

 




Agradecimientos: A Xesús Pisón por toda la información facilitada, y a Javier Romeu y a Julio García Moutón por su perseverancia en mantener documentos de edificios antiguos de Madrid.




Autor: Ricardo Márquez




En el blog Historias Matritenses participa también José Manuel Seseña Molina.

viernes, 26 de febrero de 2021

Miguel Hernández en la Ciudad Lineal

Hace unos años hablando con un amigo de la niñez me comentó que si sabían en que parte de la Ciudad Lineal había estado Miguel Hernández, el famoso poeta. Consultado su Legado de Miguel Hernández, de la Diputación de Jaén, es fácil averiguar el lugar. Veamos cómo.



Miguel Hernández menciona por primera vez a la Ciudad Lineal en su carta del día 22 de diciembre de 1936 dirigida a su mujer, Josefina Manresa. Dice así:

 





“Voy a tratar de tener una casa en Ciudad Lineal para los dos. Es un pueblecito de las afueras de Madrid donde trabajo escribiendo para las tropas. Aquí no ofrecen peligro ninguno los bombardeos porque está todo de campo. No es como Madrid, donde te verías expuesta a un sinfín de peligros y de molestias para encontrar comida. Yo te digo, nena mía, que si tienes de verdad ganas de venir conmigo, como yo de ir contigo, vengas enseguida” SIC.



Esta carta fue escrita poco antes de contraer matrimonio y cuando ya Miguel era Comisario Político del Ejército de Maniobra y se dedicaba a escribir arengas para la tropa.



En su carta a Josefina del día 25 de enero de 1937, decía así:

 






“No quiero mandarte más cartas desde Ciudad Lineal porque han de pasar por la censura del Cuartel y me fastidia que se enteren tantas personas de lo que digo …”



y más adelante en la misma:



“En cuanto vea que no hay peligro te traigo, nos casamos, nos gozamos, aunque la guerra no se haya acabado. En la Ciudad Lineal, donde trabajo y duermo, aunque voy a Madrid casi a diario en coche o en tranvía, hay casas muy bonitas y estoy seguro de que encontraré una para los dos solitos, lejos de todas las cosas que no sean nuestro querer.” SIC



Curiosamente no se cita a la Ciudad Lineal en la correspondencia que intercambió con Vicente Aleixandre, cuyo tío vivía en laCiudad Lineal. Posiblemente Vicente no llegó a enterarse del paradero provisional de Miguel, ya que este último utilizaba como dirección para correspondencia la calle Marqués de Cubas en el centro de Madrid.



Hasta aquí son las citas que conocemos de Miguel Hernández sobre la Ciudad Lineal, con las cuales no podemos saber en qué lugar de los cinco kilómetros trescientos metros de la barriada estuvo hospedado.

 



Plano parcelario de 1929. Marcada con una X donde estaba Villa Mara. Ayuntamiento de Madrid.



Por suerte contamos con “Las memorias de Rosario, La Dinamitera”, en las que podemos leer lo siguiente:



"... la comandancia estaba en la Ciudad Lineal, frente el colegio de huérfanos de la Armada, en la que también habla tropas nuestras. Estos compañeros me llevaron a la Ciudad Lineal (hoy creo que esta calle es Arturo Soria, aunque no estoy segura) y allí vi a todo el Estado Mayor: Campesino, Valeriano, Marquina, José Campos, Navas, y varios mas. El Estado Mayor estaba ubicado en un chalet -frente al colegio de huerfanos de la Armada que, como digo este nuevo cuartel estaba repleto de soldados,..." SIC



Las líneas anteriores de La Dinamitera se refieren a octubre de 1936 y, más adelante en su relato, dice que la Comandancia del Estado Mayor fue trasladada enseguida a la calle O`Donnell. Esto nos hace suponer que Miguel Hernández debió de abandonar también la sede de la Ciudad Lineal a principios del año 1937.



 

Fotos cenitales de 1927 y 1943. En rojo Villa Mara, el CHA en amarillo, en azul la calle Arturo Soria y en verde la avenida de San Luis. Ayuntamiento de Madrid.



Por tanto, sabemos que estuvo hospedado frente al Colegio deHuérfanos de la Armada, CHA, calle Arturo Soria número 285; es decir, en Villa Mara, que pertenecía a doña Adela María de las Maravillas Guirado Garrido -viuda de don José Miguel Almodóvar y Madrona-. Se trataba de una parcela 10.000 metros cuadrados. En ella se encontraba uno de los hoteles de lujo de la Ciudad, una vivienda con 9 estancias en tres alturas, y otra vivienda anexa de planta baja bastante grande.



 

Publicidad de la Ciudad Lineal del tipo de casa de Villa Mara.



 

Foto aérea del año 1927. Con X marcada la finca de Villa Mara.



 

Villa Mara vista desde el CHA con motivo de la vista del Rey Alfonso XIII al colegio en 1917.



Imaginamos que Estado Mayor de la República debió de elegir esta casa por permitir tener a la tropa en la misma finca, además que el CHA también debió de ser utilizado como cuartel. Para saber más sobre la CiudadLineal durante la Guerra Civil pueden leer este artículo.

 




Fotos de las maniobras realizadas por el Ejército Republicano en la Ciudad Lineal durante la Guerra Civil. Fueron presenciadas por el General Miaja y le vemos en la puerta del CHA. Foto: Alfonso (AGA).



En marzo de 1939, al finalizar la Guerra Civil, Miguel Hernández volvió a la Ciudad Lineal. En ella se ocultaba parte del Gobierno y del Partido Comunista y debió de ser llamado como apoyo, no obstante, Miguel pertenecía al partido. En una carta que dirigió el 19 de abril de 1939 a José María Cossío (1), recordaba que a ambos les requirieron la documentación cuando paseaban por la Ciudad Lineal, y Cossío pudo quedar libre gracias a un salvoconducto que Miguel tenía del Comisariado General de Guerra (2).



 

Vista cenital del CHA y Villa Mara en 1976. Ayuntamiento de Madrid.




El lugar que ocupó Villa Mara vista con 93 años de diferencia. Fotos tomadas desde la azotea del CHA.



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Autor: Ricardo Márquez



En este blog también colabora José Manuel Seseña.



 

Fuentes consultadas:



Diputación de Jaén - Guía del Legado (dipujaen.es)



Libro: Un paseo por la Ciudad Lineal, de David Miguel Sánchez Fernández.





Notas:



1 – José María Cossío contrató a Miguel Hernández para que le ayudase en la editorial Espasa Calpe, para redactar su enciclopedia taurina. Aunque era de derechas fue un gran amigo de Miguel Hernández.



2 – La Ciudad Lineal fue el lugar de enfrentamiento entre los anarquistas y comunistas en marzo de 1939, por lo que había numerosos controles.